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El aguacero que sembró el pánico en Valencia y volvió a dejar en evidencia los puntos débiles de la ciudad

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Efectos de la tormenta en València. - ROBER SOLSONA/EUROPA PRESS

València volvió a vivir este miércoles 16 de septiembre una noche de miedo. Una tormenta de enorme intensidad convirtió calles en auténticos ríos, inundó pasos inferiores, paralizó el transporte público, provocó la caída de numerosos árboles, obligó a cerrar temporalmente el aeropuerto y dejó cientos de incidencias. Casi dos años después de la devastadora DANA del 29 de octubre de 2024, el episodio ha vuelto a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿está realmente preparada Valencia para soportar lluvias torrenciales cada vez más intensas?

La tormenta descargó con una violencia extraordinaria sobre València y buena parte de su área metropolitana. En algunos puntos de la provincia se superaron los 100 litros por metro cuadrado, mientras que en Torrent llegaron a caer alrededor de 70 litros en apenas media hora, una intensidad excepcional capaz de poner al límite cualquier sistema de drenaje urbano.

La consecuencia fue prácticamente inmediata: calles anegadas, vehículos bloqueados, bajos inundados, túneles cerrados, árboles derribados y graves problemas de movilidad. La ciudad volvió a ofrecer imágenes que inevitablemente trasladaron a muchos valencianos a aquella fatídica tarde del 29 de octubre de 2024.

Y precisamente esa comparación es la que abre ahora un debate que va mucho más allá de la cantidad de lluvia caída.

Una tormenta torrencial que colapsó Valencia en cuestión de minutos

El episodio meteorológico del miércoles fue especialmente intenso en València, l’Horta y el Camp de Túria.

Según los registros disponibles, en la capital la estación municipal de Mestalla llegó a recoger 81,5 litros por metro cuadrado, mientras La Torre registró 75,2; Ronda Sur, 65; Parque de Cabecera, 64,25; Massarrojos, 62,9; Vara de Quart, 62,8; e Ibiza, 61,75 litros por metro cuadrado.

Fuera de la capital, las cantidades fueron todavía mayores. En estaciones de la red de Avamet se superaron los 100 litros por metro cuadrado en puntos de l’Eliana, Chiva-Calicanto y Torrent-Calicanto.

Pero más preocupante que el acumulado total fue la intensidad.

En Torrent se registraron alrededor de 71 litros por metro cuadrado en apenas 30 minutos, una cantidad capaz de convertir una calle en un torrente en cuestión de minutos.

El viento también fue protagonista. Las tormentas estuvieron acompañadas por fuertes rachas y una extraordinaria actividad eléctrica, provocando la caída de ramas y árboles en diferentes puntos.

Más de 700 incidencias durante el episodio de lluvias

La magnitud de la tormenta queda reflejada en las intervenciones de los servicios de emergencia.

Solo entre las 14:00 y las 23:00 horas del miércoles, el Centro de Coordinación de Emergencias gestionó 478 incidentes relacionados con las lluvias en la provincia de Valencia. De ellos, 214 se produjeron en València capital, 45 en Torrent, 22 en l’Eliana, 16 en la Pobla de Vallbona, otros 16 en Moncada y 14 en San Antonio de Benagéber.

El balance del episodio aumentó posteriormente hasta superar las 700 incidencias, mientras el teléfono 112 recibió más de un millar de llamadas relacionadas con el temporal.

Achiques de agua, filtraciones, problemas de circulación, árboles y ramas caídas, vehículos bloqueados y daños materiales ocuparon durante horas a los servicios de emergencia.

Afortunadamente, el temporal no dejó en Valencia un balance humano comparable al de la DANA de 2024, pero volvió a demostrar la rapidez con la que una tormenta de gran intensidad puede alterar completamente el funcionamiento de la ciudad y su área metropolitana.

Metrovalencia paralizado, aeropuerto cerrado y carreteras convertidas en ratoneras

Uno de los aspectos más llamativos del temporal fue el efecto en las principales infraestructuras de transporte.

Metrovalencia tuvo que interrumpir sus líneas, mientras la red de Cercanías registró cortes y retrasos. El aeropuerto de Valencia también se vio afectado por las inundaciones y tuvo que suspender temporalmente operaciones.

En carretera, numerosos conductores quedaron atrapados en zonas donde el agua comenzó a subir rápidamente.

Las imágenes de vehículos intentando atravesar calles completamente anegadas volvieron a repetirse en la capital y especialmente en algunos municipios metropolitanos.

El alcantarillado de Valencia vuelve al centro del debate

La red de saneamiento es una de las grandes cuestiones que deja el aguacero.

No se puede afirmar que ningún sistema urbano pueda absorber sin consecuencias cualquier precipitación extrema. Cuando decenas de litros caen en pocos minutos, incluso infraestructuras dimensionadas para fuertes lluvias pueden alcanzar su límite.

Pero el episodio del miércoles vuelve a evidenciar que València mantiene importantes actuaciones pendientes para mejorar su capacidad de respuesta frente a precipitaciones extremas.

Seis depósitos de tormentas pendientes y kilómetros de colectores por renovar

La propia planificación municipal reconoce la necesidad de modernizar estas infraestructuras.

El nuevo contrato de mantenimiento del alcantarillado planteado por el Ayuntamiento contempla alrededor de 62 millones de euros en inversiones, así como la renovación de kilómetros de colectores antiguos, mejoras tecnológicas y sistemas de monitorización en tiempo real.

La red municipal cuenta con alrededor de 1.388 kilómetros de alcantarillado, además de unos 135.000 imbornales y pozos de registro y decenas de instalaciones electromecánicas relacionadas con el saneamiento y el bombeo.

Las inversiones proyectadas evidencian que existe margen de mejora.

El problema es que las tormentas extremas no esperan a que finalicen los procedimientos administrativos, las licitaciones o las obras.

Árboles caídos por toda Valencia

Otra de las imágenes del miércoles fue la de numerosos árboles y grandes ramas derribados por la combinación de lluvia y fuertes rachas de viento.

El episodio fue extraordinariamente adverso y estuvo acompañado de fuertes rachas de viento, por lo que la caída de árboles no puede atribuirse automáticamente a una falta de mantenimiento.

Sin embargo, la cantidad de ejemplares afectados vuelve a plantear la necesidad de analizar qué especies, ubicaciones o condiciones representan un mayor riesgo cuando coinciden suelo saturado, lluvia torrencial y fuertes rachas de viento.

El ES-Alert llegó a las 22:08 horas

El momento en el que la población recibió el mensaje de emergencia también ha generado polémica.

El ES-Alert fue enviado a las 22:08 horas, cuando en numerosos lugares la tormenta llevaba ya tiempo descargando con enorme intensidad y existían calles anegadas.

La Generalitat ha defendido que el mensaje se remitió cuando comenzaron a producirse avisos hidrológicos en diferentes barrancos y se constató un importante incremento de las llamadas al 112.

El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, explicó que el mensaje no se envió como una alerta preventiva vinculada a un aviso rojo de Aemet, sino como una medida de actuación ante el riesgo de desbordamiento de cauces. También señaló que Emergencias había consultado a Aemet alrededor de las 17:00 horas sobre la posibilidad de elevar el aviso naranja a rojo y que la agencia consideró esa posibilidad muy poco probable.

Asociaciones de víctimas de la DANA han cuestionado, sin embargo, el momento del envío y consideran que la alerta volvió a producirse demasiado tarde.

El debate vuelve así a ser el mismo: ¿debe esperarse a que determinados indicadores alcancen ciertos umbrales o debe priorizarse una comunicación preventiva cuando existe la posibilidad de una tormenta de consecuencias graves?

Valencia volvió a sentir miedo

Existe además un factor que no puede medirse únicamente en litros por metro cuadrado.

El miércoles hubo miedo.

Para miles de personas que vivieron directamente la DANA del 29 de octubre de 2024, escuchar truenos, comprobar cómo subía el agua en las calles y recibir nuevamente el estridente sonido del ES-Alert supuso revivir algunas de las sensaciones de aquella jornada.

Vecinos de localidades especialmente castigadas entonces, como Paiporta, Catarroja, Alfafar, Torrent o Chiva, siguieron con enorme preocupación la evolución de los barrancos y las precipitaciones.

El barranco del Poyo volvió a concentrar todas las miradas.

Esta vez el episodio no derivó en una catástrofe, pero bastó una tormenta intensa para demostrar hasta qué punto permanece viva la memoria de la DANA.

Valencia tomó medidas preventivas antes de la tormenta

También es necesario señalar que las administraciones habían adoptado medidas antes de la llegada de las precipitaciones.

El Ayuntamiento de València activó los protocolos municipales ante el aviso naranja y desde las 14:00 horas suspendió actividades deportivas al aire libre, cerró parques y jardines, el Jardín del Turia y cementerios, además de cancelar diferentes actividades.

También se adoptaron medidas especiales en centros educativos situados en zonas inundables o afectadas por la DANA.

Por tanto, el debate sobre la preparación de Valencia no puede reducirse a afirmar que no existió prevención. Sí existieron protocolos y medidas anticipadas.

La cuestión que plantea el temporal es diferente: si las infraestructuras urbanas y metropolitanas están suficientemente adaptadas a episodios de lluvia extremadamente intensa que pueden desarrollarse en apenas minutos.

La ciudad sigue teniendo asignaturas pendientes frente a las lluvias torrenciales

Lo sucedido este miércoles deja una conclusión difícil de ignorar: Valencia ha mejorado protocolos y mecanismos de prevención desde la DANA, pero todavía existen vulnerabilidades y actuaciones pendientes.

El alcantarillado volvió a alcanzar sus límites en distintos puntos. Los pasos inferiores tuvieron que cerrarse. Algunas grandes vías se inundaron. El transporte público quedó gravemente afectado. El aeropuerto sufrió problemas. Cayeron numerosos árboles y cientos de ciudadanos necesitaron asistencia.

No significa que todas estas incidencias puedan evitarse ante una tormenta excepcional.

Sí significa que cada episodio debe servir para detectar dónde están los puntos débiles.

¿Está preparada Valencia para la próxima gran tormenta?

Esta es la pregunta que permanece después del aguacero.

València y su área metropolitana se encuentran en un territorio históricamente expuesto a episodios de lluvias torrenciales. Y la experiencia reciente obliga a considerar la gestión del agua, los barrancos, los colectores, los depósitos de tormentas, los pasos inferiores y las vías de evacuación como infraestructuras esenciales.

La tormenta del miércoles 16 de septiembre de 2026 no fue la DANA de 2024.

Pero durante unas horas volvió a parecerse demasiado a aquello que los valencianos no quieren volver a vivir.

La diferencia es que esta vez no hubo una tragedia humana en Valencia.

El agua bajó, las calles recuperaron progresivamente la normalidad y los servicios de emergencia pudieron atender las incidencias.

Pero las imágenes de calles convertidas en ríos, coches rodeados por el agua, túneles cerrados y árboles desplomados dejan una advertencia que no debería desaparecer cuando vuelva a salir el sol.

Valencia necesita acelerar las actuaciones pendientes para adaptarse a las lluvias torrenciales.

Porque la pregunta ya no es si volverá a producirse otro gran episodio de precipitaciones.

La cuestión es cómo responderá la ciudad cuando vuelva a ocurrir.

 

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Estas son las calles cortadas por la Volta a Peu de Sant Marcel·lí y Sant Isidre este domingo

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Calles cortadas este domingo en València por la Volta a Peu de Sant Marcel·lí i Sant Isidre: consulta el recorrido y los horarios

La carrera obligará a cortar varias vías desde primera hora y afectará a ocho líneas de EMT València durante la mañana del domingo 20 de septiembre

València afronta este domingo, 20 de septiembre, una nueva jornada de cortes de tráfico con motivo de la 48ª Volta a Peu de los barrios de Sant Marcel·lí i Sant Isidre. La prueba comenzará a las 9:00 horas, tendrá un recorrido de 5 kilómetros y provocará restricciones de circulación y estacionamiento en diferentes calles de la zona.

El Ayuntamiento de València ha preparado un dispositivo especial de Movilidad para garantizar la seguridad de corredores, peatones y conductores durante el desarrollo de la carrera.

Una de las principales afecciones comenzará incluso antes de la salida. El montaje de la zona de salida obligará a cortar la avenida Tres Creus en sentido Sant Vicent Màrtir desde las 6:00 horas. Este corte se mantendrá previsiblemente hasta las 11:15 horas.

¿Qué calles estarán cortadas por la Volta a Peu?

La carrera partirá de la avenida Tres Creus, frente al aparcamiento del Cementerio General, y recorrerá diferentes calles de Sant Marcel·lí y Sant Isidre.

El itinerario será el siguiente:

  • Avenida Tres Creus.
  • Calle Doctor Tomás Sala.
  • Calle Sant Vicent Màrtir.
  • Calle Arquebisbe Olaechea.
  • Calle Salvador Perles.
  • Calle Pius IX.
  • Rampa que cruza las vías ferroviarias.
  • Rotonda próxima al Tanatorio Municipal.
  • Prolongación de Pius IX.
  • Rotonda de la plaza de Santo Domingo de Guzmán.
  • Avenida Tres Creus.
  • Calle Doctor Rafael Bartual.
  • Calle Nicolau Primitiu Gómez Serrano.
  • Calle Campos Crespo.
  • Avenida Tres Creus, donde estará situada la meta.

La prueba finalizará en el aparcamiento del Cementerio General.

El primer corte comienza a las 6:00 horas

El montaje de la salida será el encargado de adelantar las primeras restricciones. Desde las 6:00 horas del domingo quedará cortada la avenida Tres Creus en sentido Sant Vicent Màrtir, concretamente en el tramo comprendido entre Campos Crespo y Gaspar Aguilar.

Según la previsión municipal, esta restricción se mantendrá hasta aproximadamente las 11:15 horas.

Durante el desarrollo de la carrera se producirán además diferentes afecciones temporales a las calles incluidas en el recorrido, a medida que avance la prueba.

Calles donde estará prohibido aparcar

Los cortes de tráfico no serán la única afección. También habrá restricciones de estacionamiento durante el fin de semana.

En concreto, estará prohibido estacionar en todo el interior del aparcamiento del Cementerio Municipal desde las 14:00 horas del sábado 19 de septiembre hasta las 14:00 horas del domingo 20.

Además, desde las 23:59 horas del sábado hasta las 12:00 horas del domingo, no se podrá estacionar en:

  • Doctor Rafael Bartual, entre avenida Tres Creus y Nicolau Primitiu Gómez Serrano.
  • Nicolau Primitiu Gómez Serrano, entre Doctor Rafael Bartual y Campos Crespo.
  • Campos Crespo, entre Nicolau Primitiu Gómez Serrano y Tres Creus.
  • Salvador Perles, entre Sant Vicent Màrtir y Sant Pius X.

Ocho líneas de EMT cambiarán su recorrido

La carrera también tendrá consecuencias sobre el transporte público. EMT València ha preparado un dispositivo especial que modificará los recorridos de ocho líneas desde las 7:00 horas del domingo.

Las líneas afectadas son:

9, 10, 18, 27, 59, 72, 73 y 99.

EMT recomienda utilizar estas líneas para acercarse lo máximo posible a la zona de salida y meta de la carrera.

Los recorridos actualizados podrán consultarse en el apartado Última Hora de EMT València, además de en la aplicación móvil y en sus redes sociales.

Cinco kilómetros por Sant Marcel·lí y Sant Isidre

La 48ª Volta a Peu de Sant Marcel·lí i Sant Isidre comenzará a las 9:00 horas y tendrá una duración aproximada de una hora.

La prueba está organizada por la Fundación Deportiva Municipal, con la colaboración de la Asociación de Vecinos de Sant Marcel·lí y Sant Isidre, y forma parte del XXI Circuit de Carreres Caixa Popular Ciutat de València.

Además de la carrera principal, habrá pruebas infantiles para menores de 14 años una vez hayan llegado a meta los últimos participantes de la prueba de cinco kilómetros.

También se celebrará la modalidad ‘A tu Ritmo’, destinada a quienes quieran completar el recorrido de forma no competitiva y con una exigencia física menor.

Casi 50 años de historia

La Volta a Peu de Sant Marcel·lí i Sant Isidre celebró su primera edición en 1977. Desde entonces, la carrera se ha consolidado como una de las citas deportivas vinculadas a estos barrios valencianos.

Este domingo volverá a reunir a participantes de diferentes edades, con un recorrido que atravesará Sant Marcel·lí y Sant Isidre y que obligará a establecer un dispositivo especial de tráfico durante toda la mañana.

 

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