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Sucesos

La peligrosa banda de aluniceros asalta el almacén central de Druni en Carlet y logra huir tras una persecución de película

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aluniceros Druni
DRUNI ARCHIVO

La provincia de Valencia vuelve a ser escenario de la actividad de una banda de aluniceros altamente especializada, que está sembrando el caos con robos relámpago en comercios y almacenes mediante el uso de vehículos de gran potencia y una técnica de fuga muy elaborada.

En la madrugada de este lunes, el objetivo fue el almacén central de la cadena de perfumerías Druni en Carlet, de donde los delincuentes lograron escapar con un botín aún por cuantificar tras forzar la entrada con un vehículo empotrado. Este asalto se produce después de un robo frustrado la semana anterior en otro centro de cosmética y perfumería en el polígono La Cova de Manises, donde tuvieron que abandonar una furgoneta cargada al no poder completar la huida.

Robos con el método del alunizaje

El modus operandi de estos delincuentes sigue un patrón claro: utilizan un vehículo de gran potencia, en este caso un BMW X3 blanco, como coche de apoyo, y una furgoneta, también blanca, destinada al transporte de la mercancía robada. Primero empotran el vehículo contra la entrada del comercio o almacén, cargan rápidamente el material —en este caso perfumes y cosméticos de alto valor— y escapan en caravana.

Su estrategia de fuga es especialmente peligrosa. El coche de gran potencia circula deliberadamente más lento de lo que puede, creando un hueco respecto a la furgoneta que transporta el botín. Este método obliga a las patrullas policiales que los persiguen a mantener la misma velocidad y evita que adelanten al coche que actúa como barrera. Cuando el hueco es suficiente, el vehículo que lidera la fuga apaga luces y se desvía en un punto clave mientras el BMW rocía a los agentes con nieve carbónica de extintores, generando una cortina de polvo blanco que reduce la visibilidad y desorienta a los perseguidores.

Una persecución en la A-7 con final inesperado

Tras el robo en Carlet, la Guardia Civil inició una persecución por la A-7 en dirección Barcelona. A la altura de la salida 351, en el término municipal de Picassent, el BMW volvió a aplicar su peligrosa táctica, frenando en seco y lanzando el contenido de los extintores para bloquear la visión de los agentes. En medio de la confusión, la furgoneta se desvió y el coche de gran potencia tomó otra bifurcación a toda velocidad, dificultando la localización de ambos vehículos.

Una patrulla logró ver a los sospechosos más tarde en la vía de servicio de la A-7, ya en demarcación de la Policía Nacional, pero nuevamente escaparon antes de ser interceptados.

Un patrón delictivo en aumento

Estos robos con alunizaje no son nuevos, pero en los últimos meses se ha detectado un repunte de asaltos a tiendas de lujo, perfumerías y almacenes de logística en toda la Comunitat Valenciana. La rapidez de la ejecución, el uso de vehículos robados o de alta gama y la peligrosidad de sus maniobras de fuga dificultan la respuesta policial.

El uso de extintores para generar niebla artificial, la utilización de vehículos de gran potencia y la planificación de rutas de escape previamente estudiadas son elementos comunes en este tipo de delincuencia organizada.

Fuentes de la investigación han confirmado que el cerco sobre esta banda se está estrechando, gracias a la colaboración entre Guardia Civil y Policía Nacional, y que se están analizando las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona y los registros de matrículas.

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Sucesos

17 años y 9 meses de cárcel para el hermano de Antonio Anglés por secuestrar y torturar a un hombre en Valencia

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hermano antonio angles
Un furgón y un coche patrulla de la Guardia Civil. EFE/Manuel Bruque/Archivo

La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a 17 años y 9 meses de prisión a Mauricio Anglés, hermano de Antonio Anglés, por participar en el secuestro y tortura de un hombre en noviembre de 2021. El condenado, que hace años cambió su identidad, deberá cumplir la pena por los delitos de detención ilegal, lesiones, amenazas, robo con violencia y daños.

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Valencia considera acreditada su participación en unos hechos en los que la víctima fue retenida durante varias horas, golpeada y amenazada para exigirle el pago de 200.000 euros.

Junto a Mauricio Anglés han sido condenados otros cinco hombres, con penas similares. El tribunal considera que las pruebas aportadas durante el juicio fueron «plurales, objetivas e idóneas» para desvirtuar la presunción de inocencia.

El secuestro se produjo en Valencia en noviembre de 2021

Los hechos ocurrieron el 29 de noviembre de 2021, después de varios días de seguimientos a la víctima y de preparativos.

Según recoge la sentencia, los condenados se coordinaron con otras personas no identificadas para capturar al hombre y reclamarle una importante cantidad de dinero.

Los implicados prepararon dos furgonetas y esperaron a la víctima en el Camí Canyada de Roquet. Cuando pasó por la zona, bloquearon su vehículo colocando una furgoneta delante y otra detrás.

Varias personas con ropa oscura, pasamontañas y guantes bajaron de los vehículos y le apuntaron con armas de fuego para obligarle a salir de su coche.

Uno de los integrantes rompió una de las ventanillas y sacó a la víctima por la fuerza. A continuación, varios de los asaltantes comenzaron a golpearle por todo el cuerpo.

Lo trasladaron a una nave de Catarroja

Los agresores introdujeron al hombre en una de las furgonetas, donde lo esposaron, y se desplazaron hasta Catarroja, a una nave que en la investigación aparece identificada como una «cuadra».

La víctima permaneció durante horas dentro del vehículo, herida y engrilletada. Los condenados le quitaron la ropa y sus pertenencias y comenzaron a exigirle 200.000 euros a cambio de su libertad.

Ante la respuesta de la víctima, que aseguraba no disponer de esa cantidad, los secuestradores fueron reduciendo progresivamente el dinero que reclamaban.

Golpes, amenazas y torturas para exigirle dinero

Durante las horas que permaneció retenido, la víctima fue sometida a una violencia extrema.

Según la sentencia, los agresores le golpearon de forma continuada y utilizaron cadenas para azotarle. También le amenazaron con hacer daño a su mujer y a su hijo, al que sabían que llevaba a un colegio privado.

Los secuestradores llegaron a amenazarle con cortarle un dedo. Con unas tenazas le provocaron un corte en un dedo y otro en una oreja, además de clavarle una navaja en uno de los muslos.

La víctima insistía en que no tenía los 200.000 euros reclamados, aunque explicó que podía entregarles 2.000 euros en efectivo que tenía en su domicilio.

Los agresores continuaron golpeándole y amenazándole hasta provocarle un estado de semiinconsciencia. Según recoge la resolución judicial, fue quemado con brasas y le arrojaron un líquido sobre el cuerpo para comprobar si reaccionaba.

Los secuestradores abandonaron a la víctima en Paiporta

Finalmente, los condenados llegaron a la conclusión de que no conseguirían obtener el dinero que buscaban.

La víctima fue liberada y trasladada en la furgoneta hasta Paiporta, donde fue abandonada alrededor de las 22.00 horas.

Los móviles y las cámaras fueron claves para identificar a los acusados

La Audiencia Provincial de Valencia ha destacado el peso de las pruebas tecnológicas utilizadas durante la investigación.

Entre ellas se encuentran los datos obtenidos de teléfonos móviles, las grabaciones de cámaras de seguridad y los registros de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Los investigadores pudieron relacionar los teléfonos atribuidos a los acusados con los movimientos realizados durante los días previos y el día del secuestro.

La sentencia también destaca el histórico de geolocalización de una de las furgonetas utilizadas y las imágenes de diferentes cámaras de seguridad.

La defensa de Mauricio Anglés negó su participación

Durante el juicio, Mauricio Anglés negó los hechos y sostuvo que la tarde del secuestro había estado en una bolera y posteriormente en una discoteca.

El tribunal, sin embargo, considera que el conjunto de las pruebas practicadas permite acreditar la participación de los condenados.

La Audiencia también señala que los acusados mantenían algún tipo de relación entre ellos y con determinados vehículos que fueron utilizados para realizar seguimientos a la víctima.

La sentencia añade que varios de los condenados también tuvieron relación con una cuadra que reunía características compatibles con el lugar utilizado durante el secuestro, tanto por su ubicación como por sus accesos.

17 años y 9 meses de prisión

Mauricio Anglés ha sido condenado finalmente a 17 años y 9 meses de cárcel por los delitos de detención ilegal, lesiones, amenazas, robo con violencia y daños.

El condenado es uno de los hermanos de Antonio Anglés, señalado como uno de los principales sospechosos por el triple crimen de Alcàsser y desaparecido desde 1993.

La condena dictada ahora por la Audiencia Provincial de Valencia corresponde a unos hechos ocurridos casi tres décadas después del caso Alcàsser y está relacionada exclusivamente con el secuestro cometido en noviembre de 2021.

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