Kiko Rivera y Fran Rivera han protagonizado uno de los reencuentros familiares más inesperados de los últimos tiempos. El hijo de Isabel Pantoja ha cumplido su promesa y ha entregado a su hermano mayor dos cabezas de toro que pertenecieron a su padre, el mítico torero Francisco Rivera ‘Paquirri’, y que permanecían en Cantora. El momento ha quedado inmortalizado en una fotografía compartida por Fran en sus redes sociales.
El gesto llega después de años de distanciamiento entre los dos hermanos y en un momento especialmente delicado en la relación entre Fran y su otro hermano, Cayetano Rivera. La imagen de Kiko y Fran juntos, sonrientes y abrazados junto a la pick-up en la que aparecen las dos piezas del legado de Paquirri ha sorprendido a sus seguidores.
Fran Rivera, emocionado por recuperar un recuerdo de su padre
Fran Rivera ha agradecido públicamente a Kiko el gesto con un mensaje cargado de emoción. «Gracias, Kiko. Después de años y de perder la ilusión de tener algo de papá, esto dice mucho y muy bueno de ti. Me has tocado el corazón y siempre lo voy a recordar», ha escrito.
El extorero también ha explicado qué hará con las piezas: «Estarán en un lugar especial». Su mensaje termina con una frase especialmente significativa para él: «Papá hoy está más feliz».
Las dos cabezas de toro tienen un importante valor sentimental para Fran, que durante años ha reclamado recuperar objetos que pertenecieron a su padre.
Kiko Rivera cumple la promesa que hizo a sus hermanos
El origen de este reencuentro se encuentra en el pasado mes de abril, cuando Kiko Rivera acudió a Cantora después de la venta de la finca y retiró distintos objetos relacionados con su padre. Entre ellos se encontraban varias cabezas de toro que habían permanecido en la propiedad.
Semanas después, Fran explicó que Kiko se había puesto en contacto con él para comunicarle que había encontrado ocho cabezas de toro y que tenía intención de repartirlas entre los tres hijos de Paquirri: él mismo, Cayetano y Kiko. «Yo ya había perdido la esperanza», reconoció entonces Fran, que dejó abierta la posibilidad de recuperar la relación con su hermano.
Cinco meses después, aquella promesa se ha materializado al menos en el caso de Fran, que ya tiene en su poder dos de las piezas.
Una historia marcada por la herencia de Paquirri
La entrega de las cabezas de toro se produce 42 años después de la muerte de Paquirri, fallecido el 26 de septiembre de 1984 tras la grave cogida sufrida en la plaza de toros de Pozoblanco.
La herencia del torero ha sido durante décadas uno de los grandes conflictos familiares alrededor de Cantora. Fran y Cayetano Rivera han reclamado durante años distintos bienes que consideraban pertenecientes al legado de su padre, mientras que Kiko Rivera es el único de los tres hermanos que es hijo de Isabel Pantoja.
Ahora, una parte de ese legado ha terminado precisamente en manos de Fran gracias a su hermano Kiko.
El reencuentro llega en plena distancia entre Fran y Cayetano
El acercamiento entre Kiko y Fran se produce además mientras la relación entre Fran y Cayetano atraviesa un momento de tensión. Los dos hermanos han protagonizado recientemente diferencias relacionadas, entre otras cuestiones, con la organización de la tradicional Goyesca de Ronda.
Cayetano no aparece en la fotografía del reencuentro entre Fran y Kiko. Por el momento, tampoco ha trascendido públicamente si ha recibido alguna de las piezas que Kiko aseguró que repartiría entre los tres hermanos.
La entrega de las cabezas de toro supone así un nuevo capítulo en la larga historia familiar vinculada al legado de Paquirri, aunque habrá que esperar para saber si este encuentro entre Fran y Kiko se traduce en una reconciliación consolidada más allá de este emotivo gesto.
Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.
Victoria
22 agosto, 2019 en 4:35 pm
Me parece una infamia lo que se hace con Plácido.Hoy no se juzga igual a lo que era antes.Su error ha sido esa frase, que está siendo manipulada por las feministas actuales.Tenía que haberla completado como por ejemplo: Lo que antes era un flirteo ,hoy es acoso.Lo que antes era un escarceo, hoy es acoso .Pero ,¡si hasta el piropo hoy es delictivo !
Si por lo que se deduce de un artículo de Ussía,se ha enfrentado a esa todopoderosa secta , se comprende este repugnante ataque.Afortunadamente en Europa no somos tan infantiles como en USA y no se le ha anulado ningún concierto.¿Dónde queda la presunción de inocencia?Espero que los museos norteamericanos ,por la misma regla de tres con la que juzgan a Plácido,retiren todos los cuadros de Picasso por obligar a sus modelos a acostarse con él.Y sólo pongo un ejemplo.
GRACIELA DAVILA
22 agosto, 2019 en 11:18 pm
EN ESTE CASO NO ESTOY DE ACUERDO CON USTEDES, EL HA ACEPTADO HABER TENIDO RELACIONES Y HABER INTERACTUADO CON ELLAS FISICAMENTE, PARA MI ES UNA ACEPTACION IMPLICITA. DESPUES DE 30 AÑOS, ESTO LES ADMIRA, NO SABEN LA VERGUENZA Y LA IMPOTENCIA QUE SE SIENTE AL HABER SIDO VULNERADA INTIMA Y SEXUALMENTE. NO, NO LOS APOYO. NO, NO APOYO A PLACIDO DOMINGO, PORQUE PARA MI SE APROVECHO DEL PODER QUE TENIA SOBRE ESTAS MUJERES. YO APOYO A LAS DENUNCIANTES, YA SEA QUE LO HAGAN UN DIA DESPUES, UN AÑO O 30 AÑOS DESPUES. SALUDOS.
Irma Cerda
26 agosto, 2019 en 7:28 pm
Es triste y a la vez constatar qué no hay dignidad, y sinceridad enl aquellas mujeres, que han tenido relaciones sexuales anteriormente, se sientan ahora usadas.