Una vecina encontró al pequeño llorando y llamando a sus padres en San Isidro. La familia ha denunciado los hechos ante la Guardia Civil y sospecha que el menor pudo abandonar el centro infantil sin que nadie se diera cuenta.
Un niño de apenas dos años fue encontrado solo, llorando y llamando a sus padres, en una calle de San Isidro, en Alicante. Ocurrió el pasado 8 de octubre, poco antes de las tres de la tarde, cuando una vecina que se dirigía a su puesto de trabajo vio al pequeño en medio de la calzada y decidió recogerlo para ponerlo a salvo.
La mujer llevó al menor a la escuela infantil del municipio, donde, según la información publicada por Información, las cuidadoras rompieron a llorar al verlo. La familia ha denunciado lo ocurrido ante la Guardia Civil de Dolores y sospecha que el niño pudo salir de las instalaciones sin que el personal se percatara de su ausencia.
La denuncia de los padres ante la Guardia Civil
El padre del pequeño ha explicado que ese día recibió un mensaje de WhatsApp de la guardería en el que se solicitaba la presencia de los progenitores para tratar un asunto relacionado con su hijo.
Cuando los padres llegaron al centro, fueron recibidos por el alcalde de la localidad. Según su versión, en ese primer encuentro no obtuvieron respuestas sobre cómo había conseguido salir el niño de las instalaciones, cuánto tiempo había permanecido en la calle ni quién lo había encontrado.
Posteriormente, los progenitores hablaron con dos cuidadoras, que les explicaron que se habían dado cuenta de la desaparición cuando comprobaron que el pequeño no estaba en la cama en la que debía estar durmiendo la siesta. Entonces, según el relato recogido en la denuncia, salieron a buscarlo, coincidiendo con el momento en el que la vecina lo llevaba de vuelta a la escuela infantil.
Una posible contradicción en el horario de la siesta
Uno de los aspectos que ha despertado las sospechas de la familia es la diferencia entre el horario que figura en el parte de la guardería y el relato de la mujer que encontró al menor.
Según el documento del centro, el niño habría estado durmiendo la siesta entre las 13:45 y las 15:00 horas. Sin embargo, la vecina lo encontró en plena calle poco antes de las tres de la tarde, llorando y llamando a sus padres.
Los progenitores también aseguran que las cuidadoras no supieron aclarar si la puerta del centro estaba abierta o si el pequeño había conseguido abrirla por sus propios medios. Además, les comunicaron que las instalaciones no disponían de cámaras de vigilancia interiores.
Una escuela infantil con unos 20 menores
Los padres sostienen que en la escuela infantil municipal trabajan una cuidadora y una auxiliar, con cambios frecuentes de personal, y que ambas atienden a alrededor de 20 niños de entre cero y tres años.
Tras las reuniones en el centro, los progenitores pudieron reencontrarse con su hijo, que se encontraba en perfecto estado.
La familia ha acudido a la Guardia Civil para denunciar lo sucedido y tratar de esclarecer cómo pudo llegar el pequeño hasta la calle sin que nadie advirtiera su ausencia. La investigación deberá determinar las circunstancias en las que se produjo el episodio y si existieron fallos en la supervisión o en la seguridad de las instalaciones.
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Arturo
27 junio, 2019 en 8:45 am
Porque no se dice la nacionalidad del agresor, si es español , chino, francés?