Otros Temas
El truco del ventilador que enfría realmente la habitación y casi nadie utiliza
Publicado
hace 2 mesesen
Con las temperaturas disparadas durante el verano, conseguir que una habitación esté fresca sin tener que mantener el aire acondicionado encendido durante horas se convierte en una prioridad para muchas familias. Y existe un truco sencillo con el ventilador que puede ayudar a sacar el calor acumulado de una estancia y mejorar notablemente la temperatura.
La clave no está simplemente en poner el ventilador apuntando hacia ti, sino en utilizarlo para mover el aire de la habitación y expulsar el calor al exterior.
El truco: colocar el ventilador junto a la ventana
Una de las formas más efectivas de utilizar un ventilador cuando una habitación está muy caliente es colocarlo cerca de una ventana abierta y orientado hacia el exterior.
La idea es que el aparato ayude a expulsar el aire caliente acumulado dentro de la habitación. Al mismo tiempo, conviene abrir otra ventana situada en otra zona de la vivienda para favorecer la entrada de aire del exterior y crear una corriente.
El objetivo es generar una especie de ventilación cruzada.
Eso sí, este método funciona especialmente bien cuando el aire exterior está más fresco que el interior. Por eso, durante una ola de calor no suele ser buena idea hacerlo en las horas centrales del día, cuando fuera puede haber temperaturas incluso superiores a las que tenemos dentro.
¿A qué hora hay que utilizar el ventilador?
El momento es fundamental.
Durante las horas más calurosas, lo recomendable es mantener ventanas, persianas y cortinas cerradas en las habitaciones donde entra directamente el sol. De esta manera se evita que el calor exterior entre continuamente.
Cuando llega la tarde-noche y la temperatura exterior empieza a bajar, puede ser el momento adecuado para abrir las ventanas y utilizar el ventilador para renovar el aire.
Si durante la madrugada el exterior está más fresco que la vivienda, mantener la ventilación durante un tiempo puede ayudar a reducir el calor acumulado en paredes, muebles y tejidos.
El error de poner el ventilador frente a una ventana cerrada
Un ventilador no funciona como un aparato de aire acondicionado.
Su función principal es mover el aire, por lo que colocarlo sin estrategia puede no conseguir el efecto esperado.
Si simplemente lo dirigimos hacia nosotros, podemos sentirnos más frescos porque aumenta la evaporación del sudor y facilita la pérdida de calor corporal. Pero eso no significa necesariamente que la habitación se haya enfriado.
Por eso, cuando el objetivo es reducir el aire caliente acumulado en una estancia, puede ser más útil colocarlo cerca de una ventana y orientarlo hacia fuera.
El truco para dormir mejor en verano
Este sistema puede resultar especialmente útil antes de acostarse.
Si la habitación ha acumulado mucho calor durante el día, una opción es esperar a que la temperatura exterior descienda y después abrir las ventanas y colocar el ventilador expulsando aire hacia el exterior.
Después de un tiempo, cuando la habitación haya renovado el aire, se puede cambiar la posición del ventilador para favorecer la circulación del aire fresco.
No existe un tiempo exacto que funcione para todas las viviendas: depende del tamaño de la habitación, la temperatura exterior, la orientación de la casa y la ventilación disponible.
Baja las persianas durante el día
Tan importante como sacar el aire caliente por la noche es evitar que entre durante el día.
Las persianas y cortinas son grandes aliadas frente al calor, especialmente en las ventanas que reciben directamente el sol.
Durante las horas de mayor temperatura, mantener las persianas bajadas puede reducir la cantidad de radiación solar que entra en la vivienda.
En las ventanas orientadas al sur y al oeste esta medida puede ser especialmente importante durante las tardes de verano.
¿El ventilador enfría realmente el aire?
Aquí está la diferencia importante.
Un ventilador no enfría el aire como un aire acondicionado.
Lo que hace es moverlo. Cuando el aire circula sobre nuestra piel, facilita la evaporación del sudor y produce una sensación de frescor.
Por eso podemos sentirnos mucho más cómodos aunque la temperatura de la habitación apenas haya cambiado.
Sin embargo, si utilizamos el ventilador junto a una ventana para expulsar aire caliente y favorecer la ventilación, sí podemos contribuir a reducir el calor acumulado en la estancia, siempre que el aire exterior sea más fresco.
Otro truco: apaga los aparatos que desprenden calor
Televisores, ordenadores, lámparas y otros aparatos eléctricos generan calor mientras están funcionando.
En las noches especialmente calurosas puede ser útil apagar aquellos dispositivos que no sean necesarios y evitar cocinar con el horno durante las horas de mayor temperatura.
También conviene aprovechar las horas más frescas para realizar las tareas que generen calor dentro de la vivienda.
¿Y si tienes aire acondicionado?
El ventilador también puede utilizarse junto al aire acondicionado.
La circulación del aire permite repartir mejor el aire fresco por la habitación y puede mejorar la sensación térmica.
De esta manera, algunas personas pueden sentirse cómodas utilizando el aire acondicionado a una temperatura algo más elevada y apoyándose en el ventilador para distribuir el aire.
Eso sí, nunca hay que bloquear las entradas o salidas de aire del aparato ni colocar el ventilador de forma que dificulte su funcionamiento.
La clave está en cuándo usarlo
El verdadero secreto no está en tener el ventilador encendido todo el día.
La clave es utilizarlo estratégicamente:
- Durante el día: mantener persianas y cortinas cerradas cuando haya sol directo.
- Evitar abrir las ventanas cuando el exterior esté más caliente que la vivienda.
- Al caer la tarde: abrir las ventanas cuando la temperatura exterior empiece a bajar.
- Colocar el ventilador cerca de una ventana para ayudar a expulsar el aire caliente.
- Favorecer la ventilación cruzada abriendo otra ventana si las condiciones lo permiten.
- Durante la noche: aprovechar el aire exterior más fresco para renovar la habitación.
Un truco sencillo para combatir el calor y ahorrar
El ventilador puede ser un gran aliado durante el verano, especialmente cuando se combina con una buena estrategia de ventilación.
Pero hay que recordar que no sustituye al aire acondicionado cuando las temperaturas son extremas. En episodios de calor intenso, especialmente durante la noche, mantener una vivienda excesivamente caliente puede suponer un riesgo para la salud, sobre todo para personas mayores, bebés y personas vulnerables.
La mejor estrategia consiste en evitar que la vivienda se caliente durante las horas de mayor temperatura y aprovechar las horas más frescas para expulsar el aire acumulado.
Y todo con un gesto tan sencillo como colocar correctamente el ventilador junto a una ventana.
Ventilador o aire acondicionado, ¿qué consume menos?
Comparte esto:
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Relacionado
Otros Temas
Naia y su último regalo: una lección de amor, paz y vida con solo 16 años
Publicado
hace 2 díasen
24 septiembre, 2026
Naia tenía solo 16 años, pero hablaba de la vida con una madurez extraordinaria
Lo que conmueve de Naia no es únicamente todo lo que tuvo que afrontar siendo una adolescente. Es también cómo decidió mirar aquello que le estaba ocurriendo.
Durante su conversación con Carlos Roca habló de la enfermedad, de los tratamientos, de las operaciones y de lo difícil que fue explicar a sus hermanos pequeños lo que estaba sucediendo. Pero también habló de algo mucho más universal: de cómo cambia nuestra manera de entender la vida cuando dejamos de dar por hecho que tendremos todo el tiempo del mundo.
Naia reflexionaba sobre algo que muchos adultos olvidan: la salud es un regalo. La enfermedad le había hecho descubrir el valor de cosas que antes podían parecer pequeñas y que, de repente, adquirían una importancia enorme.
Los amigos, la familia, un concierto, una conversación, poder estar en casa o simplemente sentirse acompañada.
Su manera de expresarlo dejaba una reflexión difícil de olvidar: los problemas cotidianos que muchas veces parecen enormes pueden perder todo su peso cuando se contempla la vida desde otra perspectiva.
«Lo más importante es lo más simple»
Una de las grandes enseñanzas que deja Naia es precisamente esa capacidad de poner cada cosa en su sitio.
Durante la entrevista explicaba que la enfermedad le había enseñado a no conceder a los problemas cotidianos una importancia que quizá no merecen. También hablaba de no aplazar aquello que queremos hacer y de aprovechar la vida.
Su reflexión no nace de un libro ni de una teoría. Nace de una adolescente que tuvo que enfrentarse a una situación extraordinariamente dura.
Y ahí está buena parte de la fuerza de su mensaje: Naia no hablaba desde fuera de la vida, sino desde una experiencia que le obligó demasiado pronto a preguntarse qué significa realmente vivir.
El amor por su familia por encima de todo
Uno de los momentos más conmovedores de la entrevista llega cuando habla de sus hermanos pequeños, Kirian y Carla.
Naia explica el vínculo que tenía con ellos y el amor que sentía por su familia. En medio de una situación que podría haberla llevado a encerrarse en su propio dolor, ella encontraba espacio para pensar en cómo estaban viviendo aquello las personas que quería.
También quiso reconocer a quienes estuvieron a su lado durante el proceso: su familia, sus amigos y los profesionales que la atendieron.
Para Naia, acompañar a alguien que atraviesa una enfermedad grave no consistía únicamente en decirle que podía conseguirlo. Era algo mucho más sencillo y, a la vez, mucho más profundo: estar.
Naia quería que la recordaran por quién era, no por su cáncer
Hay otra parte especialmente importante de su legado.
Naia no quería que su enfermedad se convirtiera en toda su identidad. Quería que quienes la conocían siguieran viendo a Naia, con sus virtudes, sus defectos, sus gustos y su manera de ser.
Tenía 16 años. Era una adolescente con amigos, estudios, planes y sueños. Quería seguir viviendo experiencias y haciendo cosas que cualquier joven de su edad considera normales.
Por eso su testimonio resulta tan poderoso: detrás del diagnóstico había una persona que quería ser reconocida por lo que era y por el amor que había compartido con quienes la rodeaban.
Una voz para el cáncer infantil
Naia también quiso aprovechar su historia para dar visibilidad al cáncer infantil.
Durante la entrevista reclamó más investigación y recursos para enfermedades que, como el osteosarcoma, pueden resultar desconocidas para gran parte de la sociedad. También puso el foco en la situación de las familias de Menorca y en la ausencia de determinados recursos de oncología pediátrica en la isla, que obliga a desplazarse a Mallorca para recibir atención especializada.
Su testimonio, por tanto, no era únicamente una despedida. Era también una petición para que su experiencia pudiera servir a otros niños y familias.
Su último regalo: una conversación para después de su muerte
Quizá uno de los aspectos que más define a Naia sea que pensó incluso en el momento en que ya no estaría.
Grabó la entrevista sabiendo que no quería que se publicara inmediatamente. Dejó claro que debía hacerse cuando su familia estuviera preparada.
Y así ha ocurrido.
Roca Project esperó hasta que llegó ese momento. El episodio se publicó el 16 de septiembre y rápidamente se convirtió en uno de los contenidos más vistos del programa. A las pocas horas ya acumulaba cientos de miles de visualizaciones.
Pero quizá el verdadero alcance de aquella conversación no pueda medirse en visualizaciones.
Porque Naia dejó algo mucho más difícil de conseguir: una forma de mirar la vida.
El legado de Naia: amor, paz y ganas de vivir
Naia tenía solo 16 años, pero dejó reflexiones que invitan a detenerse.
A valorar la salud.
A querer a la familia.
A estar al lado de quien sufre.
A no convertir cada pequeño problema en una tragedia.
A disfrutar de lo sencillo.
A hacer aquello que queremos hacer.
Y, sobre todo, a no olvidarnos de vivir mientras tenemos la oportunidad.
Su historia habla de cáncer, pero su legado habla de vida.
Habla de amor, porque hasta en los momentos más difíciles pensó en las personas que quería.
Habla de paz, porque no quiso dejar únicamente dolor detrás de ella.
Y habla de reconocimiento, porque quiso que su experiencia sirviera para que otros niños y otras familias tuvieran más voz, más recursos y más acompañamiento.
Naia se fue demasiado pronto. Pero dejó una conversación que permanece.
Una conversación en la que una niña de 16 años consiguió algo extraordinario: hacer que miles de personas adultas se detengan, escuchen y vuelvan a pensar en aquello que realmente importa.
Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.
Comparte esto:
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Relacionado
Lo más leído
- ¿Qué va a pasar con el Veles e Vents? El futuro del emblemático edificio de la Marina de Valencia
- Xavi Albert destaca el carácter del Valencia Basket tras ganar al Besiktas
- Valencia Basket conquista Estambul y debuta con victoria en la Euroliga
- DIRECTO| Sigue la elección de las Cortes de Honor 2027
- Ellas son todas las candidatas a Fallera Mayor de Valencia 2027







Tienes que estar registrado para comentar Acceder