El torero sevillano y Elisabeth Garrido habrían firmado su separación de manera discreta a finales de 2025 tras atravesar una profunda crisis de pareja.
La vida personal de Morante de la Puebla vuelve a situarse en el foco mediático tras conocerse su divorcio de Elisabeth Garrido, con quien llevaba más de 15 años de matrimonio y tiene dos hijas en común. La noticia, adelantada por el periodista taurino Vicente Zabala de la Serna en su libro Memoria de Morante. El adiós y el regreso de un genio herido, revela que la ruptura se habría producido en octubre de 2025 y se manejó con absoluta discreción.
Según detalla la publicación, la pareja atravesaba desde hacía tiempo una importante crisis sentimental que terminó afectando al estado emocional del diestro sevillano en uno de los momentos más delicados de su vida personal y profesional.
Un divorcio discreto marcado por una crisis personal
De acuerdo con la información publicada, la separación se formalizó lejos del foco público mientras Morante lidiaba con algunos de sus episodios más complejos relacionados con su salud mental y la presión profesional.
“El maestro se ha divorciado de Elisabeth Garrido, con quien tiene dos niñas”, recoge el libro de Zabala de la Serna, que también apunta a que “la crisis de pareja ha pesado en su ánimo”.
Dentro del entorno taurino, la ruptura ya era conocida desde hace meses, aunque ambos habían optado por mantener silencio absoluto sobre el final de su matrimonio.
Elisabeth Garrido, el gran apoyo de Morante durante años
Elisabeth Garrido ha sido una de las figuras más importantes en la vida del torero, especialmente durante sus peores etapas psicológicas. Siempre alejada de la exposición mediática, fue considerada durante años el principal apoyo emocional del diestro.
La pareja se conocía desde la infancia en La Puebla del Río, aunque su relación sentimental comenzó tras el divorcio de Morante con Cynthia Antúnez, madre de su hijo mayor.
En noviembre de 2010 se casaron en una ceremonia civil celebrada en Alcalá de Guadaíra. Meses después nació su primera hija, María, y posteriormente llegaría Lola, consolidando una familia que durante mucho tiempo fue vista como una de las más estables y discretas del panorama taurino.
Una etapa complicada para el torero sevillano
La separación llega después de años especialmente intensos para Morante de la Puebla, marcados por retiradas temporales, problemas de salud mental, graves cornadas y continuas idas y venidas de los ruedos.
El torero ha hablado públicamente en distintas ocasiones sobre la depresión, la ansiedad y el trastorno disociativo que padece desde hace décadas, una situación que habría terminado afectando también a su vida familiar.
Pese a este duro momento personal, Morante continuará con su agenda taurina y tiene prevista su próxima aparición el próximo 31 de mayo en Aranjuez junto a Andrés Roca Rey y Pablo Aguado.
La vida familiar que construyeron juntos
Durante años, la pareja residió en la finca Huerta de San Antonio, en La Puebla del Río, donde llevaban una vida tranquila alejada del ruido mediático. Allí compartían su pasión por el campo y la tauromaquia, además de gestionar algunos negocios vinculados a la hostelería local.
También pasaban largas temporadas en Matalascañas, donde tenían una vivienda familiar frente al mar y donde solían refugiarse en los periodos de descanso del torero.
Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.
Tienes que estar registrado para comentar Acceder