Síguenos

Empresas

¿Cómo preparar un stand para una feria de empleo? 5 elementos imprescindibles que debes llevar como empleador

Publicado

en

Dos empleados conversando junto a un mostrador publicitario iluminado con logotipo, en un moderno espacio de feria.

Las ferias de empleo son una de las mejores oportunidades del año para conectar cara a cara con candidatos potenciales, mostrar la cultura de tu empresa y construir una imagen de empleador atractiva. Pero para que tu stand realmente destaque y genere confianza, no basta con repartir folletos. La clave del éxito está en una buena preparación —tanto logística como visual—. ¿Qué deberías llevar contigo a una feria de empleo? Aquí tienes los 5 elementos que no pueden faltar en tu kit de expositor.

1. Mostrador publicitario – el corazón de tu espacio

El mostrador publicitario es uno de los elementos más prácticos y a la vez representativos del stand. No solo capta la atención con el logotipo de la empresa y los colores de marca, sino que también cumple múltiples funciones. Sirve como punto de contacto inicial con los candidatos, mesa informativa, espacio para repartir folletos y obsequios, e incluso como lugar para firmar documentos.

Gracias a su diseño compacto y estructura ligera, el mostrador se transporta fácilmente y se monta en solo unos minutos. Su frontal personalizado ofrece un espacio adicional para promocionar tu marca. Además, el interior del mostrador permite guardar materiales, bolsas o un suministro extra de folletos, lo que ayuda a mantener tu stand organizado y profesional.

2. Roll-up con ofertas de empleo y misión de la empresa

Antes de que un candidato se acerque a hablar contigo, lo primero que ve es lo que destaca a distancia. Ahí es donde entra en juego un roll-up publicitario: una solución visual y móvil que presenta de forma clara lo esencial sobre tu empresa. Un roll-up bien diseñado, con el logo visible, un eslogan de employer branding y una selección de vacantes, puede atraer atención incluso en un entorno abarrotado.

Es ligero, reutilizable y ocupa poco espacio. Vale la pena tener más de uno, por ejemplo: uno con presentación general de la empresa y otro con vacantes específicas.

3. Materiales impresos – folletos, catálogos, tarjetas de visita

Aunque en plena era digital muchas empresas optan por la comunicación online, las ferias de empleo siguen siendo una ocasión donde los materiales impresos tienen gran impacto. Un candidato que recibe un folleto bien diseñado siente que ha recibido atención personalizada, y eso mejora la recordación de tu marca.

¿Qué conviene preparar?

  • Folletos con vacantes y beneficios
  • Tarjetas de presentación de los reclutadores
  • Catálogos con información sobre proyectos y testimonios de empleados

Estos materiales deben estar siempre a mano, idealmente sobre el mostrador publicitario o en un soporte junto a él.

4. Kit de regalos promocionales – más que solo un bolígrafo

A todos nos gusta recibir pequeños obsequios. Pero los artículos promocionales bien elegidos no solo cumplen una función de branding, sino también práctica. El secreto está en adaptarlos al perfil de tu empresa y a tu público objetivo.

Algunas ideas que funcionan:

  • Cuadernos con el logo de la empresa
  • Lanyards personalizados
  • Bolsas de tela ecológicas
  • Pendrives con material informativo
  • ¡Incluso café con packaging corporativo!

No es solo un gesto amable, también es una forma de hacer que tu marca se quede con ellos más tiempo.

5. Equipo de embajadores de marca – tus mejores representantes

Ningún stand se sostiene sin las personas que lo representan. Tus reclutadores, personal de RRHH y embajadores de marca son la cara visible de tu empresa. Asegúrate de que estén bien preparados, vestidos de forma coherente (por ejemplo, camisetas con el logo), y capaces de hablar de la empresa con autenticidad y entusiasmo.

Antes del evento, realiza una breve capacitación en comunicación con candidatos, presentación de vacantes y escucha activa. Al final, los candidatos recuerdan a las personas, no solo los logotipos.

Tu stand es tu carta de presentación

Una feria de empleo no es solo un evento, es una inversión en el futuro de tu empresa. La forma en la que te presentes como empleador será recordada por decenas o incluso cientos de candidatos. Un stand profesional, equipado con un mostrador publicitario, roll-ups, materiales impresos, obsequios útiles y un equipo comprometido es la base de una estrategia efectiva de employer branding.

Cuida cada detalle, desde el primer contacto visual hasta el último apretón de manos, y tu empresa será una de las que todos quieran conocer.

 

 

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Empresas

Vuelta a la rutina: 7 hábitos para conseguir un hogar más saludable este otoñoVuelta a la rutina: 7 hábitos para conseguir un hogar más saludable este otoño

Publicado

en

Septiembre siempre pilla un poco a contrapié. Las maletas todavía por deshacer, la nevera vacía, y esa sensación de que la casa ha estado «en modo verano» demasiado tiempo: ventanas cerradas en las horas de más calor, polvo acumulado en rincones que en agosto ni se pisan, y una rutina de limpieza que se fue de vacaciones antes que nosotros. Retomar el ritmo no va solo de horarios y agendas, también va de que el sitio donde vives vuelva a funcionar como toca. Uno de los primeros puntos que conviene revisar es cómo mejorar la calidad del aire en casa, algo que en otoño se nota más de lo que parece porque empezamos a ventilar menos por el frío y a encender la calefacción antes de lo previsto. Desde Generali insisten en que buena parte de los problemas respiratorios y alérgicos que se disparan en esta época tienen mucho que ver con el aire que respiramos dentro de casa, no solo con el de la calle. Y tiene sentido: pasamos ahí más horas de las que solemos calcular.

Aquí van siete hábitos que, aplicados con constancia y no como un propósito de un solo fin de semana, marcan una diferencia real en cómo se vive el otoño en casa.

Septiembre siempre pilla un poco a contrapié. Las maletas todavía por deshacer, la nevera vacía, y esa sensación de que la casa ha estado «en modo verano» demasiado tiempo: ventanas cerradas en las horas de más calor, polvo acumulado en rincones que en agosto ni se pisan, y una rutina de limpieza que se fue de vacaciones antes que nosotros. Retomar el ritmo no va solo de horarios y agendas, también va de que el sitio donde vives vuelva a funcionar como toca. 

Uno de los primeros puntos que conviene revisar es cómo mejorar la calidad del aire en casa, algo que en otoño se nota más de lo que parece porque empezamos a ventilar menos por el frío y a encender la calefacción antes de lo previsto. Desde Generali insisten en que buena parte de los problemas respiratorios y alérgicos que se disparan en esta época tienen mucho que ver con el aire que respiramos dentro de casa, no solo con el de la calle. Y tiene sentido: pasamos ahí más horas de las que solemos calcular. 

Aquí van siete hábitos que, aplicados con constancia y no como un propósito de un solo fin de semana, marcan una diferencia real en cómo se vive el otoño en casa. 

  1. Ventilar con cabeza, no por costumbre

Abrir las ventanas diez minutos todas las mañanas sigue siendo el gesto más rentable de todos, pero el momento importa tanto como el gesto en sí. En otoño, ventilar a primera hora, cuando el aire exterior está más limpio y todavía no ha subido la contaminación del tráfico, rinde mejor que hacerlo a media tarde. Si vives cerca de una calle con mucho movimiento, prueba a desplazar esos diez minutos a última hora de la noche o a primera hora, antes de que la ciudad se ponga en marcha. 

  1. Revisar los filtros antes de encender la calefacción

Este es de esos hábitos que todo el mundo pospone hasta que ya hace frío de verdad. Los filtros de la calefacción, del aire acondicionado o de cualquier purificador que tengas en casa acumulan polvo y ácaros durante meses sin que nadie los mire, y encender el sistema sin limpiarlos antes es literalmente repartir esa acumulación por toda la casa en cuanto arranca el motor.  

Un cambio o una limpieza a fondo justo ahora, antes del primer día de frío, evita que los primeros días de calefacción vengan acompañados de esa sensación de aire cargado y algo de picor de garganta. 

  1. Plantas que de verdad ayudan (y las que no)

No todas las plantas de interior hacen el mismo trabajo, y conviene no dejarse llevar solo por lo bonitas que quedan en una estantería. 

  • La lengua de suegra sigue siendo de las pocas plantas que liberan oxígeno también por la noche. 
  • El potos tolera bien la falta de luz de otoño y ayuda a filtrar compuestos volátiles comunes en pinturas y muebles. 
  • La cinta es prácticamente indestructible y funciona bien en pasillos o baños sin apenas luz natural. 

No van a sustituir a una buena ventilación, pero suman, y de paso dan algo de vida a espacios que en esta época tienden a quedarse más apagados. 

El error de amontonarlas todas en un mismo rincón 

Repartir dos o tres plantas por distintas zonas de la casa funciona mejor que concentrar diez en el salón. El aire circula por toda la vivienda, no solo por donde tienes la maceta grande. 

  1. Textiles de verano, fuera de la vista

Las fundas de sofá ligeras, las cortinas finas, la ropa de cama de algodón fresco: todo eso ha estado acumulando polvo, ácaros y humedad residual del verano sin que lo notemos. Guardarlo bien limpio y seco, en bolsas cerradas, evita que se convierta en un foco de alérgenos durante los meses que no se usa, y de paso deja sitio libre para sacar los textiles de entretiempo sin amontonar todo en el mismo armario. 

  1. La humedad, la protagonista silenciosa del otoño

Con las primeras lluvias y menos ventilación, la humedad relativa dentro de casa sube casi sin que te des cuenta, y ahí es donde aparecen el moho y los ácaros con más facilidad. Un higrómetro barato (cuestan poco más que un termómetro normal) te da un dato objetivo en vez de fiarte de la sensación, y mantener la humedad entre el 40% y el 60% es la horquilla que casi todos los especialistas recomiendan. 

  1. Limpieza en profundidad, no solo superficial

Pasar la aspiradora dos veces por semana está bien, pero el otoño pide algo más de fondo: colchones, cortinas gruesas, alfombras que llevan meses sin moverse de sitio. No hace falta hacerlo todo el mismo día, repartirlo en pequeñas tareas a lo largo de dos o tres semanas es mucho más sostenible que dedicar un sábado entero y no repetirlo hasta primavera. 

  1. Escuchar lo que dice tu propio cuerpo

Si al llegar a casa te sientes más cansado, con la nariz cargada sin motivo aparente o te cuesta concentrarte en el salón más que en cualquier otro sitio, esas señales suelen ir antes que cualquier dato técnico. El cuerpo suele notar un ambiente cargado antes de que lo confirme un aparato de medición, así que no está de más hacerle caso. 

Ninguno de estos siete hábitos exige una reforma ni una inversión grande. Van de repetir pequeños gestos con algo de criterio, y de entender que un hogar saludable en otoño no depende de un golpe de limpieza puntual, sino de mantener esa atención durante toda la temporada. 

 

Continuar leyendo
OFFICIAL PRESS
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.