Síguenos

Empresas

Enfermera en apuros con los mejores productos de enfermería

Publicado

en

Enfermera en apuros con los mejores productos de enfermería
Enfermera en apuros con los mejores productos de enfermería PIXABAY

Los productos de enfermería están especialmente diseñados para evitar ser una enfermera en apuros. Después de todo, esta profesión requiere de una serie de tareas y contar con los accesorios o equipos adecuados.

Sin embargo, son muchos los artículos que puedes encontrar, con especificaciones, presentaciones y costos muy variados. Por ello, aquí te contaremos cuáles son algunos de los dispositivos de enfermera en apuros disponibles.

2 artículos de enfermera en apuros

Cuando se trata de accesorios para mejorar el trabajo y las jornadas como enfermera, ya sea para ti o para regalar, hay dos imprescindibles:

Relojes: Un accesorio que no te puede faltar

Los relojes tienen muchas funciones cuando se trata del sector de la salud, entre ellas destaca conocer la hora y estar a tiempo donde necesitas. Pero, también ayuda a realizar tareas relacionadas con la toma de signos vitales, por ejemplo.

Aun así, la mayoría de estos son de muñeca y no resultan tan útiles como puede parecer. En cambio, los relojes enfermera en apuros vienen con una presentación sujetable a través de un pin de seguridad resistente y duradero.

También incorporan elementos como un punto de iluminación y funda protectora de silicona que puede retirarse y ser cambiada para personalizarlo.

Porta tarjetas o insignias

Este tipo de accesorios pueden parecer innecesarios, pero lo cierto es que facilitan la identificación de tus pertenencias en tu lugar de trabajo o donde vayas. Y, teniendo en cuenta que un servicio médico o de salud cuenta con un personal amplio, resulta necesario distinguir tus cosas.

En este caso, hay varios modelos disponibles que te ayudarán a no ser una enfermera en apuros a la hora de buscar lo que requieres:

  • Con cordón y gancho: perfecto para el llavero o para colocar en las cremalleras de tu bolsa, estuche de implementos y otros. Es un juego, que incluye el portatarjetas vertical plástico e impermeable, junto al mosquetón de sujeción. Además, su cordón puede estirar facilitando manipularlo.
  • Portatajetas horizontal: un modelo regular con presentación transparente, donde puedes insertar tu tarjeta de identificación. Posee tapas impermeables y está disponible en múltiples colores, siendo un accesorio ideal para enfermeras.
  • Insignia vertical: fabricada con cuero PU de color verde, esta insignia tiene una orientación vertical y puede ser utilizada tanto como gargantilla, como para objetos personales.

Productos temáticos para enfermeras

Más allá de los productos de enfermera en apuros, hay otros artículos que pueden adquirir y que han sido especialmente diseñados para las profesionales de la enfermería.

Estos suelen ser empleados fuera del trabajo, como un accesorio que permite demostrar con orgullo el área de empleo, es decir, ser enfermera. También pueden resaltar por ser llamativos o de creación divertida.

Camisetas para enfermeras

Ideales para una salida o como un obsequio, las camisetas para enfermeras vienen con diseños tan variados, como representativos y divertidos. Entre estos pueden encontrar un estampado de corazón con signos vitales, también una con el juego de palabras divertido “Murse”.

Sumado a esto, hay sudaderas que, siguiendo la misma línea, creadas para hombres y mujeres de la enfermería que desean productos especiales.

Fundas de teléfonos

Con acabados animados y relacionados con la enfermería, hasta una enfermera en apuros utiliza y lleva su Smartphone consigo a donde vaya. Por ello, estas fundas protectoras son un artículo ideal.

De igual manera, tienen la ventaja de que pueden ser cambiados cuando lo desees, por lo que puedes tener más de uno y sustituirlo según prefieras. Lo mejor es que vienen en tantos diseños, de iconos, fotografías, con una sola imagen o muchas, pudiendo adaptarse a todos los gustos.

Carteras

Donde llevamos nuestros documentos personales, tarjetas, efectivo y hasta las fotos de nuestros seres queridos. Es un artículo personal y que, por suerte, puedes comprar con un tema de enfermería.

Mantas

Útiles cuando hacer guardias o si te toca el turno nocturno, una manta es un imprescindible, pero que puedes hallar con una temática de salud. Una combinación de ambas cosas es posible y resultará en un complemento perfecto para una enfermera en apuros.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Empresas

Vuelta a la rutina: 7 hábitos para conseguir un hogar más saludable este otoñoVuelta a la rutina: 7 hábitos para conseguir un hogar más saludable este otoño

Publicado

en

Septiembre siempre pilla un poco a contrapié. Las maletas todavía por deshacer, la nevera vacía, y esa sensación de que la casa ha estado «en modo verano» demasiado tiempo: ventanas cerradas en las horas de más calor, polvo acumulado en rincones que en agosto ni se pisan, y una rutina de limpieza que se fue de vacaciones antes que nosotros. Retomar el ritmo no va solo de horarios y agendas, también va de que el sitio donde vives vuelva a funcionar como toca. Uno de los primeros puntos que conviene revisar es cómo mejorar la calidad del aire en casa, algo que en otoño se nota más de lo que parece porque empezamos a ventilar menos por el frío y a encender la calefacción antes de lo previsto. Desde Generali insisten en que buena parte de los problemas respiratorios y alérgicos que se disparan en esta época tienen mucho que ver con el aire que respiramos dentro de casa, no solo con el de la calle. Y tiene sentido: pasamos ahí más horas de las que solemos calcular.

Aquí van siete hábitos que, aplicados con constancia y no como un propósito de un solo fin de semana, marcan una diferencia real en cómo se vive el otoño en casa.

Septiembre siempre pilla un poco a contrapié. Las maletas todavía por deshacer, la nevera vacía, y esa sensación de que la casa ha estado «en modo verano» demasiado tiempo: ventanas cerradas en las horas de más calor, polvo acumulado en rincones que en agosto ni se pisan, y una rutina de limpieza que se fue de vacaciones antes que nosotros. Retomar el ritmo no va solo de horarios y agendas, también va de que el sitio donde vives vuelva a funcionar como toca. 

Uno de los primeros puntos que conviene revisar es cómo mejorar la calidad del aire en casa, algo que en otoño se nota más de lo que parece porque empezamos a ventilar menos por el frío y a encender la calefacción antes de lo previsto. Desde Generali insisten en que buena parte de los problemas respiratorios y alérgicos que se disparan en esta época tienen mucho que ver con el aire que respiramos dentro de casa, no solo con el de la calle. Y tiene sentido: pasamos ahí más horas de las que solemos calcular. 

Aquí van siete hábitos que, aplicados con constancia y no como un propósito de un solo fin de semana, marcan una diferencia real en cómo se vive el otoño en casa. 

  1. Ventilar con cabeza, no por costumbre

Abrir las ventanas diez minutos todas las mañanas sigue siendo el gesto más rentable de todos, pero el momento importa tanto como el gesto en sí. En otoño, ventilar a primera hora, cuando el aire exterior está más limpio y todavía no ha subido la contaminación del tráfico, rinde mejor que hacerlo a media tarde. Si vives cerca de una calle con mucho movimiento, prueba a desplazar esos diez minutos a última hora de la noche o a primera hora, antes de que la ciudad se ponga en marcha. 

  1. Revisar los filtros antes de encender la calefacción

Este es de esos hábitos que todo el mundo pospone hasta que ya hace frío de verdad. Los filtros de la calefacción, del aire acondicionado o de cualquier purificador que tengas en casa acumulan polvo y ácaros durante meses sin que nadie los mire, y encender el sistema sin limpiarlos antes es literalmente repartir esa acumulación por toda la casa en cuanto arranca el motor.  

Un cambio o una limpieza a fondo justo ahora, antes del primer día de frío, evita que los primeros días de calefacción vengan acompañados de esa sensación de aire cargado y algo de picor de garganta. 

  1. Plantas que de verdad ayudan (y las que no)

No todas las plantas de interior hacen el mismo trabajo, y conviene no dejarse llevar solo por lo bonitas que quedan en una estantería. 

  • La lengua de suegra sigue siendo de las pocas plantas que liberan oxígeno también por la noche. 
  • El potos tolera bien la falta de luz de otoño y ayuda a filtrar compuestos volátiles comunes en pinturas y muebles. 
  • La cinta es prácticamente indestructible y funciona bien en pasillos o baños sin apenas luz natural. 

No van a sustituir a una buena ventilación, pero suman, y de paso dan algo de vida a espacios que en esta época tienden a quedarse más apagados. 

El error de amontonarlas todas en un mismo rincón 

Repartir dos o tres plantas por distintas zonas de la casa funciona mejor que concentrar diez en el salón. El aire circula por toda la vivienda, no solo por donde tienes la maceta grande. 

  1. Textiles de verano, fuera de la vista

Las fundas de sofá ligeras, las cortinas finas, la ropa de cama de algodón fresco: todo eso ha estado acumulando polvo, ácaros y humedad residual del verano sin que lo notemos. Guardarlo bien limpio y seco, en bolsas cerradas, evita que se convierta en un foco de alérgenos durante los meses que no se usa, y de paso deja sitio libre para sacar los textiles de entretiempo sin amontonar todo en el mismo armario. 

  1. La humedad, la protagonista silenciosa del otoño

Con las primeras lluvias y menos ventilación, la humedad relativa dentro de casa sube casi sin que te des cuenta, y ahí es donde aparecen el moho y los ácaros con más facilidad. Un higrómetro barato (cuestan poco más que un termómetro normal) te da un dato objetivo en vez de fiarte de la sensación, y mantener la humedad entre el 40% y el 60% es la horquilla que casi todos los especialistas recomiendan. 

  1. Limpieza en profundidad, no solo superficial

Pasar la aspiradora dos veces por semana está bien, pero el otoño pide algo más de fondo: colchones, cortinas gruesas, alfombras que llevan meses sin moverse de sitio. No hace falta hacerlo todo el mismo día, repartirlo en pequeñas tareas a lo largo de dos o tres semanas es mucho más sostenible que dedicar un sábado entero y no repetirlo hasta primavera. 

  1. Escuchar lo que dice tu propio cuerpo

Si al llegar a casa te sientes más cansado, con la nariz cargada sin motivo aparente o te cuesta concentrarte en el salón más que en cualquier otro sitio, esas señales suelen ir antes que cualquier dato técnico. El cuerpo suele notar un ambiente cargado antes de que lo confirme un aparato de medición, así que no está de más hacerle caso. 

Ninguno de estos siete hábitos exige una reforma ni una inversión grande. Van de repetir pequeños gestos con algo de criterio, y de entender que un hogar saludable en otoño no depende de un golpe de limpieza puntual, sino de mantener esa atención durante toda la temporada. 

 

Continuar leyendo
OFFICIAL PRESS
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.