La compañía sueca estudia aprovechar sus establecimientos para ofrecer refugio, comida y camas en caso de apagones, inundaciones o ataques a infraestructuras críticas. La tienda de Alfafar acogió a más de 700 personas durante la noche de la riada del 29 de octubre de 2024.
La experiencia de la DANA en Valencia ha situado a IKEA Alfafar como ejemplo de cómo una gran tienda puede convertirse en un espacio de ayuda durante una emergencia. La compañía sueca prevé trasladar este aprendizaje a Dinamarca, donde sus establecimientos podrían utilizarse como refugios ante posibles crisis, desde catástrofes naturales hasta ataques a infraestructuras críticas relacionados con un eventual conflicto bélico.
Según la información publicada por Levante-EMV, IKEA contempla que sus tiendas danesas puedan funcionar como refugios de emergencia e incluso como hospitales temporales en situaciones extremas. La iniciativa se enmarca en los preparativos de Dinamarca para responder a escenarios como apagones, inundaciones o ataques que afecten a servicios esenciales.
De IKEA Alfafar a los planes de emergencia en Dinamarca
La experiencia valenciana constituye un precedente para este modelo. La noche del 29 de octubre de 2024, cuando las inundaciones provocadas por la DANA golpearon la provincia de Valencia, la tienda de IKEA en Alfafar se convirtió en un lugar de refugio para más de 700 personas.
La Guardia Civil trasladó hasta las instalaciones a personas afectadas por las inundaciones, que encontraron allí un espacio donde resguardarse en una de las noches más complicadas de la catástrofe.
El establecimiento, situado en una de las zonas afectadas por el desbordamiento del barranco del Poyo, se convirtió así en un ejemplo del papel que pueden desempeñar grandes superficies y espacios comerciales cuando se produce una emergencia de gran magnitud.
Comida, generadores y camas para afrontar una crisis
El planteamiento para Dinamarca pasa por aprovechar los recursos y las instalaciones que IKEA ya tiene disponibles. En caso de una emergencia, los restaurantes podrían proporcionar comida, mientras que los generadores permitirían mantener el funcionamiento de los edificios si se produjera un apagón.
Además, los muebles prefabricados y otros productos almacenados en las tiendas podrían utilizarse para habilitar camas adicionales y acondicionar espacios destinados a acoger temporalmente a personas afectadas.
La posibilidad de adaptar estos establecimientos como hospitales temporales ampliaría también su utilidad en situaciones que requiriesen espacios de atención y apoyo a la población.
El objetivo es aprovechar infraestructuras de gran tamaño y recursos ya disponibles para responder con mayor rapidez ante circunstancias que puedan alterar la vida cotidiana y dejar a numerosas personas sin servicios básicos o sin un lugar seguro.
La preparación ante emergencias gana peso en el norte de Europa
Dinamarca, como otros países del centro y norte de Europa, está reforzando la preparación ante distintos escenarios de crisis. Entre ellos figuran los fenómenos meteorológicos extremos, los cortes prolongados de suministro y las amenazas contra infraestructuras esenciales.
En ese contexto, la posibilidad de utilizar establecimientos comerciales como espacios de protección supone una forma de aprovechar instalaciones existentes para complementar los recursos de emergencia.
La experiencia de IKEA Alfafar durante la DANA demuestra cómo un establecimiento concebido para la actividad comercial puede desempeñar una función distinta cuando las circunstancias lo exigen. Ahora, esa experiencia valenciana sirve de referencia para estudiar cómo adaptar las tiendas de la compañía en Dinamarca ante futuras situaciones de emergencia.
IKEA Alfafar se convirtió en un refugio solidario para 700 personas la terrible noche de la DANA
IKEA Alfafar se convirtió en un refugio solidario para 700 personas la terrible noche de la DANA
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Patricia Vilata Oruño
14 febrero, 2019 en 8:19 pm
Mi hija le encantaría ir