Científicos de la UPV desarrollan una terapia que utiliza la inmunidad contra el sarampión para combatir el cáncer
La investigación demuestra que la memoria inmunológica generada por la vacuna del sarampión puede ayudar a destruir células tumorales
Un equipo de investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) ha desarrollado una novedosa estrategia de inmunoterapia que aprovecha la protección adquirida frente al sarampión para ayudar al organismo a combatir el cáncer.
El estudio, liderado por especialistas del Instituto Interuniversitario de Reconocimiento Molecular y Desarrollo Tecnológico (IDM-UPV-UV), demuestra en modelos experimentales que es posible reprogramar el sistema inmunitario para que identifique y destruya células tumorales utilizando la memoria inmunológica generada por la vacunación.
Los resultados han sido publicados en la prestigiosa revista científica Signal Transduction and Targeted Therapy y abren una nueva vía para el desarrollo de tratamientos oncológicos más precisos y personalizados.
Cómo funciona la nueva terapia contra el cáncer
La estrategia desarrollada por los investigadores valencianos se basa en el uso de nanopartículas lipídicas (LNP), una tecnología similar a la utilizada en algunas vacunas de ARN mensajero.
Estas nanopartículas transportan ARN mensajero directamente a las células tumorales, provocando que expresen una proteína del virus del sarampión.
Al mostrar esta proteína viral, las células cancerosas quedan «marcadas» y pueden ser reconocidas por un sistema inmunitario que ya conoce perfectamente ese patógeno gracias a la vacunación previa.
Según explica Ramón Martínez Máñez, investigador del IDM y uno de los responsables del proyecto, muchos tumores consiguen escapar de las defensas naturales porque no presentan señales suficientemente claras para ser identificados.
«La estrategia permite etiquetar las células tumorales con una señal que el organismo ya sabe reconocer eficazmente gracias a la vacuna del sarampión», señala el investigador.
Reducción significativa del crecimiento tumoral
Los ensayos realizados en modelos experimentales de melanoma mostraron resultados especialmente prometedores.
Los investigadores observaron una reducción significativa del crecimiento de los tumores en aquellos animales que habían sido previamente vacunados contra el sarampión.
Por el contrario, los efectos terapéuticos no aparecieron en animales no vacunados ni en los grupos de control.
El estudio comprobó además que la respuesta inmunitaria activaba simultáneamente dos mecanismos de defensa fundamentales:
- Anticuerpos específicos contra la proteína viral.
- Linfocitos T citotóxicos capaces de destruir células tumorales.
Javier Martínez-Latorre, primer autor del trabajo e investigador del IDM, explica que estos linfocitos son los responsables directos de eliminar las células cancerosas una vez identificadas.
Sin efectos tóxicos relevantes
Otro de los aspectos destacados de la investigación es la seguridad observada durante los ensayos.
Los análisis realizados mostraron un aumento de la infiltración de células inmunitarias en los tumores, una mayor actividad antitumoral y un incremento de la muerte celular cancerosa sin detectar efectos tóxicos significativos en el organismo.
Estos resultados refuerzan el potencial de esta tecnología para futuras aplicaciones clínicas en humanos.
La vacuna del sarampión, una aliada inesperada contra el cáncer
Los investigadores destacan que uno de los elementos más innovadores del estudio es el aprovechamiento de la memoria inmunológica creada por las campañas de vacunación.
La inmunidad frente al sarampión está ampliamente extendida en gran parte de la población gracias a décadas de programas de vacunación infantil.
Esto podría facilitar enormemente la aplicación futura de esta estrategia terapéutica.
Según Alba García-Fernández, investigadora de la Unidad Mixta UPV-IIS La Fe, el hecho de que millones de personas ya dispongan de inmunidad frente al virus convierte este enfoque en una herramienta potencialmente aplicable a gran escala.
Una tecnología adaptable a otros tipos de cáncer
Los científicos explican que la tecnología basada en ARN mensajero y nanopartículas es altamente modular y flexible.
Esto significa que podría adaptarse no solo a distintos tipos de tumores, sino también a otros virus frente a los que la población ya posee inmunidad.
De esta forma, el sistema inmunitario podría aprovechar recuerdos inmunológicos previos para atacar diferentes enfermedades oncológicas.
Próximos pasos de la investigación
Tras los prometedores resultados obtenidos en melanoma, los investigadores ya trabajan en nuevas líneas de desarrollo.
Los próximos objetivos pasan por:
- Evaluar la eficacia en otros tipos de cáncer.
- Mejorar la producción y escalabilidad de las nanopartículas.
- Analizar combinaciones con inmunoterapia y otros tratamientos oncológicos.
- Avanzar hacia futuros ensayos clínicos.
En el proyecto han participado también especialistas del CIBER de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN), el IIS La Fe, el Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) y el Instituto IMed de la Universidad de Lisboa.
Un avance con potencial internacional
La investigación liderada desde Valencia representa un importante avance en el campo de la inmunoterapia contra el cáncer y demuestra cómo las herramientas desarrolladas para prevenir enfermedades infecciosas pueden convertirse en nuevas armas terapéuticas frente a los tumores.
Aunque todavía se encuentra en fase experimental, la estrategia abre la puerta a tratamientos más eficaces, personalizados y capaces de aprovechar el propio historial inmunológico de cada paciente para luchar contra el cáncer.
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