València, 7 feb (EFE).- El Palau de Les Arts de València estrena este jueves «Cendrillon», de Pauline Viardot. La primera nueva producción operística de 2023, que cuenta con la dirección escénica de Joan Font y con los artistas del Centre de Perfeccionament del coliseo valenciano.
Les Arts: Ópera ‘Cendrillon’
Font propone una adaptación divertida y desenfadada de la ópera que la legendaria artista de origen español compuso a partir del cuento de Perrault.
Tras el inicio de temporada con la contemporánea «Zelle», de la británico-china Jamie Man, el Centre de Perfeccionament estrena su segunda obra compuesta por una mujer.
El director artístico de Les Arts, Jesús Iglesias Noriega, ha presentado este martes en rueda de prensa esta producción. Lo ha hecho acompañado del director de escena del montaje, Joan Font, y de la asesora musical del Centre de Perfeccionament, María Bayo.
Iglesias ha subrayado la importante apuesta que supone para el teatro introducir la ópera de salón de Viardot. Destaca que le ha dado «absoluta carta blanca» a Joan Font.
Diálogos más ágiles y populares
El director y fundador de «Comediants» ha desarrollado, según explica Iglesias, una nueva dramaturgia, con diálogos más ágiles y populares. Incluye números musicales ajenos a la partitura, en un guiño al espectáculo de varietés, a los que se une el reconocido talento del catalán para convertir la obra «en un auténtico show».
Para ello, Font crea un marco previo para poner en escena la obra y presenta a los personajes. Entre los que incorpora también al pianista, como trabajadores de una empresa de mudanzas que, al descubrir la partitura de Viardot, se proponen representarla.
Pauline Viardot
El director artístico de Les Arts ha enmarcado la elección de la obra como reivindicación de la figura imprescindible de Pauline Viardot. Hija del mítico cantante, profesor y compositor español Manuel García, de quien Les Arts estrenó «Un avvertimento ai gelosi» el año pasado.
Maria Malibrán
«La también hermana de la mítica Maria Malibrán es una de las mujeres más fascinantes del pasado siglo, una intérprete de voz prodigiosa y de personalidad enigmática y misteriosa, a la par que atrayente y cautivadora», reflexiona Iglesias.
«Cosmopolita, polifacética, emprendedora y de cultura exquisita», señala, fue compositora, cantante, pianista, profesora de canto. Y en su biografía se cruzan algunas de las figuras más relevantes de la época como Gioachino Rossini, Frédéric Chopin, George Sand, Ferenc Liszt, Richard Wagner, Clara Schumann, Johannes Brahms o Camille Saint-Saëns.
Centre de Perfeccionament
En un curso operístico que el Centre de Perfeccionament comenzó con el estreno de la contemporánea «Zelle», de la británico-china Jamie Man. La visión de otra mujer pionera en su tiempo, la «Cendrillon», de Viardot, completa la apuesta formativa de los artistas este año.
La actual promoción del Centre de Perfeccionament protagoniza este título: Rosa Dávila (Cendrillon), Mariana Sofia (Armelinde), Iria Goti (Maguelone), Pilar Garrido (La Fée), Marcelo Solís (Le Baron de Pictordu), Maximiliano Spósito (Le Comte Barigoule) y el pianista Ignacio Aparisi.
El tenor valenciano Álvaro Diana interpreta el papel de Le Prince Charmant.
Producción
La producción cuenta con escenografía de Manuel Zuriaga, vestuario de José María Adame e iluminación de Nadia García.
Después de sus representaciones en el Teatre Martín i Soler, «Cendrillon», en su adaptación al valenciano, «La Ventafocs», visitará a partir del mes de junio con el camión de Les Arts Volant los municipios de la Comunitat Valenciana.
El Teatre Martín i Soler acoge tres representaciones abiertas al público general de la obra los días 9, 16 y 18 de febrero. Junto con una función reservada exclusivamente al público del programa didáctico «Les Arts és Educació». Las localidades para «Cendrillon» tienen un precio único de 30 euros.
Miquel Navarro deja una huella imborrable en el arte contemporáneo y en la identidad valenciana. Su obra, reconocida por instituciones y personalidades políticas tras su fallecimiento, lo convierte en una figura imprescindible de la escultura española y de la cultura de la Comunitat Valenciana.
A lo largo de su trayectoria, el artista valenciano construyó un universo creativo propio, con esculturas e instalaciones que han trascendido los espacios expositivos para formar parte del paisaje urbano y de la vida cotidiana. Su legado artístico constituye una de las grandes aportaciones valencianas al arte contemporáneo.
Tras conocerse su muerte, instituciones y representantes políticos han expresado sus condolencias y han destacado su condición de creador irrepetible, así como la importancia de una obra estrechamente vinculada a la identidad cultural valenciana.
Un legado que trasciende la escultura
La trayectoria de Miquel Navarro destaca por su capacidad para transformar los materiales y las formas en un lenguaje artístico reconocible. Sus creaciones han contribuido a acercar el arte contemporáneo a la ciudadanía y a consolidar su presencia en los espacios públicos.
Su trabajo ha dejado una marca especialmente significativa en la Comunitat Valenciana, donde su figura se asocia a la proyección cultural del territorio y al reconocimiento de sus artistas más destacados.
Miquel Navarro, una figura imprescindible del arte contemporáneo
El fallecimiento del escultor supone una pérdida para la cultura valenciana y para el panorama artístico español. Los mensajes de recuerdo publicados por representantes públicos e instituciones coinciden en subrayar la singularidad de su obra y su contribución a la historia del arte contemporáneo.
Miquel Navarro permanecerá como uno de los grandes nombres de la escultura valenciana, con una producción artística que seguirá formando parte del patrimonio cultural y de la memoria colectiva.
Las obras más emblemáticas de Miquel Navarro
Miquel Navarro, uno de los grandes referentes de la escultura contemporánea valenciana, dejó un importante legado artístico con esculturas monumentales en espacios públicos, composiciones urbanas y obras reconocidas dentro y fuera de España. Estas son algunas de sus creaciones más representativas.
La Pantera Rosa (1984), València. Conocida popularmente por este nombre, su denominación oficial es Fuente Pública. Con unos 23 metros de altura, se convirtió en una de las esculturas más reconocibles de la ciudad y en una de las obras públicas más emblemáticas del artista.
Minerva paranoica (1989), Madrid. Una escultura monumental de 17 metros de altura instalada en el Palacio de Cristal. Es una de las creaciones más destacadas de su producción a gran escala.
El Parotet (2003), València. Situada en la plaza de Europa, junto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, esta escultura de hierro pintado de azul alcanza los 46 metros de altura. Su silueta recuerda a una libélula y se ha convertido en uno de los iconos del paisaje urbano valenciano.
Cabeza con luna menguante (2001), Mislata. Una de las esculturas monumentales vinculadas a su localidad natal, donde el artista desarrolló buena parte de su trayectoria y mantuvo su taller.
L’Almassil (2010), Mislata. Una estructura escultórica de hierro oxidado que conecta con la memoria industrial y la transformación urbana de la localidad.
Fraternitat (1992), Barcelona. Una de sus obras públicas más destacadas fuera de la Comunitat Valenciana, integrada en el paisaje urbano de la capital catalana.
Boca de luna (1994), Bruselas. Una fuente pública que refleja el interés de Navarro por el agua, las formas orgánicas y la relación entre la escultura y el espacio urbano.
Torre del sonido (1990), Madrid. Una obra que muestra su interés por las estructuras verticales y la dimensión arquitectónica de la escultura.
La mirada (2002), Vitoria-Gasteiz. Una escultura monumental que forma parte de su producción artística para espacios públicos.
Ciudad vigía. Una creación vinculada a su célebre serie de ciudades escultóricas, en las que combina múltiples piezas y volúmenes para construir paisajes urbanos en miniatura.
Ciutat (1973-1974). Una de sus primeras composiciones de ciudades, fundamental para comprender su lenguaje artístico. Estas instalaciones, formadas por numerosas piezas de distintos tamaños y materiales, constituyen una de las señas de identidad de su obra.
Ciudad muralla. Una de sus composiciones escultóricas, adquirida por el Museo Guggenheim Bilbao en 2003, que refleja su investigación sobre los límites, la arquitectura y la organización de las ciudades.
El sello artístico de Miquel Navarro
La obra de Miquel Navarro se caracteriza por la combinación de escultura y arquitectura, el uso de formas verticales y la representación de ciudades imaginarias. El artista convirtió elementos como torres, chimeneas, edificios y figuras totémicas en un lenguaje propio que conecta el paisaje urbano con el cuerpo humano y la naturaleza.
Entre todas sus creaciones, La Pantera Rosa y El Parotet destacan como dos de sus esculturas más reconocibles en València, mientras que sus ciudades escultóricas representan una de las aportaciones más personales de su trayectoria artística.
Su legado permanece en las calles, plazas, museos y colecciones artísticas, donde sus obras continúan acercando el arte contemporáneo a la ciudadanía.
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