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Sucesos

Los problemas con otros internos obligan a trasladar de cárcel al presunto asesino de Marta Calvo

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València, 16 sep (EFE).- El autor confeso de la desaparición de Marta Calvo y sospechoso del asesinato de otras dos mujeres, Jorge Ignacio Palma, ha sido trasladado de la prisión de Picassent, donde permanecía desde que se entregó a la Guardia Civil, a la castellonense de Albocàsser.

Así lo han confirmado a EFE fuentes de Instituciones Penitenciarias después de que el diario Levante-EMV publicara este jueves que Jorge Ignacio Palma había tenido varios problemas de convivencia y enfrentamientos con otros internos de Picassent, tanto en su misma celda como en recintos comunes.

El autor confeso de la desaparición de Marta Calvo -cuyo cadáver aún no ha sido localizado- es también el principal sospechoso del asesinato de otras dos jóvenes y del ataque a otras cinco, y tanto la Fiscalía como las acusaciones han reclamado que sea procesado por asesinato, agresión sexual, omisión del deber de socorro y delito contra la integridad moral de las víctimas.

El detenido, que es de origen colombiano, tiene antecedentes por narcotráfico y se encontraba en situación irregular en España, está investigado por el fallecimiento de Marta Calvo y otras dos mujeres (Arlene y Lady Marcela, ambas en la ciudad de València y en circunstancias muy similares), además de otros cinco homicidios en grado de tentativa.

Su entrega y posterior detención, el 4 de diciembre de 2019 en el cuartel de Carcaixent, se produjo 28 días después de que se perdiese la pista a Marta Calvo, una joven de 25 años de Estivella que se citó con el sospechoso a través de internet.

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Sucesos

Mueren 12 de los 110 perros rescatados en una parcela de Buñol en condiciones extremas de maltrato

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Doce de los 110 perros que fueron localizados hacinados y encadenados en una parcela de Buñol (Valencia) han fallecido debido a las graves secuelas de las condiciones en las que se encontraban. Los animales fueron intervenidos por la Guardia Civil tras una inspección que destapó un presunto caso de maltrato animal, con falta de agua y comida y unas instalaciones en condiciones higiénico-sanitarias deplorables.

La actuación comenzó después de que la Policía Local de Buñol alertara a la Guardia Civil de la presencia de numerosos perros en muy mal estado en una parcela del término municipal.

El pasado 26 de octubre, agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) inspeccionaron el recinto y encontraron un total de 110 animales con un deficiente estado de salud. Los perros estaban hacinados, sin acceso a agua ni alimentos y rodeados de restos orgánicos y suciedad.

Perros encadenados en cobertizos y encerrados en pequeñas jaulas

La parcela estaba dividida en dos zonas. En la primera, situada en el exterior, se encontraba aproximadamente la mitad de los perros, atados en pequeños cobertizos de construcción muy precaria.

El resto de los animales estaba en el interior de una construcción rústica cerrada de unos 85 metros cuadrados. Algunos permanecían sujetos con cadenas cortas y otros estaban encerrados en jaulas de dimensiones reducidas.

Las condiciones de ambas zonas limitaban considerablemente la movilidad de los animales e impedían que pudieran descansar adecuadamente.

Ante la gravedad de la situación, los agentes intervinieron a los 110 perros y los trasladaron a una protectora para que recibieran atención veterinaria y los cuidados necesarios.

Sin embargo, 12 de ellos no consiguieron superar las secuelas derivadas de las condiciones en las que habían permanecido.

Detenido un hombre de 50 años por maltrato animal

Por estos hechos, la Guardia Civil detuvo a un hombre de 50 años y nacionalidad española, al que se atribuye un delito de maltrato animal.

Durante la intervención, los agentes también localizaron en la nave una escopeta del calibre 12 que no contaba con las medidas de seguridad reglamentarias.

La operación contó con la colaboración de la Policía Local de Buñol, cuyos efectivos participaron en las labores de contención, sujeción y estabilización de los perros para facilitar su traslado a la protectora.

Por su parte, el Ayuntamiento de Buñol asumió los gastos generados por los animales intervenidos.

La investigación ha sido desarrollada por agentes de la Patrulla del Seprona de Utiel. Las diligencias han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Requena, plaza número 1.

 

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