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El permiso de 4 días que muchos trabajadores desconocen: cuándo puedes faltar al trabajo por lluvias y cobrar el sueldo

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Las lluvias intensas, las inundaciones y los fenómenos meteorológicos adversos pueden impedir que miles de trabajadores lleguen con seguridad a sus puestos de trabajo. En estos casos, la legislación española contempla un permiso retribuido de hasta cuatro días cuando desplazarse hasta el centro de trabajo resulte imposible o implique un riesgo grave.

Este derecho está recogido en el artículo 37.3.g) del Estatuto de los Trabajadores y fue incorporado tras la DANA de 2024. La norma establece una protección específica ante situaciones meteorológicas adversas y otras emergencias que impidan el desplazamiento.

¿Puedo faltar al trabajo si llueve mucho?

No significa que cualquier día de lluvia permita automáticamente faltar al trabajo.

El permiso se puede aplicar cuando no sea posible acceder al centro de trabajo o utilizar las vías necesarias para llegar hasta él debido a recomendaciones, limitaciones o prohibiciones de desplazamiento establecidas por las autoridades competentes.

También se contempla cuando existe una situación de riesgo grave e inminente, incluidas las provocadas por una catástrofe o por un fenómeno meteorológico adverso.

Por tanto, una lluvia habitual no activa por sí sola este permiso. Debe existir una situación que haga imposible o peligrosa la movilidad en los términos establecidos por la legislación.

Hasta 4 días de permiso retribuido

Cuando se cumplen las condiciones previstas en el Estatuto de los Trabajadores, la persona trabajadora puede disfrutar de hasta cuatro días de permiso retribuido.

Durante ese periodo, la ausencia está justificada y no supone perder el salario. La medida está diseñada especialmente para situaciones en las que acudir físicamente al puesto de trabajo no es seguro o no resulta posible por las condiciones meteorológicas y de movilidad.

La norma establece expresamente que el permiso puede utilizarse cuando las circunstancias impidan acceder al centro de trabajo o transitar por las vías necesarias para llegar hasta él.

¿Qué ocurre si la emergencia dura más de cuatro días?

Los cuatro días no significan necesariamente que el trabajador tenga que regresar al puesto aunque continúe existiendo la situación de peligro.

El propio Estatuto establece que, una vez transcurridos los cuatro días, el permiso se prolongará mientras permanezcan las circunstancias que lo justificaron. Al mismo tiempo, la empresa puede recurrir a mecanismos como la suspensión del contrato o la reducción de jornada por fuerza mayor cuando se mantenga la imposibilidad de acceder al centro de trabajo.

Por tanto, si las vías continúan afectadas por inundaciones, cortes o restricciones oficiales, la situación laboral puede pasar a estar regulada mediante otros mecanismos de fuerza mayor.

¿Y si puedo trabajar desde casa?

La legislación también contempla el trabajo a distancia cuando la actividad sea compatible con esta modalidad y las comunicaciones permitan mantener el trabajo.

En ese supuesto, la empresa puede establecer el trabajo a distancia y debe cumplir las obligaciones previstas en la normativa correspondiente, incluyendo el suministro de los medios, equipos y herramientas necesarios.

Esto permite diferenciar entre dos situaciones: cuando el trabajador no puede desplazarse y debe acogerse al permiso previsto por la ley, y aquellos puestos en los que la actividad puede mantenerse mediante teletrabajo.

¿Qué dice exactamente el Estatuto de los Trabajadores?

El artículo 37.3.g) recoge el derecho a hasta cuatro días cuando exista imposibilidad de acceder al centro de trabajo o de transitar por las vías necesarias como consecuencia de recomendaciones, limitaciones o prohibiciones de desplazamiento de las autoridades, o cuando exista un riesgo grave e inminente derivado, entre otros supuestos, de un fenómeno meteorológico adverso.

La misma regulación establece que, si las circunstancias continúan después de esos cuatro días, el permiso puede prolongarse hasta que desaparezcan las causas que lo originaron.

Un derecho especialmente importante durante episodios de lluvias torrenciales

Este permiso laboral adquirió especial relevancia después de la DANA de octubre de 2024, que provocó graves problemas de movilidad y afectó a numerosos municipios de la Comunitat Valenciana.

El Gobierno incorporó entonces esta protección específica al Estatuto de los Trabajadores mediante el Real Decreto-ley 8/2024, modificando también las reglas relativas a la fuerza mayor temporal.

Además, la normativa reconoce a la representación legal de los trabajadores el derecho a ser informada por la empresa sobre las medidas previstas cuando se activan alertas por catástrofes y otros fenómenos meteorológicos adversos.

Lo importante: no hay que confundir lluvia con imposibilidad de desplazamiento

La existencia de precipitaciones, por sí sola, no concede automáticamente cuatro días libres pagados.

El derecho está vinculado a circunstancias concretas: restricciones o recomendaciones oficiales de desplazamiento, imposibilidad de acceder al centro de trabajo o un riesgo grave e inminente relacionado con el fenómeno meteorológico.

Por eso, ante episodios de lluvias torrenciales, inundaciones o alertas meteorológicas, los trabajadores deben consultar las indicaciones de las autoridades y las instrucciones comunicadas por su empresa antes de desplazarse.

La clave

Hasta cuatro días de permiso retribuido cuando un fenómeno meteorológico adverso impide o hace peligroso acudir al trabajo en las condiciones previstas por el Estatuto de los Trabajadores. Si la situación continúa, la protección puede prolongarse y pueden entrar en juego medidas de fuerza mayor o el trabajo a distancia.

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Veranillo de San Miguel 2026: qué es, cuándo llega y por qué vuelve el calor a finales de septiembre

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veranillo de San Miguel
Una pareja busca cobijo en la sombra de una amplia avenida de Valencia,e un mes de octubre. EFE/Manuel Bruque/Archivo

El fenómeno vuelve a cobrar protagonismo este año después de un verano especialmente cálido. Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el verano de 2026 ha sido el más cálido de la serie histórica en España, con una temperatura media de 24,5 ºC. Además, septiembre ha registrado nuevos episodios de temperaturas muy altas.

¿Qué es el veranillo de San Miguel?

El veranillo de San Miguel es el nombre popular que recibe un episodio de tiempo estable y temperaturas anormalmente elevadas que puede producirse durante los primeros compases del otoño.

No se trata de una estación meteorológica ni de un fenómeno que tenga que producirse obligatoriamente todos los años. Su aparición depende de la situación atmosférica de cada temporada.

El nombre procede de su proximidad a la festividad de San Miguel Arcángel, el 29 de septiembre, una fecha tradicionalmente asociada a este repunte de las temperaturas. AEMET recoge precisamente esta denominación en documentación climatológica histórica.

¿Cuándo es el veranillo de San Miguel en 2026?

En 2026, el día de San Miguel será el martes 29 de septiembre. El llamado veranillo puede producirse alrededor de esa fecha, aunque no existe una duración fija ni una fecha meteorológica exacta para su comienzo.

De hecho, el episodio de calor puede comenzar antes del 29 de septiembre y prolongarse durante los primeros días de octubre. En algunos años puede durar apenas unos días y en otros extenderse durante más tiempo.

Por eso, hablar de una fecha concreta como el inicio obligatorio del veranillo puede resultar engañoso: se trata de una denominación popular vinculada a un patrón atmosférico y no de un fenómeno que aparezca automáticamente cada 29 de septiembre.

¿Por qué vuelve el calor cuando ya ha empezado el otoño?

La llegada del otoño astronómico no implica que las temperaturas tengan que bajar de forma brusca.

Durante estas fechas todavía pueden establecerse situaciones de estabilidad atmosférica y predominio de las altas presiones, que favorecen los cielos poco nubosos, una mayor insolación y el ascenso de las temperaturas durante las horas centrales del día.

Por eso pueden darse jornadas prácticamente veraniegas incluso después del comienzo oficial del otoño.

La predicción mensual de AEMET para el periodo comprendido entre el 21 de septiembre y el 11 de octubre de 2026 muestra precisamente la evolución prevista de las anomalías de temperatura y precipitación, aunque la propia agencia advierte de que la incertidumbre aumenta cuanto más se aleja el horizonte de predicción.

El veranillo de San Miguel no siempre llega

Una de las ideas más extendidas es que todos los años tiene que producirse un episodio de calor alrededor del 29 de septiembre. Sin embargo, no es así.

El veranillo es una expresión popular que describe un periodo de temperaturas superiores a las esperables para esas fechas. Puede aparecer algunos años, adelantarse, retrasarse o incluso pasar prácticamente desapercibido.

Además, el comportamiento puede ser muy diferente entre regiones. Mientras algunas zonas pueden registrar temperaturas claramente veraniegas, otras pueden experimentar ya lluvias, descenso térmico o noches frías.

¿Es lo mismo el veranillo de San Miguel que el ‘veroño’?

Aunque suelen utilizarse para hablar de situaciones similares, ‘veroño’ y ‘veranillo de San Miguel’ no son exactamente lo mismo.

El término ‘veroño’ se ha popularizado para describir de manera informal un periodo en el que se mezclan características del verano y del otoño, normalmente con temperaturas elevadas para la época.

El veranillo de San Miguel, en cambio, es una denominación tradicional vinculada a los últimos días de septiembre y a la festividad de San Miguel.

También existe otro término popular, el veranillo de San Martín, asociado al 11 de noviembre y a otro posible episodio de temperaturas suaves durante el otoño.

¿Cuánto puede durar el veranillo?

No existe una duración determinada.

Puede tratarse de unos pocos días de temperaturas elevadas o prolongarse durante más tiempo si se mantiene una situación atmosférica estable.

Un ejemplo de que la duración puede ser muy variable se encuentra en los registros de AEMET: en Andalucía, el episodio denominado veranillo de San Miguel de 2023 comenzó a finales de septiembre y se prolongó hasta el 12 de octubre, con 18 días de duración.

¿Volverá el calor después de las lluvias?

La respuesta depende de la evolución atmosférica concreta de cada año. El hecho de que se produzcan lluvias o una bajada de temperaturas a finales de septiembre no impide que posteriormente pueda aparecer un nuevo episodio de estabilidad y temperaturas más altas.

Por eso, el veranillo de San Miguel puede llegar después de unos primeros días otoñales y provocar la sensación de que el verano regresa justo cuando debería estar terminando.

El otoño comienza el 23 de septiembre

En 2026, el otoño astronómico comenzará el 23 de septiembre, pero eso no significa que el calor desaparezca inmediatamente.

De hecho, el calendario y la meteorología siguen ritmos diferentes. El cambio de estación marca el inicio astronómico del otoño, mientras que las temperaturas dependen de la configuración atmosférica que se produzca durante esos días.

Y es precisamente esa diferencia la que explica que pueda hablarse de un nuevo episodio de ambiente veraniego cuando el otoño ya ha comenzado.

¿Por qué se llama veranillo de San Miguel?

La explicación está en el calendario tradicional. El episodio suele situarse alrededor del 29 de septiembre, festividad de San Miguel Arcángel, de ahí que popularmente se conozca como veranillo de San Miguel.

No significa que necesariamente vaya a hacer calor exactamente ese día. La expresión hace referencia al periodo de tiempo en torno a esa fecha.

Veranillo de San Miguel 2026, en resumen

  • San Miguel: 29 de septiembre de 2026.
  • Otoño astronómico: comienza el 23 de septiembre.
  • Qué es: un episodio de temperaturas más altas de lo habitual para el comienzo del otoño.
  • Cuándo suele aparecer: alrededor de finales de septiembre y primeros días de octubre.
  • Cuánto dura: no existe una duración fija.
  • ¿Ocurre todos los años?: no necesariamente.
  • ¿Es una ola de calor?: no por definición; son conceptos meteorológicos diferentes.
  • ¿Es lo mismo que el veroño?: son expresiones relacionadas, pero ‘veroño’ es un término más informal y amplio.

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