Síguenos

Otros Temas

¿Qué hacer cuando se moja el móvil? Los 5 pasos a seguir para recuperarlo

Publicado

en

¿Qué hacer cuándo se moja el móvil?
PEXELS

Qué hacer cuando se moja el móvil es una de las dudas que más buscamos en Internet. En verano es difícil desconectar del todo, por ello es que uno de los imprescindibles a la hora de hacer la ‘mochila’ para la playa o piscina es el móvil, con el consiguiente riesgo de que acabe lleno de arena, o lo que es peor, que se te moje.

Si te ha pasado y tu móvil ha acabado a remojo, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ofrece unos pasos sencillos para poder secar el terminal y conseguir que siga funcionando.

Y es que, aunque el móvil quede empapado, no todo está perdido. Hay cosas que puedes hacer para evitar quedarte sin él.

¿Qué hacer cuando se moja el móvil?

5 consejos para secar tu móvil

  1. ¡Sácalo de ahí! Recupéralo lo antes posible del agua, o de debajo de esa copa que se ha derramado sobre el terminal. Será más fácil ‘recuperarlo’ si se ha mojado con agua potable.
  2. No lo enciendas: Es probable que tras mojarse se haya apagado. No intentes encenderlo: podrías provocar un cortocircuito y fundir algún componente.
  3. Desmontar y secar. Quita la tapa trasera, saca la batería, la tarjeta SIM y la tarjeta de memoria.
    Nunca uses un secador, un ventilador ni un radiador. Tienes que secarlo, pero sin agitarlo. Pasa un trapo sobre el teléfono y la batería. Deja que se seque al aire o recurre al viejo truco del arroz (absorbe muy bien la humedad: sumerge el teléfono y la batería en arroz crudo).
  4. Ten paciencia. Tienes que esperar 24 horas antes de volver a montarlo. Si aun así no funciona, espera otras 24 horas más.
  5. Pide ayuda al servicio técnico. Si todos los pasos anteriores no han servido de nada, entonces hay que llevarlo al servicio técnico. No digas que no sabes por qué ha dejado de funcionar porque descubrirán tu mentira: muchos teléfonos tienen en su interior una pegatina que cambia de color cuando se moja. Una vez que este «chivato» ha cambiado de color, se pierde la garantía del teléfono por mal uso.

La letra pequeña de los teléfonos sumergibles

Una de las últimas modas son los móviles que pueden meterse en el agua sin romperse. Pero estas maravillosas promesas tienen una letra pequeña.

Solo se cumplirán si todos los conectores están bien sellados con tapas. Las pruebas se limitan al agua potable. Con agua de mar los resultados pueden cambiar.

Una cosa es que pueda sumergirse sin romperse y otra muy distinta que pueda usarse bajo el agua: nunca aprietes ningún botón físico bajo el agua, ya que podría filtrarse líquido al interior.

Foto y Texto: OCU.org

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Otros Temas

Naia y su último regalo: una lección de amor, paz y vida con solo 16 años

Publicado

en

Naia tenía solo 16 años, pero hablaba de la vida con una madurez extraordinaria

Lo que conmueve de Naia no es únicamente todo lo que tuvo que afrontar siendo una adolescente. Es también cómo decidió mirar aquello que le estaba ocurriendo.

Durante su conversación con Carlos Roca habló de la enfermedad, de los tratamientos, de las operaciones y de lo difícil que fue explicar a sus hermanos pequeños lo que estaba sucediendo. Pero también habló de algo mucho más universal: de cómo cambia nuestra manera de entender la vida cuando dejamos de dar por hecho que tendremos todo el tiempo del mundo.

Naia reflexionaba sobre algo que muchos adultos olvidan: la salud es un regalo. La enfermedad le había hecho descubrir el valor de cosas que antes podían parecer pequeñas y que, de repente, adquirían una importancia enorme.

Los amigos, la familia, un concierto, una conversación, poder estar en casa o simplemente sentirse acompañada.

Su manera de expresarlo dejaba una reflexión difícil de olvidar: los problemas cotidianos que muchas veces parecen enormes pueden perder todo su peso cuando se contempla la vida desde otra perspectiva.

«Lo más importante es lo más simple»

Una de las grandes enseñanzas que deja Naia es precisamente esa capacidad de poner cada cosa en su sitio.

Durante la entrevista explicaba que la enfermedad le había enseñado a no conceder a los problemas cotidianos una importancia que quizá no merecen. También hablaba de no aplazar aquello que queremos hacer y de aprovechar la vida.

Su reflexión no nace de un libro ni de una teoría. Nace de una adolescente que tuvo que enfrentarse a una situación extraordinariamente dura.

Y ahí está buena parte de la fuerza de su mensaje: Naia no hablaba desde fuera de la vida, sino desde una experiencia que le obligó demasiado pronto a preguntarse qué significa realmente vivir.

El amor por su familia por encima de todo

Uno de los momentos más conmovedores de la entrevista llega cuando habla de sus hermanos pequeños, Kirian y Carla.

Naia explica el vínculo que tenía con ellos y el amor que sentía por su familia. En medio de una situación que podría haberla llevado a encerrarse en su propio dolor, ella encontraba espacio para pensar en cómo estaban viviendo aquello las personas que quería.

También quiso reconocer a quienes estuvieron a su lado durante el proceso: su familia, sus amigos y los profesionales que la atendieron.

Para Naia, acompañar a alguien que atraviesa una enfermedad grave no consistía únicamente en decirle que podía conseguirlo. Era algo mucho más sencillo y, a la vez, mucho más profundo: estar.

Naia quería que la recordaran por quién era, no por su cáncer

Hay otra parte especialmente importante de su legado.

Naia no quería que su enfermedad se convirtiera en toda su identidad. Quería que quienes la conocían siguieran viendo a Naia, con sus virtudes, sus defectos, sus gustos y su manera de ser.

Tenía 16 años. Era una adolescente con amigos, estudios, planes y sueños. Quería seguir viviendo experiencias y haciendo cosas que cualquier joven de su edad considera normales.

Por eso su testimonio resulta tan poderoso: detrás del diagnóstico había una persona que quería ser reconocida por lo que era y por el amor que había compartido con quienes la rodeaban.

Una voz para el cáncer infantil

Naia también quiso aprovechar su historia para dar visibilidad al cáncer infantil.

Durante la entrevista reclamó más investigación y recursos para enfermedades que, como el osteosarcoma, pueden resultar desconocidas para gran parte de la sociedad. También puso el foco en la situación de las familias de Menorca y en la ausencia de determinados recursos de oncología pediátrica en la isla, que obliga a desplazarse a Mallorca para recibir atención especializada.

Su testimonio, por tanto, no era únicamente una despedida. Era también una petición para que su experiencia pudiera servir a otros niños y familias.

Su último regalo: una conversación para después de su muerte

Quizá uno de los aspectos que más define a Naia sea que pensó incluso en el momento en que ya no estaría.

Grabó la entrevista sabiendo que no quería que se publicara inmediatamente. Dejó claro que debía hacerse cuando su familia estuviera preparada.

Y así ha ocurrido.

Roca Project esperó hasta que llegó ese momento. El episodio se publicó el 16 de septiembre y rápidamente se convirtió en uno de los contenidos más vistos del programa. A las pocas horas ya acumulaba cientos de miles de visualizaciones.

Pero quizá el verdadero alcance de aquella conversación no pueda medirse en visualizaciones.

Porque Naia dejó algo mucho más difícil de conseguir: una forma de mirar la vida.

El legado de Naia: amor, paz y ganas de vivir

Naia tenía solo 16 años, pero dejó reflexiones que invitan a detenerse.

A valorar la salud.

A querer a la familia.

A estar al lado de quien sufre.

A no convertir cada pequeño problema en una tragedia.

A disfrutar de lo sencillo.

A hacer aquello que queremos hacer.

Y, sobre todo, a no olvidarnos de vivir mientras tenemos la oportunidad.

Su historia habla de cáncer, pero su legado habla de vida.

Habla de amor, porque hasta en los momentos más difíciles pensó en las personas que quería.

Habla de paz, porque no quiso dejar únicamente dolor detrás de ella.

Y habla de reconocimiento, porque quiso que su experiencia sirviera para que otros niños y otras familias tuvieran más voz, más recursos y más acompañamiento.

Naia se fue demasiado pronto. Pero dejó una conversación que permanece.

Una conversación en la que una niña de 16 años consiguió algo extraordinario: hacer que miles de personas adultas se detengan, escuchen y vuelvan a pensar en aquello que realmente importa.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo
OFFICIAL PRESS
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.