Paterna (Valencia), 1 mar (EFE).- El entrenador del Valencia, José Bordalás, aseguró este martes que afrontan el partido de vuelta de la semifinal de la Copa del Rey ante el Athletic sin la necesidad de “demostrar nada a nadie” y sin pensar en quitarse “etiquetas” y se mostró convencido de que las críticas que han recibido desde la ida son una manera de justificarse de sus rivales y de tratar de condicionar este encuentro.
“Ya lo he dicho, hay un intento de condicionar pero no voy a entrar en eso, no nos interesa. Ha habido declaraciones de todo tipo, insinuando que en la ida el Valencia perdió tiempo o hizo cosas que no son permitidas y nada más lejos de la realidad”, afirmó.
“No creo que lo hayan logrado, creemos que los árbitros son grandísimos profesionales. Hay declaraciones de todo tipo pero no creo que vayan a dejarse influir. Todos sabemos quienes las han hecho. Hay quien ha hablado del modelo de juego del Valencia y yo les diría que cuál es. Estoy convencido de que el 99% no saben cómo juega el Valencia”, añadió.
Bordalás, tras recordar que ha entrenado toda su carrera de manera ininterrumpida y mostrarse orgulloso del juego de sus equipos, dijo que interpreta las críticas “como un elogio”.
“Cuando perdemos nadie dice nada, todos nos dan la mano y nos desean suerte pero cuando ganamos aparece el comodín para justificar que han perdido o para condicionar”, afirmó.
El técnico dijo que el hecho de que no valgan doble los goles fuera de casa hace que la eliminatoria esté igualada tras el 1-1 de la ida y pese a que se mostró seguro de que habrá “un ambientazo” en Mestalla. “Está al 50%”, sentenció.
“Fuimos capaces de hacer un grandísimo partido en San Mamés y estoy seguro de que lo vamos a hacer en Mestalla y que vamos a hacer disfrutar a Mestalla. Lo veo en el rostro de la plantilla y conforme se acerca el partido aumentan las buenas sensaciones. Es verdad que jugamos en casa y que la afición nos da ese plus y esa energía. Contamos con ello”, señaló.
Bordalás admitió que baraja la opción de jugar con tres centrales de nuevo. “Es una posibilidad. Siempre he dicho que el dibujo no es lo más importante sino que lo es el equilibrio. Hasta la fecha hemos tenido dificultades importantes defensivas en la liga. Buscamos el equilibrio y eso vamos a seguir haciendo”, destacó.
“El Athletic es un equipo que no se demora en dar pases en campo propio, busca mucha verticalidad y buscará espacios a la espalda de nuestra defensa”, explicó.
“Tenemos que jugar con el corazón pero también con la cabeza. Hay que tener la mente fría. Saber manejar los tiempos y no nos podemos desesperar si en algún momento hay algún contratiempo, como hicimos en San Mamés”, recordó.
El técnico dijo que no ha querido aislar a los jugadores. “Es inevitable que los jugadores vivan el ambiente, eso forma parte del fútbol y para ser un equipo o un jugador importante hay que saber convivir con eso. No creo que les vaya a afectar”, auguró.
“En partidos anteriores vimos que nos había faltado oficio pero hemos tenido suficientes experiencias esta temporada para madurar en tiempo récord. Y el fútbol no da otra oportunidad. Hay jugadores del Athletic que han vivido esto pero también nosotros los tenemos”, recordó Bordalás, que dijo que él está “tranquilo”.
Los partidos que llevan la etiqueta de derbi se viven con especial intensidad y emoción. En toda la Comunidad Valenciana este tipo de enfrentamientos han alcanzado hitos de verdaderos espectáculos deportivos con goleadas, finales de infarto, derrotas que no se olvidan y una afición que se deja la piel en cada encuentro. En esta memoria popular y deportiva entran los clásicos Valencia-Levante en fútbol y los grandes duelos de Valencia Basket o el histórico Elche-Hércules.
La vecindad y competencia entre el Valencia CF y Levante UD se remontan a más de un siglo. Sin embargo, sus trayectorias, han sido notablemente diferentes, lo que ha impedido que, durante años, tuvieran oportunidades de encontrarse en la máxima categoría. Hubo que esperar al ascenso granota de 1963, en la temporada 1963-64 cuando este derbi tuviera lugar en Primera División.
El 26 de enero de 1964, el viejo campo de Vallejo recibió al Valencia en un encuentro de Primera y los granotas se llevaron la victoria. Décadas después, con el Levante asentándose durante diferentes etapas en la máxima categoría, el choque empezó a aparecer con mayor frecuencia en el calendario.
En estos partidos la semana previa tiene su propio ambiente. Se habla de las bajas, del delantero que llega en racha, del entrenador que puede cambiar el once y de quién parte con mejores números. También entran en juego las predicciones deportivas de fútbol, basadas en estadísticas y resultados recientes. Luego rueda el balón y el derbi sigue teniendo ese punto difícil de medir en el que una mala temporada puede quedar momentáneamente aparcada con una victoria ante el vecino.
Valencia Basket, por su parte, ha construido sus rivalidades de otra manera. El crecimiento del club taronja lo llevó a encontrarse cada vez más con equipos acostumbrados a luchar por títulos. El Real Madrid se ha convertido en uno de esos adversarios ligados a algunas de las mejores noches de la historia valenciana. En junio de 2017, el Valencia Basket perdió el primer partido de aquella final de la Liga Endesa en Madrid. Ganó el segundo por 79-86 y la eliminatoria se trasladó a la Fonteta. Allí llegaron dos victorias consecutivas, 81-64 y 87-76. La última desató la fiesta: Valencia Basket era campeón de la ACB por primera vez en su historia.
Unicaja también aparece una y otra vez en el recorrido del club valenciano. El primer duelo entre ambos en la máxima categoría se remonta a diciembre de 1988. Después llegaron decenas de partidos en Liga y varios cruces importantes. Uno de los que más dolieron en Valencia fue la final de la EuroCup de 2017. La eliminatoria necesitó un tercer encuentro y Unicaja terminó levantando el título en la Fonteta tras ganar 58-63. Curiosamente, aquel golpe llegó en la misma temporada que acabaría con Valencia Basket celebrando su histórica Liga.
Por su parte, el Elche y Hércules llevan casi un siglo mirándose de reojo. El primer enfrentamiento oficial documentado entre los dos clubes se jugó el 22 de noviembre de 1925 y terminó 3-1 para los ilicitanos. La cercanía entre Alicante y Elche hizo el resto: cada cruce fue acumulando historias, cuentas pendientes y partidos que pasaban de padres a hijos.
También se encontraron en Primera División. En la temporada 1966-67, el Elche ganó 4-0 en Altabix y volvió a imponerse, esta vez por 1-3, en Alicante. La Copa ha añadido numerosos capítulos a la rivalidad. De hecho, Hércules y Elche protagonizan el derbi de la Comunitat Valenciana que más veces se ha repetido en esta competición.
Eso explica por qué ciertas rivalidades sobreviven incluso cuando los clubes pasan años sin coincidir. El calendario puede separarlos, las plantillas cambian por completo y aparecen nuevas generaciones en la grada. Pero basta que el sorteo vuelva a juntar a dos viejos rivales para que regresen nombres, resultados y partidos que parecían guardados en un cajón. En el deporte valenciano hay unos cuantos que nunca terminan de olvidarse.
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