Cuando el juego pasó a una pantalla del tamaño de la palma de la mano, hubo que decidir qué se quedaba fuera. En España, además, parte de esa decisión no es del operador: la norma permite que el móvil muestre menos, pero con límites.
De 320 x 480 píxeles al pulgar
Esa era la pantalla de referencia cuando Luke Wroblewski propuso, en 2009, diseñar primero para el móvil: Mobile First. Una pantalla tan pequeña, argumentaba, obliga a quedarse con «only the most important data and actions», los datos y acciones más importantes. Faltaba saber cómo se sostiene el aparato. Steven Hoober hizo 1.333 observaciones de personas con el móvil en la calle, en aeropuertos y en trenes; en 780 tocaban la pantalla. De esas, el 49 % lo sujetaba con una mano, el 36 % lo apoyaba en una y tocaba con la otra, y el 15 % usaba los dos pulgares. Era un estudio de 2013 que no trataba de juego, pero ayuda a entender que el diseño móvil se piense para el pulgar. La pantalla obliga a seleccionar qué información y controles se muestran en primer plano.
Qué puede omitir una pantalla pequeña y qué no
¿Puede un casino quitar lo que quiera? No. La Resolución de 6 de octubre de 2014 de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) prevé que los móviles, frente a los ordenadores, «podrán ofrecer algunos contenidos que no puedan visualizarse completamente». Pero el participante debe ser informado de esas limitaciones y aceptarlas de modo expreso. Y, salvo impedimento técnico justificado, la información que deba aparecer en la interfaz tiene que estar también en la del móvil; si no cabe, se ofrece desde un enlace, un menú u otra aplicación del mismo terminal.
Quien quiere jugar casino online con dinero real desde el móvil en un operador con licencia queda dentro de ese régimen: la plataforma debe poder identificar el tipo de terminal y, salvo razones técnicas justificadas, registrar si se usa una solución específica para móviles.
Lo que llega sin abrir la aplicación
El móvil también recibe. El Real Decreto 958/2020, sobre comunicaciones comerciales del juego, exige en su artículo 24 el consentimiento del interesado para enviarlas por correo electrónico «u otro medio de comunicación electrónica equivalente». Quedan prohibidas para los inscritos en el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego, para los autoexcluidos y para quienes muestren conductas de riesgo. El texto no nombra las notificaciones de las aplicaciones, así que no cabe decir que las regule expresamente.
Qué asocia la investigación a la inmediatez
¿Importa que el teléfono esté siempre a mano? Un equipo dirigido por Nerilee Hing siguió en 2023 a 267 jóvenes australianos durante diez semanas, con 1.378 sesiones de apuestas (deportivas, de esports y de fantasy deportivo). El smartphone fue el único dispositivo con las tres características vinculadas a más daño a corto plazo: apostar en cualquier lugar y momento, en privado y con acceso a promociones. También se asoció con apuestas más impulsivas que otros dispositivos.
Es un estudio de asociación, no de causa, con jóvenes australianos y apuestas que no eran de casino. Queda abierto cuánto de lo medido vale para el casino en España; no hay un estudio equivalente en las fuentes consultadas. La normativa establece que las limitaciones de visualización deben aceptarse de forma expresa y que determinadas comunicaciones electrónicas requieren consentimiento.
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