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VÍDEO| La madre de Marta Calvo: «Tengo ganas de verle la cara a este psicópata»

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La madre de Marta Calvo: "Tengo ganas de verle la cara a este psicópata"
La madre de Marta Calvo, la joven a quien Jorge Ignacio Palma confesó haber descuartizado.EFE/ Ana Escobar
València, 9 jun (OFFICIAL PRESS-EFE).- La madre de Marta Calvo, la joven a quien Jorge Ignacio Palma confesó haber descuartizado, asegura a EFE sentirse «muy nerviosa, fatal», ante el inicio el próximo lunes del juicio que sentará en el banquillo al presunto asesino de su hija pero afirma que tiene ganas de «verle la cara a este psicópata».

La madre de Marta Calvo: «Tengo ganas de verle la cara a este psicópata»

«No lo puedo llamar de otra manera», señala Marisol Burón para añadir: «Aunque sé que es un témpano de hielo, que no tiene sentimientos, tengo ganas de verlo. No voy a poder decirle nada, pero creo que con mi mirada va a tener suficiente».

En declaraciones a EFE-TV previas al juicio con jurado que acogerá la Audiencia de Valencia por el asesinato de Marta y dos mujeres más, Marisol anuncia que irá desde el primer día: «Todos los días voy a estar allí, clavada como un clavo».

Llega el juicio de Marta Calvo

Un jurado popular juzgará desde este lunes y hasta el próximo 15 de julio en la Audiencia al autor confeso de la desaparición del cuerpo de Marta Calvo, que aún no ha sido hallado, y supuesto asesino de otras dos jóvenes.

Marisol Burón, que declarará en el juicio el 29 de junio, afirma que lo único que pide al acusado es que le diga dónde está Marta: «Encima de robarme a mi hija, me ha robado mi duelo. Son dos años y medio en los que no he comenzado el duelo y lo que tengo claro es que así yo no puedo vivir de por vida».

«Que me diga dónde está mi hija, que me la entregue y yo ya haré con mi hija lo que tenga que hacer, darle un descanso y saber dónde está», afirma para añadir que tiene la «esperanza» de que cuando se vaya desarrollando el juicio el procesado «pueda derrumbarse, ver a su madre cuando declare y verla presionada», y confesar qué hizo con la joven valenciana cuyo cuerpo sigue sin ser encontrado.

Recuerda que cuando no tuvo señales de su hija, que «no era lo normal», fue a buscarla y se encontró «a este personaje», que tardó veinte minutos en abrirle la puerta «y con toda su frialdad» y sin mirarle a los ojos le dijo que no conocía a Marta, que no sabía quién era «y que lo sentía mucho».

Un psicópata de libro

«Es una persona que tiene dos caras, es la maldad en persona y luego es un chico como si no hubiera roto un plato», afirma para añadir que tiene «ganas de mirarle a los ojos a ver si realmente» le vuelve a decir otra vez que no conoce a Marta.

Asegura que Palma es «un psicópata de libro, así lo han descrito los criminólogos. Él sabía en cada momento qué es lo que estaba haciendo, le satisfacía verlas morir».

«Estar todos los días en tu casa, por la noche cerrar la puerta y no saber dónde está tu hija… es muy duro», señala a EFE visiblemente emocionada.

«Lo que está claro es que lo que él dijo que hizo, no lo hizo. No tuvo el suficiente tiempo para hacerlo porque no hay rastros ni pruebas, no hay nada», subraya la madre de Marta Calvo, quien afirma: «Lo que tenemos que tener claro es que la maldad existe y este hombre está lleno de maldad».

Asegura que están luchando para que el detenido «no vuelva nunca más a ver la luz del sol y para que le den la prisión permanente revisable, porque esta clase de personas no puede estar con la sociedad, porque lo volvería a hacer, porque no tiene sentimientos ni escrúpulos, no se pueden reinsertar».

«Ojalá cada jurado que esté allí se ponga en su piel. Tanto si es mujer, que piense que podría ser ella misma o su hija, y si es hombre lo mismo, tienen hijos y les puede tocar a ellos también porque lo que yo nunca iba a pensar es que esto me iba a pasar a mí», remarca.

La madre del asesino

También cuenta que la madre del detenido no se ha puesto en contacto con ella («para decir: mi hijo ha hecho esto, pero lo que necesites, aquí estoy yo») y tras pedirle que se ponga en su situación, le lanza esta pregunta: «¿Si es su hijo el que está tirado donde esté tirado, no le gustaría saber dónde está?».

«Yo amo a mis hijos. Si mi hijo o hija hubiera cometido algo así yo no dejaría de quererlo, porque lo amaría con todas mis fuerzas, pero lo primero que haría sería hablar con mi hijo y que me dijera dónde está ese cuerpo, porque ella es madre también. Creo que yo como madre lo hubiera hecho», indica.

Marisol admite que le costará «remontar» tras el inicio del ansiado juicio: «Me dicen ‘qué fuerte eres y qué fuerte estás’, pero yo sé lo que llevo dentro, pero me levanto de la cama todos los días por hacerle justicia a mi hija y a las otras chicas, porque realmente la voz de esas chicas también soy yo».

«Es lo que hago, tener fuerza, no decaer y levantarme todos los días, es la fuerza que me da mi hija para llegar al final -proclama-. Tengo claro que voy a llegar al final, me cueste lo que me cueste».

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Valencia

Fallas desbordadas: por qué València necesita una tercera jornada de Ofrenda

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tercera jornada Ofrenda Fallas
Ofrenda de las Fallas 2026- OFFICIAL PRESS

Las Fallas de València viven uno de sus momentos más dulces. La fiesta crece, atrae cada vez a más gente y se consolida como un fenómeno cultural, turístico y social de primer nivel. Pero ese éxito, que es motivo de orgullo, empieza también a evidenciar una realidad incómoda: el modelo actual se queda pequeño.

La Ofrenda a la Virgen de los Desamparados, uno de los actos más emblemáticos, es el mejor ejemplo. Más de 123.000 personas han desfilado este 2026. Un récord. Y probablemente no será el último.

Un éxito que obliga a replantear el modelo

El censo fallero no deja de crecer. Cada año se suman nuevas comisiones, más integrantes y más participación. A eso hay que añadir el interés turístico y mediático que ha disparado la proyección de la fiesta.

El resultado es evidente:

  • Desfiles que se alargan hasta altas horas de la madrugada

  • Comisiones que esperan horas para desfilar

  • Falleras infantiles entrando pasada la medianoche

  • Un desgaste físico evidente para participantes y organización

La Ofrenda, tal y como está planteada, está tensionada al límite.

Dos días ya no son suficientes

Mantener la Ofrenda en dos jornadas fue durante años una solución eficaz. Hoy, con las cifras actuales, empieza a ser un problema.

No se trata solo de comodidad. Se trata de dignidad del acto.

La Ofrenda es emoción, tradición y simbolismo. No puede convertirse en una carrera contra el reloj ni en una procesión interminable que pierde intensidad conforme avanzan las horas.

Cuando un acto termina a las dos de la madrugada, algo falla.

La tercera jornada: una solución lógica

La propuesta de ampliar la Ofrenda a tres días no es nueva, pero cada vez resulta más difícil ignorarla.

Una tercera jornada permitiría:

  • Repartir mejor a las comisiones

  • Reducir tiempos de espera

  • Evitar horarios extremos

  • Mejorar la experiencia de falleros y público

  • Recuperar la esencia del acto

No se trata de cambiar la tradición, sino de adaptarla a la realidad actual.

Las Fallas han cambiado (y deben seguir haciéndolo)

Las Fallas de hoy no son las de hace 20 años. Han crecido en dimensión, en impacto y en exigencia organizativa.

València ha sabido evolucionar en muchos aspectos: seguridad, movilidad, gestión de grandes eventos… Pero la Ofrenda sigue anclada en un formato que ya no responde al volumen actual.

Negarse a actualizarla es, en el fondo, ignorar el éxito de la propia fiesta.

Tradición no es inmovilismo

Uno de los argumentos más repetidos contra una tercera jornada es la defensa de la tradición. Pero conviene recordar que las Fallas siempre han evolucionado.

La propia Ofrenda, tal y como la conocemos hoy, no es inmutable. Ha cambiado recorridos, horarios, organización… y seguirá haciéndolo.

Porque la tradición no consiste en repetir, sino en mantener el sentido adaptándose al tiempo.

Una decisión que ya no puede esperar

Con cifras récord y una tendencia claramente al alza, la pregunta ya no es si habrá que ampliar la Ofrenda, sino cuándo.

Y todo apunta a que ese momento ha llegado.

Si las Fallas están de moda, si el censo crece y si la participación se dispara, la respuesta no puede ser seguir haciendo lo mismo.

Porque cuando una fiesta crece, la organización también debe crecer con ella.

Récord en la Ofrenda de las Fallas 2026: más de 123.000 personas desfilan ante la Virgen

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