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Consumo

Estas son las inmobiliarias valencianas que incumplen la Ley de la Vivienda

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alquiler con opción a compra

Facua-Consumidores en Acción ha denunciado a una treintena de inmobiliarias incumplen la  Ley de Vivienda, que impide a las agencias cobrar sus honorarios a los inquilinos, ya que la organización ha detectado que las inmobiliarias están recurriendo a diferentes «trucos» y argucias para seguir cobrándoles estos gastos de gestión.

Estas son las inmobiliarias valencianas que incumplen la Ley de la Vivienda

Como indica en un comunicado, la asociación lleva recibiendo desde finales de mayo numerosas peticiones de consumidores para conocer sus derechos ante esta práctica irregular y para solicitar que denuncie a las agencias que la están cometiendo.

Las inmobiliarias denunciadas son Alquiler Seguro; Engel&Volkers; Alfa Inmobiliaria; Housingo; MC Property; Spanish Home; Andrés Carro Propiedades; Servicheck; HMS Real State; Oh my place; NSH; Galota; Solfai; Modus Home Realtors; Hernán Inmobiliaria; Aruncy2; Adamas Home; Inmogest; Centro Histórico Real State; Aureo Home; Consul Inversiones y Patrimonio; Homelogic o Smart Inmobiliaria. El procedimiento también se extiende a Domus; Antena Inmobiliaria e Inversiones inmobiliarias; Next Door Bcn y Alting; Ecom; Ágora Inmobiliaria; Lion Capital Group o Dray&Partners.

Además, está realizando un rastreo del mercado inmobiliario en distintas ciudades para investigar, detectar y denunciar a las inmobiliarias que estén incumpliendo la nueva normativa, de modo anunciará nuevas denuncias. Por ahora son más de treinta las agencias que la asociación ha denunciado por esta irregularidad, todas ellas radicadas en las ciudades de MadridBarcelonaSevillaValencia Palma de Mallorca. Algunas de las denunciadas tienen propiedades en alquiler en diferentes municipios por toda España.

Una mensualidad adicional o nuevos conceptos de gastos

Facua señala que estas agencias están recurriendo a diferentes trucos para seguir cobrando a los inquilinos los gastos de gestión inmobiliaria o sus honorarios, pese a que la ley establece de forma expresa que deben correr a cargo del arrendador.

Así, además de aquellas que anuncian o comunican que el pago de estas gestiones debe hacerlas el futuro arrendatario -habitualmente, una mensualidad de la renta-, están las que inventan nuevos conceptos como la realización de un «estudio de viabilidad y solvencia económica» del inquilino; el uso de anglicismos para referirse a estos honorarios, como fee servicios prestados al arrendatario que no detallan y cuyo pago imponen, entre otros.

Después, una vez firmado el contrato y habitando ya el piso, pueden dirigirse a la inmobiliaria para solicitar el reembolso de dicha cantidad. Además, pueden interponer una denuncia ante las autoridades de consumo autonómicas solicitando una multa contra la empresa por la vulneración de la normativa y si la agencia persistiese en su negativa pueden recurrir a la vía judicial.

 

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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