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Salud y Bienestar

Así han ‘impreso’ una casa de hormigón en la Universitat Politècnica de València

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VALÈNCIA, 28 Mar. (EUROPA PRESS) – Construir una casa en menos de 12 horas es el objetivo de la start up valenciana Be More 3D, que ha desarrollado una impresora capaz de imprimir en hormigón una vivienda de 70 m2 en escala real.

El buñolense Vicente Ramírez, CEO de la empresa, asegura que «este sistema permite reducir los costes de fabricación de viviendas hasta un 35 por ciento, ahorrar tiempo y minimizar la contaminación y riesgos laborales que se genera en el proceso de edificación». Además, añade que esta tecnología «promoverá el mercado inmobiliario, acercando nuevas edificaciones a familias que antes no podían, con lo que se generan puestos de trabajo».

La vivienda piloto está ubicada en la Universitat Politècnica de València (UPV) y es la primera impresa en hormigón 3D en España y la tercera del mundo. Asimismo, dispone de 24 metros cuadrados repartidos en salón-comedor, baño y dormitorio y, para su construcción ha contado con la colaboración de Cemex, que ha aportado cemento gris, blanco y aditivo. Asimismo, la UPV, el instituto IDEAS y las empresas Acciona, Schneider Electric, Build In Green, Chova y Geberit también han colaborado en el proyecto.

La implicación de Cemex en esta iniciativa se enmarca en el compromiso de la empresa con la UPV, universidad con la que mantiene una estrecha relación desde hace casi 20 años y en la que tiene una cátedra para la promoción del hormigón y cemento blanco, explica la mercantil a través de en un comunicado.

Recientemente, en el seno de esa cátedra se ha celebrado el VIII Congreso Internacional de Arquitectura Blanca (8CIAB), en el que se ha presentado una ponencia sobre esta primera casa impresa en hormigón 3D de España, añade.

Cemex también colaborado en el desarrollo del prototipo de tubo de vacío por donde viajará el tren del futuro o ‘Hyperloop’ con la aportación del cemento blanco sobre el que descansa la infraestructura. Esta es otra de las iniciativas surgidas en esta universidad.

La compañía Cemex cuenta con una capacidad de producción de 93 millones de toneladas de cemento al año, 52 millones de metros cúbicos de hormigón y 151 millones de toneladas de áridos. Sus proyectos de desarrollo y aplicación de tecnología de materiales de construcción forman parte de la red global de colaboración en I + D, encabezada por Cemex Research Center, con sede en Suiza.

Por su parte, Be More 3D es una start up nacida hace tres años en la Universidad Politécnica de València. La empresa ha diseñado, construido y patentado la primera impresora 3D de hormigón en España. Sus fundadores son Vicente Ramírez, J. Guillermo Muñoz, J. Luis Puchades y Joaquín Martín.

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Salud y Bienestar

Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

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dejar Ozempic
Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

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