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CaixaBank nombra presidente a Goirigolzarri y convoca Junta el 14 de mayo

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Barcelona, 30 mar (EFECOM).- El consejo de administración de la nueva CaixaBank, resultado de la integración de Bankia, ha nombrado presidente ejecutivo a José Ignacio Goirigolzarri, tal como estaba previsto, y ha convocado Junta para el próximo 14 de mayo en Valencia.

El consejo de administración de la entidad ha adoptado ambas decisiones en su primera reunión, celebrada este mediodía en Valencia.

La nueva CaixaBank inició su andadura el pasado viernes, una vez culminado el proceso legal de fusión entre ambas entidades, y ha convocado la primera reunión de su consejo este martes en Valencia.

El nuevo consejo de administración del banco está formado por 15 miembros, un 60 % independientes, mientras que un 40 % son mujeres.

El consejo está formado por dos consejeros ejecutivos, tres dominicales, es decir, que representan los intereses de los accionistas, nueve independientes -seis provenientes de CaixaBank y tres de Bankia- y un externo.

Los dos consejeros ejecutivos son Goirigolzarri, expresidente de Bankia, y Gonzalo Gortázar, que ya era consejero delegado de CaixaBank. Los tres dominicales son Teresa Santero -en nombre del FROB-, Tomás Muniesa y José Serna, ambos dominicales de CriteriaCaixa.

En cuanto a los nueve independientes, seis provienen de CaixaBank y tres de Bankia. Forman el listado de independientes la exministra socialista Cristina Garmendia, Amparo Moraleda, María Verónica Fisas, Eduardo Javier Sanchiz, John Shepard, Koro Usarraga, Joaquín Ayuso, Francisco Javier Campo y Eva Castillo.

Fernando María Costa Duarte Ulrich, que tiene la consideración de externo, completa el consejo.

Al término de la reunión, el nuevo presidente ejecutivo de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, ha asegurado: «El proyecto de fusión de Bankia y CaixaBank es enormemente ilusionante y muy ambicioso, ya que tiene como propósito liderar la transformación del sector bancario español y contribuir al desarrollo de las empresas y familias españolas en todo momento, y especialmente en la situación actual», según un comunicado del banco.

Por otra parte, el consejo de administración también ha dado luz verde a la nueva composición del comité de dirección propuesta el pasado 18 de febrero.

El nuevo comité de dirección, cuya composición también se conocía, consta de 14 miembros, 11 procedentes de CaixaBank y tres de Bankia, y está presidido por Gortázar, en calidad de consejero delegado, mientras que Juan Alcaraz es el director general de Negocio, entre otros cargos de responsabilidad.

El consejo de administración, que ha hecho este martes su primera foto de familia en Valencia, ha acordado también fijar la Junta General Ordinaria de Accionistas de CaixaBank para el próximo 14 de mayo, que se celebrará, si las condiciones sanitarias lo permiten, de forma presencial en Valencia, aunque los accionistas también podrán seguirla de forma telemática.

En su primer encuentro, el consejo de administración de CaixaBank ha acordado incorporar a Eva Castillo como vocal de la Comisión Ejecutiva, que preside Goirigolzarri y en la que figuran también como vocales Gonzalo Gortázar y los consejeros Tomás Muniesa, Maria Verónica Fisas, Amparo Moraleda y Koro Usarraga.

Asimismo, se han incorporado a la Comisión de Nombramientos del banco los consejeros Francisco Javier Campo García y Fernando María Costa Duarte Ulrich, y también se han sumado a la de Comisión de Auditoría y Control Francisco Javier Campo García y Teresa Santero.

Además ha habido incorporaciones en la Comisión de Retribuciones, en la de Riesgos y en la de Innovación, Tecnología y Transformación Digital.

La nueva CaixaBank es el primer banco de España, con cerca de 20 millones de clientes, más de 623.000 millones de euros en activos, unos 50.000 empleados y una red de 6.700 sucursales.

Una de las cuestiones que deberá abordar en poco tiempo la nueva dirección de CaixaBank será el ajuste de plantilla y oficinas que comportará la integración de las dos entidades.

Está previsto empezar a negociar con los sindicatos la reestructuración después de las vacaciones de Semana Santa, un proceso que CaixaBank quiere que se salde con criterios «no traumáticos» y primando la «voluntariedad y la meritocracia».

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El secreto que no sale en la carta: el mobiliario de hostelería del que depende tu negocio

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El secreto que no sale en la carta: el mobiliario de hostelería del que depende tu negocio
El secreto que no sale en la carta: el mobiliario de hostelería del que depende tu negocio

En un bar o restaurante, la experiencia del cliente empieza mucho antes de probar la comida. El primer sorbo de una visita ocurre con los ojos, con los sentidos atentos al ambiente y con las sensaciones iniciales que determinan si ese lugar invita a quedarse… o a marcharse. Aunque pocas veces se menciona, el éxito de un negocio de hostelería no solo se cocina en los fogones: se sienta en las sillas, se apoya en las mesas y descansa en un espacio bien pensado.

En esta línea de contexto, empresas especializadas como Rula Mobiliario de Hostelería se han convertido en un aliado silencioso para quienes saben que el mobiliario de hostelería tiene tanto impacto en la rentabilidad como la mejor receta. El cliente elige con los ojos, y si el entorno no conquista a primera vista, la carta tendrá muy difícil hablar por sí sola.

Lo primero que se aprecia sin mirar el menú

Antes de que el camarero se acerque a la mesa, antes incluso de abrir la carta, el cliente ya ha formado una opinión. La primera impresión es determinante en la hostelería, y esa impresión nace del diseño del espacio, de la distribución y de la identidad que transmite cada elemento. Un buen mobiliario comunica sin palabras: invita, seduce y acompaña.

Cada negocio tiene una personalidad propia. Un bar que respira tradición necesita sillas y mesas que respeten su esencia, mientras que un restaurante moderno pedirá líneas limpias, colores cuidados y materiales actuales. El mobiliario define el carácter del lugar, incluso cuando el chef es el protagonista principal.

Sentarse cómodo, sentirse a gusto, sentir que ese espacio está hecho para disfrutar es el primer paso para que el cliente se quede. Si el lugar no enamora al entrar, es muy probable que tampoco enamore al pagar.

Cuando la silla decide si el cliente se queda o se va

Hay una verdad incómoda en la hostelería: una mala silla puede arruinar una buena comida. La comodidad es uno de los factores más subestimados en este sector, pero también uno de los más determinantes si hablamos de tiempo de permanencia, consumo adicional y fidelidad del cliente.

Un taburete inestable en una barra hace que el cliente no repita. Una silla incómoda en un restaurante puede recortar la sobremesa y, con ella, el beneficio extra de una bebida más, un postre o un café. El mobiliario no es un accesorio: es una herramienta de negocio.

Además, no es lo mismo equipar un bar que un restaurante. En el bar se busca dinamismo; en el restaurante, permanencia. El mobiliario marca ese ritmo, y elegirlo sin criterio es como cocinar sin probar la comida: arriesgarse a decepcionar sin necesidad.

La pregunta clave debería ser: ¿Invita mi local a quedarse… o a irse rápido?

Diseñar para vender más: estética que también convierte

La decoración no es un capricho: es estrategia. Un entorno atractivo genera más fotografías, más recomendaciones y más retorno. En un mundo en el que Instagram puede convertir un local en tendencia, el mobiliario es marketing visual sin coste publicitario continuo.

La estética influye en la percepción del precio: un espacio cuidado justifica mejor un ticket medio más alto. Y también influye en la repetición: la gente vuelve a los sitios donde se siente bien y donde quiere ser vista.

Aquí, es donde contar con especialistas como Rula Mobiliario se traduce en decisiones inteligentes: asesoramiento para combinar funcionalidad y diseño, materiales resistentes, opciones para interior y terraza, y soluciones que responden a la realidad diaria del sector. Porque el mobiliario trabaja tanto como el personal de la sala y la cocina.

Una inversión que se nota en el día a día

No es solo cuestión de estética: la durabilidad define la rentabilidad. Mesas que se rompen antes de tiempo, sillas que cojean, mobiliario que se oxida al poco tiempo en una terraza… Son errores que se pagan cada día con malas experiencias y gastos innecesarios.

Elegir mobiliario profesional para hostelería significa:

  • Resistencia al uso intensivo
  • Mantenimiento sencillo
  • Estabilidad y seguridad

Si una mesa se tambalea, si una silla chirría, el cliente lo nota. Aunque no diga nada, su opinión ya ha cambiado. Y en la hostelería, una mala sensación puede costar una reseña negativa… o la pérdida definitiva de una visita.

El mobiliario adecuado aguanta el ritmo del negocio: desde el desayuno del lunes, hasta la cena del sábado a desbordar. Por eso, quienes triunfan en el sector saben que toda inversión inteligente se recupera en satisfacción y clientes fieles.

El mobiliario es parte de la experiencia que el cliente recuerda

El éxito de muchos locales está en entender que los clientes no solo compran comida: compran momentos. Y esos momentos se apoyan en sensaciones. La silla, la mesa, el entorno y el confort son parte del producto, aunque no aparezcan escritos en la carta.

El cliente puede olvidar el nombre de un plato, pero recordará:

  • Si estuvo cómodo
  • Si el ambiente era agradable
  • Si el local tenía personalidad

Y ese recuerdo hará que un día cualquiera, decida volver. Porque volver a un bar o restaurante no es una decisión racional: es emocional. Y esa emoción la construye el local desde que el cliente cruza la puerta. El mobiliario no es un elemento secundario:
es el escenario donde todo ocurre.

Convertir un espacio en un lugar especial: el verdadero secreto

El sector hostelero está lleno de competencia. Solo algunos negocios consiguen convertirse en sitios de referencia, en puntos de reunión donde todo el mundo quiere estar. ¿Cuál es su secreto? Crear lugares con alma.

Un buen mobiliario para hostelería ayuda a que el cliente sienta que ese espacio le pertenece, que quiere invitar a otros a conocerlo, que quiere repetir. La combinación perfecta entre diseño, comodidad y durabilidad mejora la experiencia, impulsa el negocio y construye comunidad.

Y aunque no aparezca en el menú, aunque nadie lo señale durante el servicio, el mobiliario es una parte clave del éxito. Es el ingrediente invisible que hace que un local tenga vida, tenga identidad y tenga futuro.

 

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