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Valencia

Denuncian “el colapso insostenible” de Urgencias del General de València con hasta cuatro días de espera para ingreso

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colapso hospital general denuncia
Fotografía de un paciente. Archivo/EFE/ Alberto Valdes[-

El Sindicato de Enfermería, SATSE, denuncia, un año más, la situación “crítica” que vive el servicio de Urgencias del Hospital General de València, convertido en un espacio “permanentemente desbordado” y con 42 pacientes ingresados sin habitación asignada, uno de ellos hasta cuatro días, según señala el sindicato en un comunicado.

Desde la organización sindical alertan de que este escenario no es puntual, sino que se repite de forma estructural, agravándose especialmente durante los meses de invierno, cuando aumentan las patologías respiratorias y la presión asistencial sobre el sistema sanitario público valenciano.

Pacientes hacinados en zonas no adecuadas de Urgencias

En concreto, SATSE señala que estos pacientes “se encuentran repartidos en diferentes áreas que conforman las Urgencias, en condiciones claramente inadecuadas, hacinados y viendo vulnerada su intimidad”.

La distribución actual de los pacientes ingresados sin habitación asignada es la siguiente:

  • 12 pacientes en la zona de Tratamientos

  • 9 pacientes en Observación A

  • 16 pacientes en Observación B

  • 5 pacientes en el barracón denominado Pernocta, situado en el patio central junto a las Urgencias y destinado a enfermos psiquiátricos que entran por Urgencias

El sindicato subraya que estos espacios no están diseñados para estancias prolongadas, lo que repercute directamente en la dignidad, el bienestar y la seguridad de los pacientes.

Más pacientes esperando cama en la Unidad de Hospitalización Transitoria

Además de los pacientes ubicados en Urgencias, SATSE advierte de que en la Unidad de Hospitalización Transitoria (UHT) hay 21 pacientes más ingresados también a la espera de una habitación en planta.

Esta unidad se ha ubicado recientemente en lo que anteriormente era el Hospital de Día, una medida que el sindicato considera un parche más ante un problema estructural que no se ha resuelto con el paso del tiempo.

Infecciones respiratorias y falta de recursos humanos

Al respecto, SATSE señala que el aumento de las infecciones respiratorias en la población, unido a unas infraestructuras “claramente insuficientes” y a la falta de contratación de una plantilla dimensionada a las necesidades reales, está teniendo un impacto directo y muy negativo en la calidad asistencial.

El Hospital General de València atiende a una población de más de 350.000 cartillas asignadas, una cifra que, según el sindicato, no se corresponde con los recursos humanos y materiales disponibles en el servicio de Urgencias.

Sobrecarga asistencial extrema para los profesionales

Por ello, los pacientes que deberían estar ingresados en planta “continúan ubicados físicamente en Urgencias por la falta de habitaciones disponibles”, siendo atendidos por el mismo personal del servicio.

SATSE denuncia que los profesionales “apenas pueden hacer frente a la sobrecarga asistencial extrema e inasumible”, una situación que se prolonga en el tiempo y que afecta tanto a la atención prestada como a la salud laboral del personal sanitario.

“Esta presión constante compromete gravemente la seguridad de los pacientes y sitúa a los profesionales en unos niveles de estrés gravísimos”, advierte el sindicato.

Denuncia ante la Inspección Sanitaria

SATSE recuerda que ha interpuesto una denuncia ante la Inspección Sanitaria de la Conselleria de Sanidad por “el estrés prolongado al que está sometido el personal del Servicio de Urgencias”.

El sindicato insiste en que “no se puede seguir poniendo en riesgo ni la salud de los profesionales ni el derecho de los pacientes a una atención segura, digna y de calidad”, y reclama una respuesta inmediata por parte de la administración sanitaria.

Una crisis estructural que se repite cada año

El Sindicato de Enfermería recalca que lleva años alertando a la Gerencia del hospital y a la Conselleria de Sanidad de esta crisis estructural que se repite año tras año sin solución.

Aunque el colapso se produce durante los doce meses del año, SATSE señala que la situación se agrava especialmente en invierno, coincidiendo con el aumento de casos de gripe, covid y otras patologías respiratorias.

SATSE exige medidas inmediatas y efectivas

Ante esta situación “límite”, el Sindicato de Enfermería exige medidas inmediatas y efectivas, comenzando por:

  • El refuerzo urgente de las plantillas

  • La adecuación de los espacios asistenciales

  • Una planificación realista para afrontar los meses de mayor presión asistencial

“La sanidad pública no puede seguir funcionando a base de parches mientras el colapso se cronifica”, concluye SATSE, que reclama soluciones estructurales para garantizar una atención sanitaria segura y de calidad en el Hospital General de València.

 

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Valencia

Muere en Valencia Antonio Tejero, rostro del golpe de Estado del 23-F, a los 93 años

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Antonio Tejero
MADRID - 23 DE FEBRERO DE 1981: El teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero Molina en el Congreso de los Diputados durante el golpe de Estado del 23F - Europapress / Europa Press / ContactoPhoto

MADRID, 25 feb. — El exteniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, condenado a 30 años de cárcel por el asalto al Congreso de los Diputados en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, ha fallecido este jueves en Alzira (Valencia) a los 93 años de edad. Así lo ha confirmado a Europa Press la abogada de la familia, Ángeles Cañizares, que ha señalado en un comunicado que ha muerto “de forma serena, en paz, rodeado de toda su familia”.

Nacido el 30 de abril de 1932 en Alhaurín el Grande (Málaga), Antonio Tejero Molina era en 1981 teniente coronel de la Guardia Civil, cuerpo al que ingresó en 1951 y del que fue expulsado tras protagonizar el golpe de Estado del 23-F, uno de los episodios más graves de la historia reciente de España.

Fue condenado por rebelión militar a 30 años de prisión, aunque finalmente cumplió solo la mitad de la pena y quedó en libertad en 1996. Además de ser el rostro más conocido del golpe fallido, su figura quedó asociada a la frase “¡Quieto todo el mundo!”, con la que interrumpió la votación en el Congreso de los Diputados durante la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como presidente del Gobierno, tras la dimisión de Adolfo Suárez.

El golpe de Estado

Desde ese momento, los 350 diputados permanecieron retenidos durante más de 17 horas en la Cámara Baja. Tejero irrumpió en el Hemiciclo a las 18.23 horas acompañado por más de 250 guardias civiles armados. “¡Al suelo!”, gritó el teniente coronel desde la tribuna del Congreso, mientras los agentes disparaban al techo del hemiciclo.

Todos los diputados se agacharon excepto tres: el presidente en funciones Adolfo Suárez; el vicepresidente del Gobierno, Manuel Gutiérrez Mellado; y el líder del Partido Comunista de España (PCE), Santiago Carrillo.

La asonada, que contaba con el respaldo de sectores militares contrarios al Estado de las Autonomías, a la legalización del PCE y a algunas reformas del Ejército, fue organizada por el propio Antonio Tejero, el entonces segundo jefe del Estado Mayor del Ejército, Alfonso Armada, y el capitán general Jaime Milans del Bosch, que decretó el estado de excepción en Valencia y sacó los tanques a las calles de la ciudad.

El golpe comenzó a desmoronarse tras el mensaje televisado de madrugada del rey Juan Carlos I, que, vestido con el uniforme de capitán general de las Fuerzas Armadas, expresó el apoyo de la Corona a la Constitución y al sistema democrático.

Sin respaldo militar ni político suficiente, Tejero terminó rindiéndose. Pasadas las 12.00 horas del 24 de febrero de 1981, los guardias civiles abandonaron el Congreso y liberaron a los diputados.

Intentos golpistas previos: la Operación Galaxia

Antes del 23-F, Tejero ya había participado en la denominada Operación Galaxia, una intentona golpista gestada en 1978 por un grupo de militares que pretendía asaltar al Gobierno durante una reunión en el Palacio de la Moncloa, aprovechando un viaje oficial del rey a México.

El complot fue desarticulado antes de ejecutarse y el entonces teniente coronel fue juzgado y condenado a siete meses de prisión. Pese a ello, continuó su carrera en la Guardia Civil hasta el golpe de Estado de 1981.

Apariciones públicas y polémicas posteriores

Desde su salida de prisión en 1996, sus apariciones públicas fueron escasas, aunque generaron controversia. En 2006 publicó una carta al director en el diario ‘Melilla Hoy’ en la que aseguraba que el Estatut catalán “mataría” a España. En 2012 denunció al entonces presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, por “conspiración y proposición para la sedición”. Más recientemente, en 2023, presentó una denuncia contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por “traición a España” al negociar su investidura con partidos independentistas catalanes y con representantes vinculados a ETA.

La última vez que se le vio en público fue el 24 de octubre de 2019, cuando acudió al cementerio de El Pardo-Mingorrubio (Madrid) durante la reinhumación del dictador Francisco Franco tras su exhumación del Valle de los Caídos. Fue recibido por simpatizantes franquistas entre gritos de “Viva Tejero”, “Arriba España” y “Gracias por todo, Antonio”.

Con su fallecimiento desaparece el principal protagonista del intento de golpe de Estado del 23-F, un episodio clave en la consolidación de la democracia en España y en la historia política contemporánea del país.

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