Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

El Hospital La Fe desmiente el bulo que asegura que un niño con leucemia necesita donantes

Publicado

en

«Si conocéis a alguien que tuviera el grupo sanguíneo AB dispuesto a donar sangre, decidlo. En el Hospital Universitario La Fe de Valencia hay un niño de 10 años ingresado con LEUCEMIA que necesita urgentemente unos 12 donantes. Este grupo sanguíneo (AB) es bastante raro, de ahí el hecho de la falta de donantes. Los médicos anuncian que si los encontraran sería muy posible salvarla vida de este niño. Por favor, reenvía este correo a quien conozcas. El teléfono de la madre (María Ángeles 963802408)»
Se trata de un mensaje que circula vía email y que desde el Hospital La Fe de València han desmentido con el siguiente comunicado y que meses atrás ya tuvo que desmentir la Policía Local de València:
En primer lugar, se trata de un hoax o bulo, un mensaje de correo electrónico con contenido falso o engañoso. Estos mensajes, apelando en casos como éste a la solidaridad ciudadana para ayudar a un niño enfermo, se distribuyen en cadena a través de Internet con el objetivo de saturar la red o los servidores y captar direcciones personales de correo para comerciar con bases de datos o utilizarlas para fraudes cibernéticos.
En segundo lugar, el grupo sanguíneo AB, precisamente, puede recibir sangre de cualquier tipo (A, B, AB y 0), lo que desecha la idea de «falta de donantes» que se menciona en el correo, delatando, en consecuencia, la falsedad del contenido.
En tercer lugar, el teléfono de la supuesta madre no existe, lo que supone nuevamente una sospecha de que el correo no persigue realmente ningún fin solidario.
Por último, durante el tiempo que este bulo lleva circulando por Internet, ha sufrido ligeras modificaciones de contenido (variación en el número de donantes que dice se necesitan, el número de teléfono que se señala, etc.). La redacción, no obstante, sigue siendo atemporal y tampoco figura ninguna fecha de publicación con el fin garantizar la máxima permanencia del correo en la Red. Además, se trata de un texto anónimo, en el que no se citan fuentes (porque carece de ellas) y tampoco está firmado para evitar repercusiones legales. Rogamos tengan en cuenta estos indicios para detectar nuevos hoax o bulos que puedan llegar a sus correos.
Por favor, si reciben el correo anteriormente mencionado, reenvíen a sus contactos la advertencia de que es absolutamente FALSO y que en el Hospital Universitari i Politècnic La Fe, afortunadamente, no existe este supuesto niño de 10 años con leucemia para el que se hace un llamamiento a la buena voluntad de las personas y donantes frecuentes.
No obstante, les recordamos que los hospitales públicos necesitan diariamente sangre de todos los grupos sanguíneos, por lo que les emplazamos a donarla en los puntos habituales de extracción. Podrán encontrar la información actualizada en la página web del Centro de Transfusiones de la Comunitat Valenciana(http://centro-transfusion.san.gva.es) o a través de la red de hospitales públicos de las respectivas comunidades autónomas.
Por favor, reenvíe este aviso a las personas que le enviaron el  falso correo para poder dar fin a este bulo que lleva 8 años ya circulando por la red.
Muchas gracias por su colaboración.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

Así era Pablo, el maquinista de Alvia, de 27 años que falleció en el accidente de trenes de Adamuz

Publicado

en

maquinista fallecido Adamuz
Imagen de Pablo B., el maquinista fallecido en el accidente ferroviario. Sur

A Pablo le quedaban apenas 10 minutos para bajarse del tren

Pablo B., maquinista de Renfe de 27 años, es uno de los tres trabajadores ferroviarios que perdieron la vida en el trágico accidente de trenes en Adamuz (Córdoba). Ingeniero de formación y con una prometedora carrera profesional, estaba a punto de terminar su turno cuando ocurrió la colisión que le costó la vida.

Según relatan sus compañeros, a Pablo le quedaban “diez minutos mal contados” para bajarse del tren Alvia que conducía. Su relevo estaba previsto en la estación de Córdoba, desde donde otro maquinista debía continuar el trayecto hasta Huelva.

Una carrera corta, pero marcada por el compromiso

Pese a su juventud, Pablo gozaba de una excelente reputación profesional dentro del cuerpo de maquinistas. Estaba adscrito a la residencia de Cerro Negro (Madrid), aunque anteriormente había trabajado en el servicio de Rodalies de Cataluña.

En Renfe, el concepto de “residencia” se refiere a una adscripción territorial operativa, no necesariamente al lugar de residencia personal. En esta línea concreta, los maquinistas realizan el trayecto Madrid–Córdoba, donde son relevados por un compañero que continúa hasta Huelva.

La noche del 18 de enero, Pablo iba al frente del Alvia que impactó contra varios vagones de un tren Iryo descarrilado a su paso por Adamuz. Salió despedido y murió en el acto.

“Estaba a punto de terminar su jornada”

Sus compañeros no ocultan la conmoción por las circunstancias del accidente. “Su viaje debía haber terminado en Córdoba”, explican. Tras el relevo, Pablo habría regresado a Madrid al día siguiente, como marca el habitual sistema de rotación del servicio.

El accidente ha reabierto el debate sobre la seguridad de la red ferroviaria, especialmente tras conocerse que en la zona de Adamuz se habían registrado numerosas incidencias en los últimos años.

El impacto en su familia y su barrio

La tragedia estuvo marcada además por una cruel coincidencia: su madre, Romi, profesora jubilada, se encontraba de vacaciones en Egipto cuando ocurrió el siniestro. Madre e hijo eran muy conocidos en el barrio madrileño de Ondarreta, donde residían.

El Ayuntamiento de Alcorcón decretó dos días de luto oficial por la muerte del joven maquinista. “Las banderas ondearán a media asta y se suspende la agenda pública”, anunció la alcaldesa, Candelaria Testa.

Más allá del ferrocarril: su pasión por la fotografía

Además de su vocación ferroviaria, Pablo tenía otra gran pasión: la fotografía. Desde niño, capturaba imágenes con su cámara compacta, muchas de las cuales compartía en redes sociales. Para quienes le conocían, era un joven discreto, sensible y comprometido con su trabajo.

Su fallecimiento se suma a una lista de víctimas que ha dejado una profunda huella en la sociedad y en el sector ferroviario, aún a la espera de que se esclarezcan completamente las causas del accidente.

 

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo