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Planes para Nochevieja en España

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Planes para Nochevieja en España

A semans de cerrar el año, te proponemos planes para Nochevieja en España de la mano de Trivago. Tanto para quienes tienen con quien pasar la Nochevieja pero no tienen dónde, como para los que aún están buscando un plan para hacer de estas fiestas unas celebraciones inolvidables.

Madrid, el destino por excelencia para vivir la Nochevieja

Madrid es el destino por excelencia para pasar la Nochevieja en España. Todos hemos seguido por televisión el tan esperado momento en que el reloj de la Real Casa de Correos marca los cuartos seguidos de las doce campanadas. Esta vez toca hacer una escapada a Madrid por fin de año y ser uno más de los que abarrota la Puerta del Sol y comerse las uvas con el mejor ambiente que te puedas imaginar. Si la capital ya es de por sí bastante animada, durante la última noche del año hay un millón de lugares a los que ir y pegarse una fiesta inolvidable.

Barcelona, una ciudad mágica para escaparse en fin de año

La fiesta de fin de año de Barcelona prepara todo a lo grande con campanadas, uvas, cotillón, copas, buena música y bueno rollo hasta la madrugada. ¿Dónde exactamente? A tan solo unos pocos metros de las fuentes mágicas de Montjuïc y muy bien comunicado con el centro de la ciudad se celebrará esta fiesta que lleva ya muchos años de historia y que ofrecerá tres ambientes: la Plaza Mayor, un gran y cómodo espacio al aire libre, la carpa festiva y el área VIP, una cómoda zona que estará reservada a un número limitado de personas. Vamos, una alternativa atractiva para recibir el año nuevo a lo grande, ¿te apuntas?

Benidorm, Nochevieja en España con mucha marcha

Benidorm es un clásico que nunca pasa de moda. En esta ciudad mediterránea siempre hay algo que hacer, sin importar si es verano o invierno y, evidentemente, la Nochevieja no es la excepción. Como a este destino le encanta la fiesta, la celebración suele comenzar temprano con un tardeo frente al mar en el Paseo de Levante donde encontrarás pantallas gigantes donde podrás ver las campanadas, conciertos y DJs además del mejor ambiente en los bares y discotecas del lugar. Benidorm es una opción perfecta para pasar una Nochevieja en España inolvidable.

Sevilla, un fin de año con mucho arte

Vive la mejor Nochevieja en la capital andaluza con un plan diferente a los demás. El Guadalquivir, único río navegable de España, es el sitio perfecto para pasar una noche romántica y despedir el año desde un catamarán. Cruceros Torre del Oro propone descubrir Sevilla iluminada por la noche en la Gran Gala especial de fin de año con un espectáculo flamenco de una hora, cena, cotillón y mucha fiesta. Pero no todo va a ser tomar las uvas: ¡descubre la ciudad con nuestra guía de Sevilla y no te pierdas nada!

Valencia para tomar las uvas en la ciudad del Turia

Valencia es una ciudad animadísima. Es un lugar al que si decides escaparte para fin de año probablemente repitas más de una vez. El lugar más concurrido para comerse las uvas será la Plaza del Ayuntamiento, donde se reúnen turistas y locales para despedir al año saliente y recibir al nuevo llenos de planes e ilusión. Aquí podrás disfrutar de los fuegos artificiales y de las actuaciones de DJs dispuestos a darlo todo. ¿Y después qué? Después podrás pegarte la fiesta hasta que el cuerpo diga basta. Restaurantes y discotecas ofrecen guateques que se alargan hasta después del amanecer.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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