Síguenos

Valencia

Valencia apuesta por la educación emocional

Publicado

en

Valencia apuesta por la educación emocional

Valencia , 15 de feb, (OFFICIAL PRESS) – Hoy se ha presentado la RED-EMO, Red de centros educativos por la educación emocional de la ciudad de València. La concejala de Educación, Maite Ibáñez, ha explicado que, con la puesta en marcha de este programa de carácter innovador, se crea un espacio para que toda la comunidad educativa disponga de un punto de encuentro para el fomento de la educación emocional. Se manifestado que  va a establecer un cauce de comunicación entre los centros y se facilitará la colaboración para mejorar de forma permanente la educación emocional. De este modo, Valencia apuesta por la educación emocional. 

Valencia apuesta por la educación emocional

En este momento, la red está constituida por 22 centros de las diferentes etapas educativas, tanto de Educación Infantil y Primaria como de Educación Secundaria o Educación Especial.

El asesoramiento técnico se va a realizar mediante la promoción de las competencias socioemocionales a través de diversas iniciativas o propuestas de intervención a los centros integrantes en la red. Se pretende aportar, dentro de un proceso educativo planificado, actividades transversales, con carácter tanto de prevención como de desarrollo personal, para compartir, difundir y consolidar la educación emocional en los centros educativos de la ciudad.

La importancia de la educación emocional

La educación emocional es el tipo de intervención educativa que se centra en ayudar a las personas a comprender y a gestionar sus emociones, de modo que lo tengan más fácil para relacionarse con ellas mismas y con las demás. Es especialmente importante en la infancia y la juventud, para incrementar las probabilidades de que, ya desde una edad temprana, aprovechen su potencial emocional y prevengan problemas de autoestima o de gestión de las emociones. 

La salud mental, prevención, comprensión y actuación

Ibáñez también ha señalado “la importancia de cuidar la salud mental desde la infancia y la adolescencia”. En este sentido, la Concejalía de Educación del Ayuntamiento de València, en colaboración con la Federación de Salud Mental de la Comunitat Valenciana, ha puesto en marcha este curso un nuevo programa educativo dirigido al alumnado de Secundaria y Bachiller para trabajar en el aula la salud mental y la prevención del suicidio. “Este proyecto establece el aula como un espacio donde niños, niñas y adolescentes pueden plantear conflictos, relaciones, y mundos emocionales sin resolver, a los que prestamos atención ofreciendo herramientas para abordar las posibles situaciones desde una perspectiva de prevención, comprensión y actuación”. 

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

Publicado

en

Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

Continuar leyendo