Ingreso hospitalario durante sus vacaciones en Lanzarote
El pasado 2 de enero, mientras disfrutaba de unas idílicas vacaciones en la isla de Lanzarote, Sara Carbonero comenzó a encontrarse mal y fue ingresada en un hospital de la isla. La periodista y presentadora sufrió un fuerte e inesperado dolor abdominal que obligó a su traslado urgente al centro sanitario, tal y como se ha ido conociendo en los días posteriores.
Muy pocos días antes, la comunicadora había felicitado el año en Instagram a todos sus seguidores, asegurando que el 2026 “no había podido comenzar mejor”: con un “baño en el mar, en la isla más bonita y con una compañía de lujo”. Nada hacía pensar que, al comenzar el año, iba a ser ingresada de urgencia “tras sufrir una fuerte indisposición”, tal y como confirmaba la revista Hola.
Preocupación inicial y aclaraciones sobre su estado de salud
Desde que la noticia trascendió a los medios de comunicación y dada la complicada hoja clínica de Carbonero, han saltado todas las alarmas en cuanto a su pronóstico y su estado de salud. La preocupación fue inmediata, especialmente por el antecedente oncológico que marcó un antes y un después en su vida.
Sin embargo, para calmar las aguas y evitar falsas informaciones, su entorno más cercano ha asegurado en la citada revista que Sara, tras ser operada con éxito y encontrarse en la Unidad de Cuidados Intensivos, “se está recuperando” y que “todo está tranquilo”. El mensaje lanzado desde su círculo íntimo es claro y contundente: su situación actual no reviste gravedad.
“No es grave” y sin relación con el cáncer de 2019
Su círculo más íntimo ha dicho con rotundidad que lo que le ocurre a la presentadora “no es grave” y que sufrió durante sus vacaciones un “fuerte dolor abdominal”, cuya causa ya se ha determinado y que “nada tiene que ver” con el cáncer de ovario que le fue diagnosticado en 2019.
En aquel momento, Sara tenía 35 años y llevaba una vida estable y sana, por lo que el diagnóstico de cáncer —una palabra que ha “rehuido durante años”, según confesó en una entrevista en El País— la dejó completamente “en shock”. Con el paso del tiempo, ha aceptado que siempre “será una paciente oncológica”, convirtiendo su testimonio en un referente y un apoyo para muchas personas que atraviesan la misma enfermedad.
Evolución favorable y seguimiento médico continuo
La revista ‘Hola’ repite que, hoy por hoy, “la periodista se encuentra estable y en proceso de recuperación”. Desde su entorno más cercano insisten en lanzar un mensaje tranquilizador, pidiendo prudencia y respeto mientras continúa bajo supervisión médica.
De hecho, la última información, aportada por el programa Fiesta, es que su médico de confianza se ha trasladado a la isla para seguir de cerca su evolución. “Han decidido que, para que todo vaya bien, su médico de siempre, que la ha estado atendiendo durante todo su tratamiento, se trasladara a la isla. Se espera que todo evolucione favorablemente”, aseguró la periodista Marisa Martín Blázquez.
Silencio de Sara Carbonero y su último mensaje en redes
Hasta ahora, la periodista no se ha pronunciado sobre su ingreso en primera persona. Su última publicación en Instagram sigue siendo esa felicitación de Año Nuevo, que acompañó con un carrusel de fotografías en las que se apreciaba lo bien que se lo estaba pasando durante sus vacaciones en Lanzarote.
Como deseo para este 2026, Sara admitió que, desde hace tiempo, lo que más pide “es tener salud”. También invitó a todos sus fans a disfrutar de la “buena música” y a tener ilusión, ganas y coraje para poder enfrentar los obstáculos que nos ponga la vida, con actitud, siempre actitud. “Que ya pasó uno más. Y aquí seguimos”, concluyó, dejando un mensaje cargado de optimismo y resiliencia que hoy cobra aún más sentido.
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Ana
11 abril, 2020 en 2:17 am
Son poco atractivos los españoles. Quizá en Andalucía o Madrid hay guapos. Pero en general son bajos. Calvos. Gorditos. O enclenques. No tienen estilo para vestir y hablan muy mal. Además son muy sucios huelen a axilas.