Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Daniela Gómez interpreta el ‘cant de l’estoreta velleta’ en la #CridaFalles18

Publicado

en

banner-alargado-espolin

Como desde viene sucediendo desde el año 2016, la Fallera Mayor Infantil de València 2018 tiene un papel activo en la Crida, dedicando unas palabras a los falleritos y falleritas.

Daniela Gómez de los Ángeles, con evidente temple, se ha dirigido al mundo fallero infantil asegurando que «ser faller és la millor extraescolar» y ha sorprendido a los presentes cuando ha animado al colectivo fallero a hacer sonar una de las canciones más conocidas y representativas de la fiesta como es ‘el cant de l’estoreta velleta’, siendo la propia Daniela la que de viva voz la ha interpreado.

Este es el discurso íntegro de la Fallera Mayor Infantil de València 2018:

«Xiquets i xiquetes de tot lo món, des de les nostres Torres de Serrans de la ciutat de
València, i en nom de tots els fallers i falleres infantils, tinc l’honor i el privilegi de
convidar-vos a fruir de la nostra festa, a conéixer l’hospitalitat de tots els valencians
i a sentir l’alegria i felicitat de totes les comissions infantils, perquè…
¡Ja estem en Falles!
Com encenent una metxa, els actes fallers lluiran de barri a barri per tota la ciutat;
per això, la meua Cort d’Honor i jo vos demanem que gogeu al màxim de cada
moment i obriu les portes de vostres casals a tots els xiquets i xiquetes del veïnat i
junts participeu en convivència i solidaritat, per a fer de les Falles…
¡¡¡LA MILLOR FESTA DEL MÓN !!!
Fallers i falleres infantils, gràcies per l’esforç i la implicació de tot un any d’activitats,
demostrant dia a dia que ser faller és la millor extraescolar, perquè les Falles som
teatre, som balls regionals, som declamació, som play-backs, som presentacions,
som cavalcades, som foc, pólvora i tradició, i aixina en uns dies tornarem a plantar
falles infantils, mantenint la flama i l’esperit dels nostres avantpassats, orgull de la
xicalla quan demanava els trastos per a la falla, perquè nosaltres, els xiquets, som
futur, però també som història de la nostra festa.
I amb la mateixa innocència i il·lusió, anem a fer tots junts que el món sencer escolte
la lletra del nostre himne faller, la cançó de les nostres arrels, la nostra volguda
cançó de l’estoreta…
¿Per ahí hi ha
una estoreta velleta
pa la Falla de Sant Josep,
del tio Pep?
Més que siga la tapadora
del comú número u.
¡Visca les falles infantils!»

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo