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Salud y Bienestar

Desarrollan en España dos nuevos fármacos para tratar el cáncer de mama con metástasis

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Barcelona, 12 dic. – El cáncer de mama HER2+ afecta sobre el 15% de las pacientes con este tipo de tumor. Hasta hace poco tiempo se trataba de uno de los cánceres con peor pronóstico. Pero el desarrollo de fármacos específicos contra HER2 ha supuesto una revolución en los últimos años. Y aunque el pronóstico de estas pacientes ha mejorado de forma sustancial, todavía queda mucho camino por recorrer.

Dos nuevos estudios, en los que han participado investigadores de Vall d’Hebron y del Hospital Quirón de Barcelona y que acaban de ser publicados en el New England Journal of Medicine (NEJM), han avanzado en este sentido: “Se trata de dos nuevas terapias que se han probado en pacientes con la enfermedad en estadio metastásico y que ya habían progresado a alternativas de tratamiento estándar, por lo que estos resultados suponen un nuevo hito en la cronificación de esta enfermedad”, explica la Dra. Cristina Saura, jefe de la Unidad de Cáncer de Mama Vall d’Hebron e investigadora principal del Grupo de Cáncer de Mama del VHIO (Vall d’Hebron Instituto de Oncología).

Ambos estudios se han presentado además en el San Antonio Breast Cancer Symposium (SABCS), la cita más importante del año sobre cáncer de mama, y que se celebrará entre el 10 y el 14 de diciembre.

Aunque todavía falta tiempo para que estas terapias sean aprobadas, algunas pacientes del Hospital Universitario Vall d’Hebron han podido beneficiarse de ellas al participar en los ensayos clínicos del VHIO para demostrar su eficacia.

De esta forma se conjuga el trabajo de investigación con la práctica asistencial y se ofrece a las pacientes alternativas más allá de las opciones estándar de tratamiento, con el beneficio que esto supone, ya que les permite acceder a tratamientos innovadores antes de su aprobación.

Ambos estudios tienen un gran valor, ya que suponen un aumento en las opciones terapéuticas para las pacientes con cáncer de mama HER2+. Hay que destacar la importancia del papel de Vall d’Hebron para llevar a cabo dos ensayos pioneros que demuestran tantos beneficios y buenos resultados.

“Nuestras pacientes han podido de esta forma beneficiarse antes de su aprobación de unos fármacos que estoy convencida se acabarán convirtiendo en un estándar de tratamiento”,explicó la Dra. Cristina Saura, que ha participado en uno de estos ensayos como coautora.

Opción prometedora en metástasis cerebrales

Sin embargo, uno de los puntos más importantes radica en que los pacientes con metástasis cerebrales también se incluyeron en el estudio y se pudo ver cómo se beneficiaban igualmente. “Esto es muy importante, porque este tipo de pacientes normalmente son excluidas en la mayoría de los ensayos y disponen de alternativas limitadas para su tratamiento”, añade la Dra. Oliveira.

Tras un año, el 25% de las pacientes con metástasis cerebrales tratadas con tucatinib, trastuzumab y capecitabina continuaban libres de progresión de la enfermedad, frente al 0% en el grupo control. “Esto sin duda es un dato muy importante, y que demuestra cómo esta combinación en verdad supone una alternativa que se debe tener en cuenta en un futuro y muy posiblemente se convierta en un estándar en la práctica clínica”, prosigue la Dra. Oliveira, quien explica cómo cerca de la mitad de las pacientes de este tipo de cáncer desarrollan metástasis cerebrales.

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Un estudio científico desmonta el mito del ayuno intermitente para adelgazar

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ayuno intermitente
Un estudio científico desmonta el mito del ayuno intermitente para adelgazar-FREEPIK

En un contexto global en el que más de 2.500 millones de personas presentan sobrepeso, según datos de la Organización Mundial de la Salud, cualquier método que prometa adelgazar rápido suele convertirse en tendencia. En la última década, uno de los modelos más populares ha sido el ayuno intermitente, un sistema de alimentación que alterna periodos de ingesta con horas prolongadas sin comer, normalmente de 14 o 16 horas al día.

Durante años, distintos estudios sugirieron que esta práctica podía favorecer la pérdida de grasa corporal, reducir la inflamación e incluso disminuir el riesgo de algunas enfermedades. Su popularidad creció todavía más cuando celebridades y deportistas de élite comenzaron a defender sus beneficios. Sin embargo, una revisión científica reciente cuestiona el entusiasmo generado alrededor de este método.

Qué es el ayuno intermitente y por qué se puso de moda

El ayuno intermitente no es una dieta al uso, sino un patrón de alimentación que establece ventanas horarias para comer y otras para ayunar. Entre los modelos más conocidos están el 16:8 (16 horas sin ingerir alimentos y 8 horas de ingesta) o el ayuno en días alternos.

La popularidad de esta práctica aumentó tras la concesión del Premio Nobel de Medicina en 2016 al investigador japonés Yoshinori Ohsumi por sus estudios sobre la autofagia, un proceso celular por el que el organismo recicla componentes dañados cuando hay escasez de nutrientes. Este hallazgo se interpretó por parte de la opinión pública como una validación científica del ayuno intermitente, aunque el premio no estaba directamente relacionado con su uso como método de adelgazamiento.

A partir de ese momento, el ayuno intermitente se consolidó como una de las estrategias más seguidas para perder peso, tanto en redes sociales como en consultas de nutrición.

Una revisión científica pone en duda sus beneficios para adelgazar

Una revisión publicada por la Cochrane Library, una de las organizaciones más reconocidas en el análisis de evidencia médica, ha evaluado de forma exhaustiva la eficacia del ayuno intermitente para perder peso. El estudio revisó 22 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 1.995 participantes procedentes de América del Norte, Europa, China, Australia y Sudamérica.

Los investigadores analizaron diferentes modalidades de ayuno intermitente: en días alternos, de forma periódica o con distintas ventanas horarias. El seguimiento de los participantes se prolongó hasta doce meses, con el objetivo de comprobar si esta estrategia resultaba más eficaz que las recomendaciones dietéticas convencionales.

La conclusión principal fue clara: no se observaron diferencias clínicamente relevantes en la pérdida de peso entre quienes practicaban ayuno intermitente y quienes seguían una dieta tradicional con restricción calórica. Es decir, pasar largas horas sin comer no acelera el adelgazamiento ni aporta beneficios adicionales significativos frente a otros métodos.

La clave sigue siendo el déficit calórico

Según los autores de la revisión, el factor determinante para perder peso sigue siendo la reducción total de calorías consumidas. El ayuno intermitente puede ayudar a algunas personas a organizar mejor sus comidas y, por tanto, a ingerir menos calorías, pero no tiene un efecto superior por sí mismo.

Luis Garegnani, autor principal del estudio y miembro del Centro Cochrane Asociado del Hospital Italiano de Buenos Aires, señaló que el ayuno intermitente “no parece funcionar mejor que otros enfoques para adultos con sobrepeso u obesidad que buscan adelgazar”. También añadió que, aunque puede ser una opción válida para ciertas personas, la evidencia actual no respalda el entusiasmo que ha generado en redes sociales.

Un enfoque individualizado para perder peso

Los investigadores destacan que no existe un único método eficaz para todo el mundo. El éxito de cualquier estrategia de adelgazamiento depende de factores como el estilo de vida, la adherencia a largo plazo, el estado de salud o las preferencias personales.

Además, la revisión reconoce que aún se necesitan más estudios en poblaciones diversas, especialmente en países de ingresos bajos y medios, para comprender mejor el impacto del ayuno intermitente en distintos contextos. También se propone investigar su influencia en variables como la satisfacción con la dieta, el control de la diabetes o la evolución de otras enfermedades asociadas al sobrepeso.

¿Tiene sentido seguir el ayuno intermitente?

Aunque la evidencia indica que no es más eficaz que otras dietas para perder peso, el ayuno intermitente puede resultar útil para algunas personas si les ayuda a mantener un patrón alimentario ordenado y sostenible. Sin embargo, los expertos insisten en que no se trata de una solución milagro.

El consenso científico actual apunta a que la pérdida de peso depende, sobre todo, de mantener un déficit calórico sostenido, realizar actividad física y adoptar hábitos saludables a largo plazo. En este escenario, el ayuno intermitente puede ser una herramienta más, pero no la clave definitiva para adelgazar.

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