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Sucesos

Detenido un holandés en València e intervenido el mayor alijo de cocaína rosa

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Madrid, 6 mar (EFE).- El objetivo era apresar a Erxinio G.L., un fugitivo holandés que asesinó a un joven de 26 años. Pero su arresto supuso más réditos para la Guardia Civil, que descubrió el mayor alijo en España de la llamada «cocaína rosa» y detuvo a un miembro de los «Lobos grises», la organización turca que en 1981 quiso matar al papa Juan Pablo II.

Un «tres por uno» en la operación que lleva el nombre del fugitivo, Erxinio, y de la que este sábado ha informado la Dirección General del instituto armado, en coincidencia con la condena que en Holanda se le ha impuesto al fugitivo por el asesinato por el que estaba en busca y captura: 11 años de cárcel que la Fiscalía ya ha anunciado que recurrirá, según ha podido saber Efe.

Todo empezó en Ámsterdam en 2019 en un párking a altas horas de la madrugada. Una fuerte discusión entre Erxinio G.L., de 21 años, y un joven de 26 acabó en una pelea que causó la muerte de este y la huida del primero. Y una gran alarma social por las duras imágenes que captaron las cámaras del aparcamiento.

Las autoridades holandesas iniciaron una búsqueda sin éxito, hasta que poco después la imagen del presunto autor apareció en un vídeo de un rapero holandés, en un fotograma bajando las escaleras y hablando con un teléfono móvil.

Inmediatamente, las autoridades holandesas emitieron una orden internacional de busca y captura, con indicios de que el sospechoso podría encontrarse en España.

LA UCO ENTRA EN ACCIÓN

El Equipo de Huidos de la Justicia de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se hizo cargo de las pesquisas en España y, en un principio, centran su investigación en Barcelona. Pronto lo descartaron.

Pero la Policía holandesa ofreció nuevas pistas y la UCO siguió los movimientos de una amiga del fugitivo desde Portugal a Marbella (Málaga), pero tampoco consiguieron localizar al huido.

Otros indicios no descartaban que Erxinio G.L. se ocultara en la provincia de Valencia y, en concreto, en su capital. Los agentes de la UCO «peinaron» diversos barrios y pusieron el foco en los posibles contactos que el sospechoso pudiera tener en Valencia, teniendo en cuenta la vida que hacía en Holanda.

Pero tampoco se logró nada, tal y como relatan a Efe fuentes de la investigación.

La Comunidad Valenciana sufre, como el resto del país, la crisis sanitaria de la Covid-19 y, como otras autonomías, ha impuesto medidas restrictivas para controlar el virus.

No se podían hacer muchas cosas en la ciudad, casi confinada y con prácticamente todo cerrado. Pero sí la compra, por lo que la vigilancia se centró en los supermercados. Y hubo suerte, porque las cámaras de uno de ellos grabaron la entrada del holandés en compañía de otro hombre.

No se volvió a ver a Erxinio G.L. haciendo la compra, pero sí al hombre que le acompañó en la ocasión que captaron las cámaras, así que los agentes centraron la vigilancia en este individuo, cuyos pasos llevaron a los investigadores hasta un piso turístico del centro de Valencia.

LA DETENCIÓN Y ALGO MÁS

No salía mucho Erxinio a la calle, oculto en el piso turístico en el que M.A., otro holandés de origen turco, le protegía y hacía de «chico de los recados».

Los agentes del Equipo de Huidos de la Justicia contaron con el apoyo del Grupo de Antidrogas de la UCO ante las sospechas de que los dos hombres pudieran estar relacionados con organizaciones de narcotraficantes.

Mientras, descubrieron que «el chico de los recados», M.A., estaba vinculado con la organización turca de extrema derecha «Grey Wolves», los Lobos grises, de la que formó parte Mehmet Ali Agca, autor del atentado contra el papa Juan Pablo II en 1981.

Y no solo eso. Los investigadores no tardaron en vincular a M.A. con la introducción en España de drogas sintéticas y no descartaron que el piso turístico sirviera para ocultar esas sustancias.

Con la asistencia de la Policía holandesa, la Guardia Civil entró en el apartamento, detuvo a los dos hombres y descubrió que, efectivamente, había droga en la vivienda.

De hecho, se incautaron 300 kilogramos de MDMA, 3 de heroína y 11 de la conocida como «cocaína rosa», además de 350.000 euros en efectivo, dos máquinas para el conteo de billetes y varios teléfonos móviles.

Según apuntan diversos estudios, el 2CB -la «cocaína rosa»- es hoy en día una de las nuevas sustancias psicoactivas más extendidas en Europa y Australia, recuerda la Guardia Civil.

A nivel internacional, es comúnmente empleada en combinación con otras drogas ilegales, en particular MDMA, y es considerada por algunos expertos como «favorita» en el mercado mundial de las drogas.

Además, la 2CB se encuentra entre los compuestos químicos que aparecen a menudo como adulterantes cuando se analizan pastillas de MDMA, lo que significa que muchos consumidores pueden haberlo consumido sin saberlo, añade el instituto armado.

Todo ello ha llevado a que en algunos ámbitos se la catalogara como «la droga de la alta sociedad» por su exclusividad, dada su escasa disponibilidad y su elevado precio, ya que puede alcanzar más de 100 euros el gramo.

Nunca antes se había intervenido en España cantidad alguna de esta droga que superara los 2 kilogramos hasta el golpe de la UCO en Valencia.

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Sucesos

17 años y 9 meses de cárcel para el hermano de Antonio Anglés por secuestrar y torturar a un hombre en Valencia

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hermano antonio angles
Un furgón y un coche patrulla de la Guardia Civil. EFE/Manuel Bruque/Archivo

La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a 17 años y 9 meses de prisión a Mauricio Anglés, hermano de Antonio Anglés, por participar en el secuestro y tortura de un hombre en noviembre de 2021. El condenado, que hace años cambió su identidad, deberá cumplir la pena por los delitos de detención ilegal, lesiones, amenazas, robo con violencia y daños.

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Valencia considera acreditada su participación en unos hechos en los que la víctima fue retenida durante varias horas, golpeada y amenazada para exigirle el pago de 200.000 euros.

Junto a Mauricio Anglés han sido condenados otros cinco hombres, con penas similares. El tribunal considera que las pruebas aportadas durante el juicio fueron «plurales, objetivas e idóneas» para desvirtuar la presunción de inocencia.

El secuestro se produjo en Valencia en noviembre de 2021

Los hechos ocurrieron el 29 de noviembre de 2021, después de varios días de seguimientos a la víctima y de preparativos.

Según recoge la sentencia, los condenados se coordinaron con otras personas no identificadas para capturar al hombre y reclamarle una importante cantidad de dinero.

Los implicados prepararon dos furgonetas y esperaron a la víctima en el Camí Canyada de Roquet. Cuando pasó por la zona, bloquearon su vehículo colocando una furgoneta delante y otra detrás.

Varias personas con ropa oscura, pasamontañas y guantes bajaron de los vehículos y le apuntaron con armas de fuego para obligarle a salir de su coche.

Uno de los integrantes rompió una de las ventanillas y sacó a la víctima por la fuerza. A continuación, varios de los asaltantes comenzaron a golpearle por todo el cuerpo.

Lo trasladaron a una nave de Catarroja

Los agresores introdujeron al hombre en una de las furgonetas, donde lo esposaron, y se desplazaron hasta Catarroja, a una nave que en la investigación aparece identificada como una «cuadra».

La víctima permaneció durante horas dentro del vehículo, herida y engrilletada. Los condenados le quitaron la ropa y sus pertenencias y comenzaron a exigirle 200.000 euros a cambio de su libertad.

Ante la respuesta de la víctima, que aseguraba no disponer de esa cantidad, los secuestradores fueron reduciendo progresivamente el dinero que reclamaban.

Golpes, amenazas y torturas para exigirle dinero

Durante las horas que permaneció retenido, la víctima fue sometida a una violencia extrema.

Según la sentencia, los agresores le golpearon de forma continuada y utilizaron cadenas para azotarle. También le amenazaron con hacer daño a su mujer y a su hijo, al que sabían que llevaba a un colegio privado.

Los secuestradores llegaron a amenazarle con cortarle un dedo. Con unas tenazas le provocaron un corte en un dedo y otro en una oreja, además de clavarle una navaja en uno de los muslos.

La víctima insistía en que no tenía los 200.000 euros reclamados, aunque explicó que podía entregarles 2.000 euros en efectivo que tenía en su domicilio.

Los agresores continuaron golpeándole y amenazándole hasta provocarle un estado de semiinconsciencia. Según recoge la resolución judicial, fue quemado con brasas y le arrojaron un líquido sobre el cuerpo para comprobar si reaccionaba.

Los secuestradores abandonaron a la víctima en Paiporta

Finalmente, los condenados llegaron a la conclusión de que no conseguirían obtener el dinero que buscaban.

La víctima fue liberada y trasladada en la furgoneta hasta Paiporta, donde fue abandonada alrededor de las 22.00 horas.

Los móviles y las cámaras fueron claves para identificar a los acusados

La Audiencia Provincial de Valencia ha destacado el peso de las pruebas tecnológicas utilizadas durante la investigación.

Entre ellas se encuentran los datos obtenidos de teléfonos móviles, las grabaciones de cámaras de seguridad y los registros de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Los investigadores pudieron relacionar los teléfonos atribuidos a los acusados con los movimientos realizados durante los días previos y el día del secuestro.

La sentencia también destaca el histórico de geolocalización de una de las furgonetas utilizadas y las imágenes de diferentes cámaras de seguridad.

La defensa de Mauricio Anglés negó su participación

Durante el juicio, Mauricio Anglés negó los hechos y sostuvo que la tarde del secuestro había estado en una bolera y posteriormente en una discoteca.

El tribunal, sin embargo, considera que el conjunto de las pruebas practicadas permite acreditar la participación de los condenados.

La Audiencia también señala que los acusados mantenían algún tipo de relación entre ellos y con determinados vehículos que fueron utilizados para realizar seguimientos a la víctima.

La sentencia añade que varios de los condenados también tuvieron relación con una cuadra que reunía características compatibles con el lugar utilizado durante el secuestro, tanto por su ubicación como por sus accesos.

17 años y 9 meses de prisión

Mauricio Anglés ha sido condenado finalmente a 17 años y 9 meses de cárcel por los delitos de detención ilegal, lesiones, amenazas, robo con violencia y daños.

El condenado es uno de los hermanos de Antonio Anglés, señalado como uno de los principales sospechosos por el triple crimen de Alcàsser y desaparecido desde 1993.

La condena dictada ahora por la Audiencia Provincial de Valencia corresponde a unos hechos ocurridos casi tres décadas después del caso Alcàsser y está relacionada exclusivamente con el secuestro cometido en noviembre de 2021.

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