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#eCommerce| Llega Cabify Baby, servicio de conductor seguro para niños

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Cabify da un paso más allá. La #app para moverse por la ciudad en un coche con conductor profesional, anuncia el lanzamiento de la primera categoría en España enfocada 100% en el transporte de los más peq

cabifyueños de la casa: Cabify Baby, un servicio pionero en España. El objetivo de esta nueva linea de negocio de la startup es lograr «la máxima seguridad» para este tipo de viajes urbanos. De momento es un servicio que se reducirá a Madrid, algo que ya realizó la compañía en sus orígenes.

Este nuevo servicio permite viajar con los más pequeños de forma cómoda y segura porque todos los vehículos van adaptados con los llamados Sistemas de Retención Infantil (SRI). Además, los taxis y los servicios públicos de la ciudad no tienen obligación de llevar las sillitas para bebé, estableciendo la normativa que deben ser los padres o el adulto que acompaña al menor, los responsables de preocuparse de llevar los denominados sistemas de retención infantil, bajo multa de hasta 200€. Así, con el fin de garantizar la máxima seguridad de los más pequeños, Cabify pone a disposición de los usuarios sillas de bebé y/o de niño pequeño homologadas y sin recargo adicional de todos los grupos – para bebés y niños de hasta 9 años.

Mariano Silveyra, General Manager de Cabify Madrid y Valencia, afirma: “La seguridad y la comodidad para nuestros clientes es uno de los pilares básicos de nuestra manera de entender la movilidad. Moverse por la ciudad con niños, sin utilizar vehículo propio, no es algo a priori sencillo», asegura.

La compañía, que ya ofrecía la posibilidad de contar con estas sillitas bajo petición especial y con reserva previa, ha concebido esta nueva categoría para los servicios de petición inmediata y de reserva. Para los usuarios que realicen una petición inmediata -y si no lo especifican en la sección de comentarios al solicitar el servicio- el vehículo vendrá de serie con una sillita 1/2/3. Por otro lado, si el usuario quiere una Maxi Cosi, o bien 2 sillas, deberán solicitar el servicio bajo reserva y con un suplemento de 5€.

¿Cómo funciona este servicio?

  • Para peticiones inmediatas se puede solicitar una silla gratuita del grupo 1, 2 o 3 sin coste adicional.
  • Si se necesita más de una silla o una Maxi-Cosi se deberá reservar y añadir el número y tipo de silla en el mensaje al conductor con un coste de 5€ la unidad.

Además, con el objetivo de promocionar la nueva categoría, la compañía ha lanzado una promoción por la que si viajas en Cabify Baby durante todo el mes de febrero podrás ganar uno de los 10 lotes de productos infantiles de Johnson’s Baby, marca líder en el cuidado de la piel. Los ganadores se darán a conocer a través de un mail privado el 1 de marzo.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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