Síguenos

Salud y Bienestar

Las mejores infusiones para aliviar la tos

Publicado

en

Las mejores infusiones para aliviar la tos
PEXELS

Las infusiones pueden ser una forma natural y reconfortante de aliviar la tos, especialmente si se trata de tos leve o como complemento al tratamiento médico recetado por un profesional de la salud.

Algunas infusiones que pueden ayudar a aliviar la tos:

  1. Té de jengibre: El jengibre tiene propiedades antiinflamatorias y puede ayudar a aliviar la irritación en la garganta. Puedes hacer té de jengibre pelando y cortando un trozo de raíz de jengibre fresco y hirviéndolo en agua durante unos minutos. Luego, agrégale miel y limón al gusto.
  2. Té de miel y limón: La miel es conocida por su capacidad para calmar la irritación en la garganta, y el limón proporciona vitamina C. Mezcla miel y jugo de limón en agua caliente para hacer una infusión reconfortante.
  3. Té de tomillo: El tomillo tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias que pueden ayudar a aliviar la tos. Puedes hacer té de tomillo usando hojas secas de tomillo y dejándolas reposar en agua caliente durante unos minutos.
  4. Té de menta: La menta puede ayudar a aliviar la congestión y la tos, además de proporcionar un sabor refrescante. Prepara té de menta con hojas secas de menta o utiliza una bolsita de té de menta.
  5. Té de eucalipto: Las hojas de eucalipto tienen propiedades descongestionantes y pueden ayudar a abrir las vías respiratorias. Puedes hacer té de eucalipto hirviendo hojas de eucalipto en agua y luego inhalando los vapores.
  6. Té de equinácea: La equinácea es conocida por fortalecer el sistema inmunológico. Puedes hacer una infusión de equinácea usando las raíces o las flores secas de la planta.
  7. Té de salvia: La salvia tiene propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias que pueden ser útiles para aliviar la tos. Prepara una infusión de salvia con hojas secas de la planta.

Recuerda que estas infusiones pueden ser útiles para aliviar la tos, pero no reemplazan el consejo médico. Si la tos es persistente, severa o viene acompañada de otros síntomas graves, es importante consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuado.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Salud y Bienestar

Carme, recibe un trasplante de cara de una donante que accedió a la eutanasia: «Mi vida empieza a ser mejor»

Publicado

en

El Hospital Vall d’Hebron logra un hito mundial al planificar el primer trasplante facial a partir de una donación tras la prestación de ayuda para morir

BARCELONA, 2 de febrero de 2026 – Carme es la protagonista de un hito histórico en la medicina mundial: se ha convertido en la primera persona en recibir un trasplante de cara procedente de una donante que había recibido la eutanasia, una intervención pionera realizada en el Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona.

Mi vida empieza a ser mejor. Ya puedo comer, beber, salir a la calle y hacer una vida normal”, explica la paciente, que durante años convivió con graves secuelas tras sufrir una infección bacteriana que derivó en sepsis y le provocó una necrosis severa en el rostro.

De una picadura a la pérdida de media cara

Todo comenzó durante unas vacaciones en Canarias, cuando una picadura de insecto desencadenó una infección que la llevó a pasar por tres unidades de cuidados intensivos. Al salir, la enfermedad había destruido gran parte de su rostro: no podía abrir la boca, respirar con normalidad ni reconocerse físicamente.

“Hubo muchos profesionales que me dijeron que no había solución más allá de injertos parciales”, recuerda Carme. La situación cambió cuando conoció al doctor Joan-Pere Barret, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de Vall d’Hebron, quien valoró la posibilidad de un trasplante facial.

Una donación excepcional tras la eutanasia

La intervención fue posible gracias a la decisión extraordinaria de una donante que había solicitado la prestación de ayuda para morir (PRAM). Además de donar sus órganos y tejidos, la paciente ofreció también la donación de la cara, una decisión que permitió planificar la cirugía con una precisión inédita.

“El grado de generosidad y madurez de esta donación es difícil de describir”, explica Elisabeth Navas, coordinadora médica de Donación y Trasplantes del hospital. “Alguien que decide poner fin a su vida ofrece a otra persona una segunda oportunidad de esta magnitud”.

Cirugía de máxima complejidad y planificación milimétrica

Carme necesitaba un trasplante facial tipo 1, centrado en la parte media del rostro. Donante y receptora compartían sexo, grupo sanguíneo y características anatómicas compatibles.

Gracias a la planificación previa, se realizaron TACs de alta precisión, modelos tridimensionales impresos en 3D y guías de corte óseo personalizadas para lograr un encaje perfecto. También se diseñó una máscara de silicona para reconstruir el rostro de la donante tras la extracción.

Durante la intervención se trasplantaron piel, tejido adiposo, músculos faciales, nervios periféricos y hueso, en una operación que puede prolongarse entre 15 y 24 horas y que requiere la coordinación de cerca de un centenar de profesionales, incluidos más de 25 profesionales de enfermería.

Recuperación y rehabilitación facial

Tras la cirugía, Carme permaneció un mes ingresada, primero en la UCI y después en planta. La rehabilitación comenzó de forma temprana y continúa a diario para recuperar funciones esenciales como masticar, hablar, gesticular y expresar emociones.

“La cara inicialmente no se mueve; hay que reeducar los músculos y estimular la conexión nerviosa”, explica Daniela Issa, del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación. El proceso incluye también apoyo psicológico, clave para la adaptación a la nueva imagen corporal y al tratamiento inmunosupresor.

Vall d’Hebron, referente mundial en trasplantes faciales

En todo el mundo se han realizado 54 trasplantes de cara. En España, seis, y tres de ellos en Vall d’Hebron, que ya lideró en 2010 el primer trasplante total de cara del mundo y en 2015 el primero en asistolia controlada.

Solo una veintena de centros internacionales tienen capacidad para realizar este tipo de intervenciones, que exigen una altísima especialización médica, tecnológica y humana.

Para Carme, el resultado es claro: “Estoy aún recuperándome, pero sé que estaré bien”.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram.

Continuar leyendo