Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Inhabilitado un médico 5 años por tratar el cáncer con métodos no probados científicamente

Publicado

en

Estas son las principales causas de muerte en la Comunitat

BARCELONA, 10 Abr. (EUROPA PRESS) – La Junta de Gobierno del Col.legi de Metges de Barcelona (Comb) ha acordado sancionar a un colegiado con cinco años de inhabilitación para el ejercicio de la profesión médica por haber divulgado y puesto en práctica procedimientos sin evidencia científica con pacientes oncológicos, en concreto el ‘método Hamer’.

También ha hecho un requerimiento explícito al colegiado, que tiene consulta en las provincias de Barcelona y Castellón, para que «no vuelva a practicar ni a difundir en un futuro procedimientos no validados y sin evidencia científica», ha informado este martes el Comb en un comunicado.

Según el colegio, el ‘método Hamer’ supone un riesgo para los pacientes por su falta de fundamento científico, y ha asegurado que de forma explícita «anima a los pacientes con cáncer a apartarse de tratamientos eficaces y validados por la comunidad científica», lo que contraviene las normas deontológicas y de buena praxis.

El expediente que ha resuelto la junta del Comb se inició a raíz de un escrito que el propio médico sancionado dirigió al colegio en junio de 2017, poco después de su aparición en un reportaje sobre pseudoterapias que una cadena estatal emitió en mayo.

El contenido de ese escrito, en el que el médico defendía la eficacia de la aplicación del método Hamer, y el visionado posterior del reportaje fueron considerados por parte de la junta motivos suficientes para abrir un expediente de forma inmediata.

YA FUE INHABILITADO
En 1995 el mismo colegiado fue objeto de otra inhabilitación del Comb por hechos prácticamente idénticos –aplicar las teorías del método Hamer– por un periodo de dos años, y la resolución fue ratificada judicialmente por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC).

El Comb ha remarcado que en el ámbito de las terapias alternativas ha mantenido una «actitud muy firme» en la defensa del ejercicio de la medicina adecuado a las buenas prácticas y actuar como garante de la protección de la salud de los ciudadanos, como demuestra la apertura de diversos expedientes en los últimos años y la publicación del documento ‘El malalt amb càncer’.

Ha alertado a los ciudadanos del riesgo que suponen para la salud las «pseudoterapias» sin evidencia científica demostrada cuando implican el abandono de otros tratamientos de eficacia validada.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

La OTAN alerta de la movilización del submarino ruso cargado con el arma del Apocalipsis

Publicado

en

La OTAN alerta de la movilización del submarino ruso cargado con el arma del Apocalipsis
EFE/ Emilio Naranjo/Archivo
El Belgorod. Imagen MARINA RUSA

Nueva alerta mundial. La movilización del submarino ruso K-329 Belgorod, equipado con el misil nuclear Poseidón, ha despertado las alertas de la OTAN, que ha puesto en aviso a los países aliados sobre la actual navegación de este buque bajo las aguas en el Ártico.

¿Por qué preocupa? Este sumergible respecto al resto de la flota naval de Rusia es que porta el denominado arma del Apocalipsis.

Capaz de crear un tsunami radiactivo

Se trata de un supertorpedo capaz de viajar hasta 10.000 kilómetros de distancia con total precisión y sin otorgar apenas opciones de ser detectado. Los expertos le atribuyen un alto poder destructor y, sobre todo, la posibilidad de generar tsunamis nucleares si explotan cerca de la costa. No obstante, tanto Rusia como Estados Unidos almacenan desde hace décadas en sus arsenales misiles intercontinentales tan importantes y letales como éste a la hora de causar daños.

Probar su efectividad

La Alianza sospecha que la intención del Kremlin es probar la efectividad del Poseidón y del propio Belgorod, según avanza el diario italiano ‘La Repubblica’. Este submarino fue botado el pasado mes de julio y es uno de los dos únicos de la flota que puede llevar a bordo el arma del Apocalipsis.

La diferencia es que su homólogo solo puede portar un torpedo. El Belgorod mide 184 metros de eslora y 15 de manga, puede viajar a unos 60 kilómetros por hora bajo el agua y pasar hasta 120 días sin tener que regresar a la superficie. El espionaje occidental insinúa que podría estar implicado en el reciente sabotaje a los dos ramales del gaseoducto Nord Stream en el Báltico, mientras la Inteligencia rusa afirma que la destrucción de estos tubos ha sido obra de la flota estadounidense presente en la zona. Washington avanzó el sábado que averiguar quién provocó estos ataques quizá no se sepa nunca.

La OTAN ha mantenido al Belgorod bajo su radar. Navega por el mar Blanco. Todo apunta a que Rusia experimentaría con el torpedo dentro de los límites del mar de Kara; es decir, en el Ártico y en zonas despobladas. Y, evidentemente, sin carga atómica. La elección puede deberse no solo a su lejanía, sino a comprobar una de las supuestas ventajas de este proyecto: la posibilidad de disparar el misil debajo de una gruesa capa de hielo y disipar cualquier rastro de calor. Por ese motivo, la actual movilización del Belgorod podría tratarse de una demostración a Occidente del arma nuclear submarina más sofisticada de Rusia y no de una amenaza real de guerra, aunque en el escenario actual en Ucrania cualquier ejercicio táctico es muy semejante a un peligro potencial.

El Poseidón es un ‘viejo’ conocido y ya se hablaba en 2015 como un supertorpedo capaz de cambiar las reglas de contravigilancia en el mar. Mide 20 metros de longitud y 2 de diámetro y se alimenta de un motor de propulsión nuclear, clave para desarrollar una velocidad superior a 150 kilómetros por hora y disponer de una autonomía nunca vista en este tipo de artefactos. El Kremlin lo dio a conocer en 2018 y lo calificó de instrumento para lograr la supremacía bélica en el mar.

Una de las armas más temidas de Rusia

Publicaciones especializadas en la guerra naval advertían este mismo año que el proyectil todavía no había sido desplegado, pero confirmaban la impresión de que cambiará los modelos de disuasión nuclear. De producirse, éste sería ahora el primer ensayo de un artefacto que esas mismas publicaciones consideran «una de las armas más temidas de Rusia».

¿Por qué? Lo primero, el Poseidón, también conocido como Status-6, no es estrictamente un torpedo. Es un dron submarino que puede pilotarse a distancia y guiarlo a un objetivo hasta una distancia de 10.000 kilómetros. Rusia ya experimentó a mediados del pasado siglo con megatorpedos capaces de atacar a corta distancia y hacer estallar una carga nuclear en el interior de un puerto. Pero no dejaban de ser proyectiles al uso con todas sus limitaciones técnicas y de precisión. El arma del Apocalipsis se acerca más al concepto de un aparato autopropulsado y guiado a distancia de alto rendimiento.

La carga nuclear puede explotar bajo el mar, lanzar al aire enormes masas de agua y generar un tsunami que produzca daños añadidos si lo hace cerca de la costa. La fantasía nacida alrededor del proyecto habla de olas gigantescas que arrasarían litorales completos.

Pero su mortal secreto parece consistir más bien en crear una lluvia radiactiva debido a la cominación de los componentes atómicos con el agua del mar que sí podría matar a un gran número de personas a corto plazo, además de contaminar amplias superficies de terreno durante décadas. Sirve para entenderlo la catástrofe de Chernóbil en 1986.

Continuar leyendo