Síguenos

Salud y Bienestar

La Comunitat Valenciana, entre las de mayor tasa de sífilis y gonorrea

Publicado

en

(EFE).- Los contagios por enfermedades de transmisión sexual no dejan de crecer en España desde el año 2009 y algunas, como la gonorrea y la sífilis, han experimentado un fuerte crecimiento, sobretodo en hombres jóvenes, y la Comunitat Valenciana es de las autonomías con mayor tasa de incidencia de estas enfermedades.

En concreto, la tasa de la Comunitat Valenciana es de 10,60 casos por cien mil habitantes, por detrás de Cataluña (24,28), Madrid (18,69) y Navarra (11,79).

Son cifras que se extraen del informe «Resultados de la vigilancia epidemiológica de las enfermedades transmisibles» del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) de Madrid hecho público hoy y que destacan que en 2015 se contabilizaron un total de 5.170 de infección gonocócica, que se caracteriza por la inflamación de las vías urinarias y los genitales y que se trata con antibióticos.

Así, la incidencia de esta patología fue de 11,14 casos por 100.000 habitantes, superior a la de 2014, cuando se registraron 9,82 casos por 100.000 y el ISCIII advierte una tendencia ascendente de esta enfermedad desde 2009.

Las tasas más elevadas se registraron en Cataluña (24,28), Madrid (18,69), Navarra (11,79) y Comunidad Valenciana (10,60), mientras que las más bajas se notificaron en Cantabria (1,54), Murcia (2,25), Extremadura (2,30) y Castilla y León (3,04); Ceuta y Melilla no reportaron casos.

Si bien no se dispone de información individualizada del total de los casos, el informe señala que las tasas de incidencia en hombres fueron superiores a las de mujeres en todos los grupos de edad, y las más elevadas se observaron entre los 20-24 años (54,8 casos por 100.000 habitantes en hombres y de 8,4 en mujeres), seguidas del grupo de 25-34 años (50,8 en hombres y 5,3 en mujeres).

El ISCIII concluye con estos datos que la gonorrea «muestra un incremento continuo» durante estos últimos años.

En cuanto a la sífilis, una enfermedad de transmisión sexual que en sus fases más avanzadas puede atacar directamente al sistema nervioso o a algún órgano, también han aumentado los contagios entre 2009 y 2015 en España, donde en ese último año se declararon un total de 3.886 casos.

La tasa de incidencia fue de 8,37 casos por 100.000 habitantes y las comunidades que más casos reportaron fueron Cataluña (18,02 casos por 100.000 habitantes), Andalucía (9,55), Navarra (9,27) y la Comunidad Valenciana (7,70), mientras que las de menor incidencia fueron Melilla (1,18 casos), Ceuta (2,37), Cantabria (2,74), Castilla-La Mancha (2,82) y Castilla y León (3).

De los casos de los que se dispone de información individualizada, la mayoría fueron hombres (el 87 %), en su mayoría de entre 25 y 44 años (60,7 %).

También han aumentado los contagios por Chlamydia trachomatis (clamidia), una bacteria cuya infección puede causar daños graves y permanentes en el aparato reproductor de la mujer. De los 900 que se notificaron al Sistema de Información Microbiológica en 2009, se ha pasado a los 3.563 en 2015.

En este caso, son las mujeres las más afectadas por la enfermedad, sobre todo aquellas entre 25 y 34 años (38,1 %).

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Salud y Bienestar

Carme, recibe un trasplante de cara de una donante que accedió a la eutanasia: «Mi vida empieza a ser mejor»

Publicado

en

El Hospital Vall d’Hebron logra un hito mundial al planificar el primer trasplante facial a partir de una donación tras la prestación de ayuda para morir

BARCELONA, 2 de febrero de 2026 – Carme es la protagonista de un hito histórico en la medicina mundial: se ha convertido en la primera persona en recibir un trasplante de cara procedente de una donante que había recibido la eutanasia, una intervención pionera realizada en el Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona.

Mi vida empieza a ser mejor. Ya puedo comer, beber, salir a la calle y hacer una vida normal”, explica la paciente, que durante años convivió con graves secuelas tras sufrir una infección bacteriana que derivó en sepsis y le provocó una necrosis severa en el rostro.

De una picadura a la pérdida de media cara

Todo comenzó durante unas vacaciones en Canarias, cuando una picadura de insecto desencadenó una infección que la llevó a pasar por tres unidades de cuidados intensivos. Al salir, la enfermedad había destruido gran parte de su rostro: no podía abrir la boca, respirar con normalidad ni reconocerse físicamente.

“Hubo muchos profesionales que me dijeron que no había solución más allá de injertos parciales”, recuerda Carme. La situación cambió cuando conoció al doctor Joan-Pere Barret, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de Vall d’Hebron, quien valoró la posibilidad de un trasplante facial.

Una donación excepcional tras la eutanasia

La intervención fue posible gracias a la decisión extraordinaria de una donante que había solicitado la prestación de ayuda para morir (PRAM). Además de donar sus órganos y tejidos, la paciente ofreció también la donación de la cara, una decisión que permitió planificar la cirugía con una precisión inédita.

“El grado de generosidad y madurez de esta donación es difícil de describir”, explica Elisabeth Navas, coordinadora médica de Donación y Trasplantes del hospital. “Alguien que decide poner fin a su vida ofrece a otra persona una segunda oportunidad de esta magnitud”.

Cirugía de máxima complejidad y planificación milimétrica

Carme necesitaba un trasplante facial tipo 1, centrado en la parte media del rostro. Donante y receptora compartían sexo, grupo sanguíneo y características anatómicas compatibles.

Gracias a la planificación previa, se realizaron TACs de alta precisión, modelos tridimensionales impresos en 3D y guías de corte óseo personalizadas para lograr un encaje perfecto. También se diseñó una máscara de silicona para reconstruir el rostro de la donante tras la extracción.

Durante la intervención se trasplantaron piel, tejido adiposo, músculos faciales, nervios periféricos y hueso, en una operación que puede prolongarse entre 15 y 24 horas y que requiere la coordinación de cerca de un centenar de profesionales, incluidos más de 25 profesionales de enfermería.

Recuperación y rehabilitación facial

Tras la cirugía, Carme permaneció un mes ingresada, primero en la UCI y después en planta. La rehabilitación comenzó de forma temprana y continúa a diario para recuperar funciones esenciales como masticar, hablar, gesticular y expresar emociones.

“La cara inicialmente no se mueve; hay que reeducar los músculos y estimular la conexión nerviosa”, explica Daniela Issa, del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación. El proceso incluye también apoyo psicológico, clave para la adaptación a la nueva imagen corporal y al tratamiento inmunosupresor.

Vall d’Hebron, referente mundial en trasplantes faciales

En todo el mundo se han realizado 54 trasplantes de cara. En España, seis, y tres de ellos en Vall d’Hebron, que ya lideró en 2010 el primer trasplante total de cara del mundo y en 2015 el primero en asistolia controlada.

Solo una veintena de centros internacionales tienen capacidad para realizar este tipo de intervenciones, que exigen una altísima especialización médica, tecnológica y humana.

Para Carme, el resultado es claro: “Estoy aún recuperándome, pero sé que estaré bien”.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram.

Continuar leyendo