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Consumo

La Marina contará con tres informadores turísticos para «acercar» el recinto marítimo a la ciudadanía

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VALÈNCIA, 17 Ago. (EUROPA PRESS) – La Marina de València dispondrá de tres informadores turísticos, que serán alumnos-trabajadores, a partir de la segunda quincena de septiembre, cuya labor será dar a conocer y «acercar» a habitantes y visitantes toda la oferta del recinto marítimo.

Los informadores son alumnos-trabajadores que participan en el Taller de Empleo ‘Atenció a la Ciutadania’, un proyecto del Ayuntamiento de València financiado conjuntamente por el Servef y el Fondo Social Europeo, según ha informado el Consorcio València 2007, órgano gestor del recinto marítimo, en un comunicado.

Con esta iniciativa, el Ayuntamiento de València y el Consorcio València 2007 colaboran para generar empleo y para «acercar» La Marina tanto a turistas como a ciudadanía, y promocionar así un «gran espacio público singular», con un «importante» patrimonio histórico y con «múltiples e interesantes actividades relacionadas con la náutica, la cultura y la innovación.

Los informadores turísticos desarrollarán su labor centro y fuera del recinto marítimo. Dos de ellos se ubicarán en el emblemático ‘Cubo’ de La Marina, situado frente al Edificio del Reloj, que actualmente es el punto turístico donde se instala #visitComarquesValència, un espacio gestionado por la Diputación de València que muestra las oportunidades turísticas de todo el territorio valenciano.

Asimismo, los trabajadores también pasearán por la dársena para poder informar «a pie de calle» a los visitantes. El tercer informador se situará en el quiosco de La Marina de València, en la Plaza del Ayuntamiento, en pleno centro de la ciudad.

«INCREMENTAR LA EMPLEABILIDAD»
El Programa de Talleres de Empleo del SERVEF, cofinanciado por el Fondo Social Europeo, se configura como un programa mixto de empleo y formación que tiene como objeto «incrementar la empleabilidad» de las personas desempleadas de veinticinco o más años.

El Taller de Empleo ‘Atenció a la Ciutadania’ es un proyecto del Ayuntamiento de València que cuenta con tres especialidades distintas. En una de ellas, un total de diez alumnos reciben la formación teórico-práctica para obtener el certificado de profesionalidad ‘Promoción Turística Local e Información al Visitante’.

Además de las clases impartidas por docentes especialistas, desde el mes de abril, los participantes están trabajando a pie de calle como informadores turísticos para conocer las condiciones laborales reales.

El Consorcio València 2007 también se ha encargado de impartir una sesión formativa al grupo, con el fin de mostrarles la realidad de La Marina de València: un espacio público con más de un millón de m2, abierto a la innovación y la náutica, con más de 60 empresas, y que se consolida ya como un gran escenario de oportunidades para la ciudad.

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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