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Salud y Bienestar

Los pediatras advierten que las intoxicaciones alimentarias en niños se multiplican en verano

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Youtubers e influencers no podrán anunciar alimentos ni bebidas dirigidas a menores

MADRID, 8 Jul. (EUROPA PRESS) – Las intoxicaciones alimentarias en niños «se multiplican» durante el verano por el mayor número de comidas que se realizan fuera del hogar y el incremento de temperaturas que favorece la proliferación de microorganismos en los alimentos, según ha advertido este lunes la Sociedad Valenciana de Pediatría (SVP).

Las intoxicaciones alimentarias se producen por la ingesta de alimentos contaminados por bacterias o sus toxinas, virus o parásitos, cuyos efectos dañinos en el organismo pueden ser importantes.

Al respecto, el presidente de la SVP, Luis Carlos Blesa, ha advertido: «Hay que tener especial cuidado con las comidas veraniegas al aire libre, ya que no sabemos en qué estado pueden encontrarse los alimentos, pues al sacarlas de casa se rompe la cadena de frío y existe más riesgo de intoxicación alimentaria».

En esta época del año es frecuente que muchas familias realicen más comidas en la playa, el campo o la piscina. «Es habitual pasar el día fuera de casa y llevarse la comida, pero hay que tener en cuenta que las altas temperaturas hacen complicado mantener refrigerados los alimentos de forma adecuada, lo que incrementa los riesgos de toxicidad», recuerda Blesa.

Entre las intoxicaciones e infecciones más frecuentes en verano, destacan las gastroenteritis producidas por bacterias o sus toxinas. Según la Sociedad Española de Endrocrinología y Nutrición (SEEN), se calcula que estas intoxicaciones afectan cada año en Europa a unos 40.000 casos y causan 3.300 hospitalizaciones y, en casos puntuales, incluso el fallecimiento del paciente.

En el caso de la salmonelosis, una de las más conocidas, «se produce por diversas especies de bacterias del género ‘Salmonella’, vinculadas con la temperatura excesiva en la conservación de alimentos procedentes de aves, carnes, e incluso frutas y verduras, o a la falta de lavado de estas últimas». «No obstante, son los huevos y las recetas de comidas que se realizan con ellos, una de las causas que más casos de salmonelosis producen en España», subraya el doctor.

«Este tipo de problemas de salud pueden derivar en episodios de diarrea, fiebre, dolor abdominal y de cabeza, vómitos, náuseas, debilidad y malestar general, que pueden llegar a dañar la salud de los niños.

Por ello, si los síntomas perduran y no remiten con medidas habituales (hidratación adecuada, especialmente con sueros de rehidratación oral, consejos dietéticos sencillos, reposo y antitérmicos, según los casos) se acuda al pediatra, de forma programada o urgente, según la intensidad de cada caso en concreto», advierte sobre la gravedad de este tipo de cuadros.

No obstante, insiste en que esta situación también puede generarse en el hogar si la familia no mantiene una refrigeración adecuada de las comidas o si no se lavan de manera correcta los alimentos antes de cocinarlos o ingerirlos. De hecho, según un informe de la Organización de Consumidores (OCU), más del 50 por ciento de estas intoxicaciones tiene su origen en alimentos preparados en los hogares.

CONSEJOS PARA EVITAR INTOXICACIONES ALIMENTARIAS
La Sociedad Valenciana de Pediatría recomienda la adopción de pautas puede ayudar a prevenir la gran mayoría de intoxicaciones alimentarias y evitar la aparición de problemas de salud y enfermedades derivadas de una mala conservación o manipulación de los alimentos.

«La higiene personal, especialmente el lavado de las manos, y el mantenimiento adecuado de los alimentos son las principales herramientas para evitar las intoxicaciones alimentarias», asegura Blesa.

En este sentido, la SVP detalla que todos los alimentos frescos, como carnes, pescados y productos a base de huevo o lácteos, deben mantener una refrigeración adecuada; que los productos cocinados deben ingerirse recién cocinados o guardarse inmediatamente refrigerados hasta su consumo para evitar la proliferación excesiva de microorganismos; y que no se deben dejar nunca estos alimentos a temperatura ambiente durante periodos de tiempo prolongados.

«Con estas sencillas medidas también se evitan las posibilidades de que insectos, animales y otros parásitos puedan contaminar los alimentos y provocar diversas enfermedades.

En el caso de que la familia acuda a comer a un establecimiento hostelero, lo más recomendable es comprobar que la comida que se vaya a ingerir está conservada en condiciones sanitarias adecuadas, y evitar el consumo de alimentos expuestos a temperatura ambiente, en vez de estar de forma conveniente en vitrinas refrigeradas», concluyen.

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Salud y Bienestar

Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

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dejar Ozempic
Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

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