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Once detenidos en Massamagrell en una gran operación antidroga: un prófugo entre los arrestados

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Operación antidroga Massamagrell

La Guardia Civil ha desmantelado una red criminal en Massamagrell en el marco de la operación ‘Mucelar’.

Once personas, la mayoría de un mismo clan familiar, han sido detenidas por delitos de tráfico de drogas, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. Entre los arrestados se encontraba un prófugo con cinco requisitorias de ingreso en prisión y cuatro órdenes de búsqueda y detención por varios delitos violentos.

Desmantelado un punto de venta de droga y una ‘guardería’ de dinero

Desde diciembre de 2024, la zona había registrado un aumento de la delincuencia, con ocupaciones ilegales, carreras de coches y la proliferación de puntos de venta de sustancias estupefacientes. La investigación llevada a cabo por la Guardia Civil detectó un punto de distribución de droga regentado por una integrante de un clan familiar con numerosos antecedentes.

Además, los agentes localizaron una ‘guardería’ donde se ocultaba el dinero procedente de la venta de drogas, con el objetivo de evitar su incautación en posibles redadas. La operación también permitió descubrir la localización de un prófugo de la justicia dentro de una de las viviendas utilizadas para la distribución de drogas.

Incautaciones y golpe a la organización criminal

El pasado 12 de marzo, agentes de la Guardia Civil llevaron a cabo cinco registros domiciliarios y uno en un local comercial de manera simultánea, interviniendo:

  • 116.000 euros en efectivo
  • 197,5 gramos de cocaína
  • 127 gramos de hachís
  • 8,5 gramos de metanfetamina
  • 2,5 kg de anfetamina
  • 4,8 kg de marihuana
  • 489 gramos de oro valorados en 42.000 euros
  • Una motocicleta robada
  • Tres motocicletas adicionales
  • Dos coches, uno de alta gama
  • 45 teléfonos móviles
  • Un chaleco antibalas y armas blancas prohibidas

Detenciones y consecuencias legales

Las once personas detenidas, cinco mujeres y seis hombres de entre 23 y 77 años, enfrentan cargos por tráfico de drogas, blanqueo de capitales, pertenencia a organización criminal, delitos contra la administración de justicia y hurto de uso de vehículo a motor.

Uno de los detenidos, de gran relevancia para las autoridades, contaba con nueve requerimientos judiciales, incluyendo cinco órdenes de ingreso en prisión y cuatro de detención.

Intervención judicial

La operación ha sido desarrollada por la Guardia Civil de Massamagrell y las diligencias han sido remitidas al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción n.º 4 de Ontinyent.

 

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Sucesos

El jurado declara culpable al único acusado del crimen del canónigo de València, cometido junto a otra persona

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muerte cura Valencia
El acusado del crimen del canónigo de la Catedral de València en enero de 2024 - EUROPA PRESS

El tribunal popular considera probado que el crimen fue planificado, con alevosía, y que el acusado participó en el robo y uso fraudulento de las tarjetas de la víctima.

Un jurado popular ha declarado culpable de asesinato al único acusado por la muerte del canónigo de la Catedral de València, ocurrida en 2024, al considerar que actuó de común acuerdo con otra persona no identificada dentro de un plan previamente diseñado para acabar con la vida de la víctima y apropiarse de sus bienes.

El fallo, adoptado por siete votos frente a dos, concluye que el acusado participó de forma decisiva en el crimen, aunque no fuera el autor material de la asfixia que provocó la muerte del religioso, Alfonso, de 79 años.

Asesinato planificado y con alevosía

Según el veredicto, la muerte no fue accidental y se produjo por asfixia, en un contexto en el que la víctima no pudo defenderse debido a su edad y condición física. El jurado aprecia alevosía, al considerar que el ataque se llevó a cabo de manera sorpresiva y premeditada.

La resolución sitúa al acusado en el lugar y en el momento del crimen, basándose en el análisis del posicionamiento de los teléfonos móviles tanto de la víctima como del procesado.

Robo con violencia y estafa continuada

Además del asesinato, el jurado ha declarado probado por unanimidad que el acusado y su cómplice se apoderaron de tarjetas bancarias y comerciales del canónigo con el objetivo de obtener beneficios económicos.

El acusado realizó compras y gastos con una tarjeta bancaria por un valor superior a 2.300 euros, además de varias adquisiciones con una tarjeta comercial. En el momento de su detención, los agentes le intervinieron 875 euros en efectivo, procedentes de extracciones realizadas con dichas tarjetas.

La versión del acusado

Durante el juicio, celebrado en la Audiencia Provincial de València, el acusado se declaró inocente del homicidio y negó haber estado en el domicilio de la víctima. Sí reconoció haber utilizado las tarjetas, aunque aseguró que se las entregó un tercero no identificado y que desconocía que el canónigo hubiera fallecido.

Las investigaciones policiales no hallaron huellas ni ADN del acusado en la vivienda, aunque sí restos genéticos y huellas pertenecientes a personas no identificadas.

Fiscalía pide 28 años de prisión

Tras el veredicto, la Fiscalía mantiene su petición de 28 años de cárcel, repartidos entre el delito de asesinato, el robo con violencia y la estafa continuada. La acusación sostiene que el procesado tuvo una participación directa y determinante en un crimen que califica de especialmente grave.

Por su parte, la defensa ha solicitado la imposición de la pena mínima prevista por la ley. El jurado ha recomendado que no se concedan beneficios penitenciarios ni un eventual indulto, y el acusado permanece en prisión provisional a la espera de sentencia.

 

El hallazgo del cadáver del canónigo

El cadáver lo descubrió el portero, que reside en el edificio y que ha declarado en esta jornada. Según su versión, el día de los hechos abrió la portería a las 9.00 horas como de costumbre, y a los pocos minutos le llegó un mensaje del canónigo diciéndole que se iba a ausentar hasta el fin de semana. Le generó «duda» la forma en la que estaba escrito, pero no lo vio con «normalidad» porque tenía un apartamento en la playa de El Perelló.

Sobre las 11.15 horas se personó un amigo de Alfonso —decía que eran «como hermanos»— preocupado porque habían quedado para «una cosa importante» y no le cogía el móvil. Subieron y, tras llamar dos veces y no recibir respuesta, el portero abrió con la copia de las llaves que tenía.

Al girar la llave la puerta no estaba cerrada. Entró y, al asomarse al dormitorio, vio al canónigo tumbado boca arriba y la cama «revuelta, usada».
«Claramente vi que estaba muerto, lo vi como una especie de momia con la boca abierta, salí chillando en un estado de nervios muy grande», ha recordado.

Testimonio del portero: chicos vulnerables y conflictos frecuentes

El portero ha declarado que era «muy frecuente» que subieran chicos al piso del canónigo, en etapas «muchos», y que cuando Alfonso percibió que «los vecinos comenzaban a darse cuenta de que ocurría algo extraño», los citaba fuera del horario de portería.

En su mayoría eran personas «muy necesitadas», algunos con signos visibles de adicción a drogas, todos mayores de edad. Alfonso tenía «un carácter fuerte, complicado», y solía ir a buscarlos a la estación de autobuses o a la calle Bailén.

«Yo porque sabía torearlo a pesar del asco que me daba a mí por lo que estaba haciendo, pero los vecinos estaban hartos», ha afirmado.

Incidentes y testimonios de vecinos

El portero ha relatado numerosos episodios:

  • Jóvenes encerrados con llave cuando el canónigo salía

  • Conflictos por pagos de servicios sexuales

  • Amenazas de denuncia

  • Discusiones por dinero no abonado

Una vecina escuchó cómo Alfonso ofrecía dinero a cambio de sexo oral.
«Los vecinos estaban hartos, a ellos y a mí nos resultaba repugnante y doloroso», ha recalcado.

Incluso una vecina del anterior edificio advirtió:
«Que se preparen todos los vecinos porque lo que viene es muy fuerte. Es un sacerdote al que le gustan los chicos».

 

Alfonso López Benito-AVAN / A. Sáiz

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