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Consumo

Rusia propone que pegar a la mujer «una vez al año» no sea delito

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Hay países que aunque estén totalmente desarrollados al parecer su cultura permanece anclada en otro mundo. Y es que el Parlamento ruso ha aprobado una propuesta cuanto menos cuestionable y reprochable. La medida no es otra que determinar que el pegar o golpear a una mujer una vez al año no sea delito. Increíble pero cierto.

Con esta propuesta la violencia de género dejaría de ser delito para ser ‘solamente’ una falta administrativa. Así pues que un marido o pareja agreda a su mujer una vez al año supondrá una multa de 500 euros, un arresto de 10 a 15 días o 120 horas de trabajo social. Tan sólo se enfrentaría a una pena de prisión en el caso de que el maltrato se repita más de una vez al año.

Lo insólito de dicha propuesta es que ha sido planteada por una mujer, la diputada conservadora Yelena Mizulina, quien según La Ser, considera que la ley actual es absurda, puesto que contempla dos años de cárcel por pegar a un hijo, mientras que si un vecino lo hace, sólo se enfrentará a una multa, señalando que «no quiere que haya encarcelados simplemente por dar una torta a los hijos o a la mujer».

Indignante propuesta en un país donde más de 10.000 mujeres mueren al año víctimas de la violencia machista. El parlamento tendrá que aprobarla en segunda vuelta para que entre en vigor, algo que no parece difícil dado que ya ha conseguido 368 votos a favor, una abstención y sólo una en contra.

Cabe destacar que la propuesta ya ha sido respaldada por la iglesia ortodoxa rusa, que argumenta que «el castigo corporal», si es «razonable y se hace con amor», «es un derecho esencial que Dios da a los padres».

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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