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Las terminaciones más premiadas del Sorteo del Niño

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Las terminaciones más premiadas del Sorteo del Niño son las que siempre buscamos. Este año ‘El Niño’ repartirá un total de 700 millones de euros.

Las terminaciones más premiadas del Sorteo del Niño

El 0, la terminación más premiada

A la hora de comprar los números del sorteo, siempre hay quien piensa en la superstición. Un año de nacimiento, la fecha de boda, un aniversario… Pero hay gente que también tiene muy en cuenta cuáles han sido los números más premiados a lo largo de toda la historia de la Lotería de El Niño.

La terminación más repetida en la historia de este sorteo es el 0. Según la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado (SELAE) el 0 ha salido en 22 ocasiones. Incluida la del año 2021 cuyo primer premio fue el 19570.

Además, lo más curioso es que la terminación 20 ha sido premiada hasta en seis ocasiones: 05.320 (año 1922), 35.920 (año 1936), 35.520 (año 1954), 37.220 (año 1986), 10.320 (año 2002) y 28.920 (año 2009). Además, si nos fijamos bien, la terminación 320 se ha repetido hasta en dos ocasiones, en los años 1922 y 2002.

El 7 y el 9 siguen al 0

La segunda terminación más premiada ha sido el 7, que se ha repetido en 14 ocasiones. En tercer lugar se encuentra el número 9, ganador en 13 ediciones del sorteo. Le siguen el 4 y 5 (12 veces cada uno), el 2 (11 veces cada uno), el 6 (en 10 ocasiones), el 1 (9 veces) y el 8 (8 premios). El 3 ha sido el número que menos veces ha resultado ganador en el sorteo. Tan solo ha dado la suerte en seis ocasiones.

Terminaciones 31, 22, 42 y 54

A pesar de que el número 1 se mantiene en la octava posición de apariciones en el primer premio de la Lotería de El Niño, la terminación 31 se ha repetido hasta en tres ocasiones: 1944 (44.131), 1957 (35.031) y 1989 (29.731). La terminación 22 se ha repetido también en tres ocasiones, dos de ellas acabadas en 122: en 1953 (12.122), 1990 (96.722) y 1998 (09.122).

En los últimos dos años, la terminación 42 se ha repetido de forma consecutiva: 37.142 (2019) y 57.342 (2020). Lo mismo ocurrió en los años 2016 y 2017, donde las terminaciones terminaron en 54 (22.654 y 08.354). Esta terminación también se repitió en el año 2014 con el número 76.254.

DESDE 1941

La historia de este tradicional sorteo se remonta a 1941, cuando el entonces director general de Timbre y Monopolios, F. Roldán, lo institucionalizó. Tras el éxito del primer sorteo, se decidió al año siguiente, 1942, transformarlo en Sorteo Extraordinario. El año 1999 fue el primero en que se celebró el Sorteo el día 6 en lugar del 5 de enero.

En 1941 el Sorteo constaba de 4 series de 42.000 billetes cada una, a 150 pesetas el billete, dividido en décimos de 15 pesetas. Aquel año se vendieron un total de 166.668 billetes con una recaudación de 25.230.000 pesetas que reportaron un beneficio de 7.700.300 pesetas al Estado. En 1941, el número agraciado con el primer premio fue el 23.594, el cual recayó en Sevilla.

Por otro lado, en 1942, el Primer Sorteo Extraordinario del año, contaba con 3 series de 56.000 billetes cada una, a 250 pesetas el billete, divididos en décimos, de 25 pesetas. De este modo, los números y poblaciones agraciadas con los tres primeros premios fueron: un Primer Premio de 2.000.000 de pesetas al 52.434 en Murcia; Segundo Premio de 1.000.000 de pesetas al 27.541 en Getafe (Madrid), Bilbao y Albacete; y un Tercer Premio de 750.000 pesetas al 35.285 en Arucas (Las Palmas), Valdepeñas (Ciudad Real) y Valencia.

A partir de 1964, Lotería Nacional recuerda que comenzó la celebración de sorteos fuera de su sede habitual en Madrid, al celebrarse en San Sebastián. Desde entonces, ya son 388 los sorteos celebrados fuera del Salón de Sorteos de Loterías y Apuestas del Estado, habiendo sido visitadas prácticamente todas las provincias españolas, según señala SELAE.

En este sentido, destaca que en el año 2012, el Sorteo Extraordinario de ‘El Niño’ se celebró en Cádiz, en conmemoración del segundo centenario de la Constitución de Cádiz de 1812 ‘La Pepa’ y del bicentenario del nacimiento de la Lotería Nacional.

LA ‘CLAVE’ DEL REINTEGRO

Pasada la resaca del Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad, muchos ya tienen la mirada puesta en el 6 de enero, día en que volverán a probar suerte con el Sorteo de ‘El Niño’, cuya ‘clave’ de que toque más se encuentra en el famoso reintegro ya que en este tradicional sorteo de enero existen tres reintegros, mientras que en el del 22 de diciembre hay uno, el de ‘El Gordo’.

Así, mientras que el Sorteo Extraordinario de ‘El Niño’ de la Lotería Nacional repartirá un total de 700 millones de euros, el de Navidad repartió la semana pasada 2.380 millones de euros en premios. De esta forma, el programa de premios del sorteo de Navidad incluye reintegros de 200 euros cada uno para los billetes cuya última cifra sea igual a la del que obtenga ‘El Gordo’.

Sin embargo, ‘El Niño’ reparte premios a reintegros de 200 euros cada uno para los billetes cuya última cifra sea igual a la del que obtenga el primer premio, a la del que se obtenga en la primera extracción especial de una cifra, y a la del que se obtenga en la segunda extracción especial de una cifra.

La ciencia también avala esta explicación y es que el investigador del Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT), Manuel de León, declaraba a Europa Press que es más probable ganar en el Sorteo de ‘El Niño’ que en el de Navidad porque tiene más premios y, por lo tanto, hay más reintegros. «Aumenta la probabilidad de que te toque algo», concluye.

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Mariano Barbacid, el científico que merece todas las portadas por acercarnos a la cura del cáncer

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Mariano Barbacid
Mariano Barbacid-CNIO

En un panorama mediático dominado con frecuencia por lo superficial, el nombre de Mariano Barbacid ha irrumpido con la fuerza de los logros que cambian el rumbo de la ciencia. El investigador español ha conseguido, junto a su equipo, eliminar el tipo de cáncer de páncreas más frecuente en modelos animales, un avance sin precedentes que abre una vía real de esperanza frente a uno de los tumores más agresivos y letales.

Figuras como la suya son las que merecen ocupar portadas, titulares y espacios de reconocimiento. No por el impacto fugaz de la actualidad, sino por una trayectoria científica que lleva décadas ampliando los límites del conocimiento y acercando soluciones reales a millones de personas.

Un hito científico frente al cáncer de páncreas

El equipo liderado por Mariano Barbacid ha desarrollado una estrategia de triple terapia basada en la combinación de tres fármacos que ha logrado erradicar por completo los tumores de páncreas en animales de experimentación. Los resultados son especialmente relevantes porque no solo eliminan el tumor, sino que evitan su reaparición durante largos periodos y sin efectos secundarios significativos.

Este avance supone un paso decisivo en la investigación oncológica y refuerza la importancia de apostar por la ciencia básica y traslacional como única vía para transformar el pronóstico de enfermedades hasta ahora casi incurables.

Director del Grupo de Oncología Experimental del CNIO

Mariano Barbacid es director del Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, una de las instituciones de referencia en investigación contra el cáncer a nivel internacional. Desde allí, lidera proyectos centrados en entender cómo se inicia, progresa y se mantiene el cáncer a nivel molecular.

Su nombre está ligado a algunos de los descubrimientos más importantes de la oncología moderna. Fue uno de los pioneros mundiales en identificar genes relacionados con el cáncer y en establecer las bases moleculares de la enfermedad.

De la Universidad Complutense a la élite científica mundial

Nacido en Madrid en 1949, Mariano Barbacid inició su formación en Bioquímica en la Universidad Complutense de Madrid, donde se doctoró en 1974 en el Instituto de Biología Celular del CSIC. Su tesis doctoral, dirigida por David Vázquez, marcó el inicio de una carrera científica excepcional.

Entre 1974 y 1978 realizó una estancia postdoctoral en el Instituto Nacional del Cáncer de los NIH, en Bethesda (Estados Unidos). Allí creó su propio grupo de investigación y comenzó a centrarse en la biología molecular de los virus causantes de sarcomas. En 1982 aisló y clonó el primer oncogén humano, identificado posteriormente como una mutación del proto-oncogén H-ras, un hallazgo que revolucionó la oncología molecular.

Más de 170 publicaciones y un reconocimiento internacional

A lo largo de su carrera, Barbacid ha firmado más de 170 publicaciones científicas en revistas de máximo impacto y ha recibido numerosos premios y distinciones. Es Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y miembro de la EMBO desde 1996.

En 1998 regresó a España para crear y dirigir el CNIO, un proyecto que consolidó la investigación oncológica española en el mapa científico internacional.

Padre de dos hijas y comprometido con el futuro

Aunque siempre ha mantenido su vida privada en un discreto segundo plano, se sabe que Mariano Barbacid es padre de dos hijas y que su familia es una de sus principales motivaciones. En diversas entrevistas ha insistido en que invertir en investigación es la única manera de garantizar que las próximas generaciones puedan vivir en un mundo donde el cáncer tenga tratamiento y, algún día, cura.

En 2024 hizo público su compromiso de destinar parte de su legado económico a la investigación contra el cáncer, convencido de que solo la ciencia puede ofrecer soluciones reales y duraderas.

El origen humilde de una vocación extraordinaria

Hijo único de un zapatero del barrio madrileño de Chamberí, Mariano Barbacid ha recordado en más de una ocasión cómo el apoyo de sus padres fue clave para que pudiera centrarse en sus estudios. Una profesora, madre de un amigo, despertó en él desde niño la curiosidad por descubrir lo desconocido y sembró la semilla de su vocación científica.

Esa combinación de origen humilde, esfuerzo constante y pasión por el conocimiento ha definido una carrera ejemplar.

Un referente que debería marcar la agenda pública

La historia de Mariano Barbacid es la prueba de que la investigación salva vidas, aunque sus resultados no siempre sean inmediatos. Científicos como él representan el verdadero progreso de una sociedad y merecen reconocimiento, inversión y visibilidad.

Porque si hay nombres que deberían ocupar todas las portadas, son los de quienes dedican su vida a combatir enfermedades, ampliar el conocimiento y ofrecer esperanza real a millones de personas. Y en esa lista, Mariano Barbacid ocupa un lugar indiscutible.

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