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Un acertante de Francia se lleva 220 millones de euros en el mayor bote de la historia del Euromillones

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El boleto de Euromillones, premiado con 220 millones de euros en el sorteo celebrado este viernes 15 de octubre, se validó en Francia.

La combinación ganadora del sorteo ha sido 49, 21, 26, 34, 31 y las estrellas, 5 y 2. La recaudación total del sorteo ascendía a 144 627 304,80 euros.

Dos de los boletos ganadores de segunda categoría, premiados con más de 4,6 millones de euros, se validaron en España, uno de ellos a través de la web y el otro en Vigo (Pontevedra). El boleto premiado con «El Millón» también se validó a través de la web.

España «es uno de los países más afortunados desde el nacimiento de Euromillones en 2004, ya que en total el bote ha tocado 102 veces», indican desde la Administración de Loterías y Apuestas del Estado.

El mayor premio repartido en nuestro país fue de 190 millones de euros, en el sorteo del 6 de octubre de 2017, para un acertante de Las Palmas de Gran Canaria. En lo que llevamos de año, la fortuna de Euromillones ha dejado en nuestro país con premios de primera categoría hasta seis ocasiones.

En el sorteo de Euromillones del próximo martes 19 de octubre, el bote se reinicia con 17 millones de euros.

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La historia de fe y humildad de Bernadette: la niña que vio a la Virgen 18 veces y convirtió Lourdes en santuario mundial

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Cada 11 de febrero, millones de fieles celebran el día de Nuestra Señora de Lourdes, una de las devociones marianas más extendidas del mundo. Detrás de este fenómeno religioso se encuentra la historia sencilla y conmovedora de Bernadette Soubirous, la adolescente francesa que aseguró haber visto a la Virgen María en 18 ocasiones en 1858.

Entre el 11 de febrero y el 16 de julio de 1858, en la pequeña localidad de Lourdes, al suroeste de Francia, comenzaron unas apariciones que transformarían para siempre la vida de una niña humilde… y el destino de una ciudad entera.


Bernadette Soubirous: pobreza, enfermedad y una fe inquebrantable

Bernadette tenía 14 años, era hija de un molinero arruinado, analfabeta y de salud frágil. Vivía con su familia en el “cachot”, un antiguo calabozo municipal convertido en vivienda precaria. Nada en su contexto hacía pensar que pudiera convertirse en protagonista de uno de los acontecimientos religiosos más influyentes del siglo XIX.

La primera aparición ocurrió en la gruta de Massabielle, a orillas del río Gave. Bernadette relató haber visto a “una Señora vestida de blanco”, con una banda azul y rosas amarillas en los pies. No hubo discursos grandilocuentes ni mensajes apocalípticos. Solo oración, silencio y una invitación a la penitencia.

Las apariciones se repitieron hasta sumar 18 encuentros.


El manantial de Lourdes: el agua que dio la vuelta al mundo

En una de las visiones, la joven afirmó que la Virgen le pidió cavar en la tierra. Ante la incredulidad de los presentes, Bernadette escarbó en el barro hasta que comenzó a brotar un hilo de agua. Con el paso de las horas, aquel pequeño manantial se volvió constante y claro.

Ese manantial de Lourdes se convirtió en el símbolo central del santuario. Con el tiempo, miles de peregrinos comenzaron a atribuir curaciones a su agua.

La Iglesia Católica estableció uno de los procesos médicos y científicos más rigurosos del mundo para reconocer milagros. Hasta hoy, solo un número reducido de curaciones ha sido oficialmente aprobado, pese a los millones de visitantes.


“Yo soy la Inmaculada Concepción”

La culminación de las apariciones llegó cuando la Señora reveló su nombre:
“Yo soy la Inmaculada Concepción”.

El dogma había sido proclamado apenas cuatro años antes por la Iglesia. Bernadette, que no comprendía el significado teológico de la frase, la repitió tal cual, lo que resultó decisivo para el reconocimiento oficial de las apariciones en 1862.


De una gruta marginal a un santuario universal

Tras el reconocimiento eclesial, Lourdes comenzó a transformarse arquitectónicamente:

  • Basílica de la Inmaculada Concepción (1876): de estilo neogótico, se eleva sobre la gruta.

  • Basílica del Rosario (1901): inspiración bizantina, con mosaicos monumentales.

  • Santuario de San Pío X (1958): templo subterráneo con capacidad para 25.000 personas, ejemplo de arquitectura moderna funcional.

  • Iglesia de Santa Bernadette (2018): líneas contemporáneas y sobrias, integrada en el paisaje.

Hoy, Lourdes recibe millones de peregrinos cada año, convirtiéndose en uno de los centros de peregrinación más importantes del mundo cristiano.


Una vida lejos del protagonismo

Bernadette nunca buscó fama ni beneficios. Ingresó en un convento en Nevers, donde vivió con discreción hasta su muerte en 1879, con solo 35 años.

Jamás regresó a Lourdes como figura pública. Su vida estuvo marcada por la humildad y el silencio, lejos del fenómeno multitudinario que surgió tras su testimonio.


Lourdes hoy: fe, arquitectura y esperanza

Lourdes no es solo un destino religioso. Es un espacio donde conviven:

  • Fe popular

  • Ciencia y evaluación médica rigurosa

  • Arquitectura histórica y moderna

  • Esperanza de enfermos y familias

Más de siglo y medio después, el agua sigue brotando en la gruta de Massabielle. Y millones de personas continúan llegando buscando consuelo, respuestas o simplemente silencio.

La historia de Bernadette demuestra cómo el testimonio de una adolescente pobre y enferma pudo transformar un rincón olvidado de Francia en un santuario universal de esperanza.


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