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Un técnico de montaje confiesa ser el ladrón de las joyas de los Goya: «Pensé que eran baratijas»

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Un técnico de montaje ha confesado ante la Policía Nacional ser el autor del robo de las joyas por valor de 30.000 euros que fueron sustraídas de un cuarto durante la ceremonia de los Premios Goya de la Academia de Cine celebrada el pasado 4 de febrero, según ha informado un portavoz de la Jefatura Superior de Madrid.

Al parecer se trata de un hombre de 50 años sin antecedentes que este mismo jueves se ha personado en la Comisaría de San Blas, donde la organización había interpuesto la denuncia, han precisado fuentes policiales.

El hombre, que ha ido a la comisaría acompañado por un jefe de producción de la gala, ha confesado que se llevó las joyas de la marca Suárez al verlas en el cuarto junto al escenario del que desaparecieron la noche del sábado 4 de febrero, al pensar que no tendrían tanto valor. «Pensé que eran baratijas», precisan que explicó.

La Policía Nacional centró su primera línea de investigación en un trabajador desde el primer momento. Concretamente, se centraron en el análisis de las cámaras de seguridad del Hotel Marriott Auditórium, en la avenida de Aragón de Madrid, donde se celebró la 31º gala de los Premios Goya.

Las joyas sustraídas eran relojes, una sortija, unos pendientes y unos gemelos, y estaban depositadas en cajas correspondientes al departamento de vestuario sin medidas de seguridad especiales.

La denuncia del robo fue interpuesta a primera hora de la tarde del lunes por el jefe de producción de la Academia. Según la denuncia, fue durante el recuento de la ropa y las joyas prestadas por diferentes marcas cuando se percataron de que faltaba este lote.

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Más de 16.000 personas rugen con Fito & Fitipaldis en el Roig Arena en un concierto histórico en València

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Fito & Fitipaldis Roig Arena
Fito & Fitipaldis- Roig Arena

València, 24 de enero de 2026.- Más de 16.000 personas, un recinto completamente abarrotado y un rugido colectivo que anticipaba una noche inolvidable. El Roig Arena vivió uno de sus conciertos más multitudinarios con la visita de Fito & Fitipaldis, que colgaron el cartel de entradas agotadas desde hacía meses para su único concierto en la capital del Turia.

La cita formaba parte del “Aullidos Tour 25/26”, una gira que combina las canciones de su octavo álbum, El monte de los aullidos, con los himnos que han acompañado a varias generaciones y que se han convertido en auténtica banda sonora de miles de vidas.

Un regreso esperado de Fito & Fitipaldis a València

Tras varios años sin actuar en València, Fito Cabrales y su banda regresaron con un espectáculo que combinó nostalgia, rock y emoción. Desde los primeros minutos, la conexión con el público fue total, con un Roig Arena entregado que no dejó de cantar y vibrar durante todo el recital.

El concierto arrancó con una gran lona proyectando la silueta inconfundible de Fito, con boina, gafas y guitarra, una imagen icónica que desató los primeros aplausos. Sin artificios, el primer acorde de “A contraluz”, del nuevo disco, abrió una noche que pronto viajó al pasado con “Un buen castigo”.

Clásicos que marcaron a varias generaciones

La euforia colectiva se disparó con “Por la boca vive el pez”, uno de los temas más emblemáticos del grupo, en el que Fito alude a la música como una necesidad vital. El Roig Arena se convirtió en un gran coro con “Me equivocaría otra vez”, evocando el espíritu de 2006, antes de regresar al presente con “Los cuervos se lo pasan bien”.

Acompañado por seis músicos, Fito & Fitipaldis demostraron que no necesitan grandes efectos visuales para conquistar al público. Su fórmula sigue siendo la misma: buen directo, grandes composiciones y una conexión emocional directa con el público.

Momentos emotivos y protagonismo del nuevo disco

Uno de los momentos más íntimos de la noche llegó con “A quemarropa”, una de las canciones más personales de Fito, dedicada al amor incondicional hacia sus hijos. El público respondió con un silencio respetuoso y una ovación prolongada.

El repertorio incluyó también un bloque destacado del nuevo álbum, con temas como “El monte de los aullidos”, “Volverá el espanto” y “Cielo hermético”, que fueron coreados incluso por los seguidores más jóvenes, evidenciando la vigencia del grupo en nuevas generaciones.

Un final apoteósico con los himnos de siempre

La recta final del concierto estuvo reservada para los clásicos imperecederos. “La casa por el tejado” levantó al público de sus asientos, seguida de “Soldadito marinero”, que fue cantada a pleno pulmón por todo el Roig Arena.

Fito también recuperó “Entre dos mares”, de su etapa en Platero y Tú, desatando una ola de nostalgia entre los seguidores de largo recorrido. El broche final llegó con “Antes de que cuente diez”, cerrando la noche con un estallido de emoción colectiva y una ovación interminable.

Fito & Fitipaldis consolidan su legado en directo

El concierto en el Roig Arena confirmó que Fito & Fitipaldis siguen siendo una de las bandas más queridas del panorama musical español. Capaces de reunir a varias generaciones en un mismo recinto, su directo se mantiene como una referencia del rock en español, combinando nuevas composiciones con himnos atemporales que han marcado a millones de seguidores.

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