Síguenos

Otros Temas

VÍDEO| Anita, la niña valenciana que elabora joyas y las vende para comprarse una mano biónica

Publicado

en

Anita, la niña valenciana que elabora joyas y las vende para comprarse una mano biónica

Valencia, 28 oct (EFE).- Ana María Ortiz es una adolescente valenciana de 14 años que nació sin mano izquierda y que ha decido poner a la venta las joyas que ella misma elabora para poder adquirir una mano biónica, ya que su familia no dispone de dinero suficiente para poder costearla.

La joven, a quien todo el mundo llama Anita, explica a EFE que lleva como algo «muy natural» el no tener una mano -de hecho asegura que a veces ni se acuerda de ello- y que quiere ponerse una mano biónica cuando termine de desarrollarse porque tiene dolores de espalda y la cadera desnivelada.

La idea de esta iniciativa surgió en el mes de septiembre, cuando hablando con su madre se le ocurrió que podía crear sus propias joyas y venderlas con el fin de pagar una prótesis biónica que, según explica, cuesta «de 60.000 euros para arriba».

Ofrece sus productos en Facebook, TikTok e Instagram bajo la marca «Pero qué bonita eres», un nombre que ha recuperado de una línea que tenía su madre, quien creaba joyas cuando ella nació pero luego la cerró, como una forma de «seguir con su legado».

Solo en Instagram, la red social con la que más se maneja y donde ella misma hace en ocasiones de modelo de sus pulseras, anillos pendientes o colgantes, cuenta con más de 7.700 seguidores.

Anita relata desde la mesa-taller que ha instalado en el salón de su casa que todo lo que obtiene de la venta de estas «joyas hechas con una mano» lo guarda para la prótesis biónica, y se muestra «muy contenta» con la respuesta que ha obtenido, pues confiesa que no pensaba que la gente iba a «empatizar tanto» con ella.

Mensajes como «ánimo luchadora», «qué bonito» o «voy a ayudarte» que recibe al exponer sus creaciones en las redes sociales le dan más ganas de seguir con su proyecto, que aunque va «poco a poco» está logrando un respaldo que asegura que no se esperaba.

Ana María Ortiz es una adolescente valenciana de 14 años que nació sin mano izquierda y que ha decido poner a la venta las joyas que ella misma elabora para poder adquirir una mano biónica, ya que su familia no dispone de dinero suficiente para poder costearla.EFE/ Ana Escobar

La joven valenciana indica que no lleva la cuenta del dinero exacto que ha conseguido hasta el momento por este «trabajo» que le gusta, pese a que requiere de «mucha paciencia» y de «mucho tiempo», y explica que siempre está pensando en los colores o en las combinaciones que puede para sus joyas, incluso cuando está durmiendo.

«No me inspiro en nada, me surgen así» los diseños, señala Anita, quien en su cuenta de Instagram asegura que va a «darlo todo» para conseguir un propósito que le ha llevado a coger las riendas de su propio negocio y en el que va a volcar todo su esfuerzo.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Otros Temas

‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

Publicado

en

De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

Continuar leyendo