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‘El Chicle’ sobre Diana Quer: «Le golpeé la cara dos veces, pero no se movía. Mi intención no era matarla»

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Madrid, 12 nov.-José Enrique Abuín, alias ‘El Chicle’, ha asegurado este martes, ante las preguntas de la fiscal, que Diana Quer lo sorprendió en A Pobra do Caramiñal el día de su desaparición, el 22 de agosto de 2016, mientras robaba gasóleo de un camión. Abuín ha añadido que confundió a la joven madrileña de 18 años con una feriante y que tuvo miedo de que le «delatara», pero que su «intención no era matarla».

Delante del jurado popular en la primera sesión del juicio de Diana Quer, el acusado ha afirmado que esa noche salió a robar gasóleo y que se encontró con la chica, que regresaba a casa después de acudir a las fiestas del pueblo, cuando «llevaba dos garrafas».

Abuín, con antecedentes por narcotráfico y pendiente de ser detenido si cometía otro delito, ha reconocido que tuvo «miedo» de que la Diana le «delatase» y «tener problemas con los gitanos». Por ello, le echó «la mano derecha al cuello» y la cogió por detrás con la izquierda, sin darse «cuenta de la presión que hacía». «Cuando me di cuenta, no se movía, le golpeé la cara dos veces, pero no se movía. Mi intención no era matarla», ha aseverado.

Asimismo, ha negado rotundamente que metiese a la joven por la fuerza, aún viva, en su coche, que le quitase el teléfono móvil o que tuviese otra intención que el robo. No obstante, ha admitido que no avisó a la Policía al ver que no se movía: «Sé que lo hice mal, pero lo hice así», ha asegurado.

«NO, ESO NO ES VERDAD»
‘El Chicle’ ha sostenido que la muerte de Diana tuvo lugar allí y que, por tanto, no la violó, ni la estranguló con una brida, como dicen las acusaciones. «No, eso no es verdad», ha respondido a las preguntas del Ministerio Fiscal sobre una posible agresión sexual.

Abuín ha asegurado que después de comprobar que la joven no respiraba, en A Pobra, la introdujo en «los asientos traseros del coche» con intención de deshacerse del cuerpo en la misma ría donde arrojó el móvil de la víctima.

«Al llegar a la altura del puente de Taragoña, arrojé el móvil por la ventanilla porque mi primera intención era dejar el cuerpo en la ría», ha declarado. Sin embargo, descartó esa opción porque «allí había mucha gente que me podía ver».

Después de desechar la ría como escenario para deshacerse del cadáver, decició llevarlo a una nave abandonada que ya conocía porque había ido allí a robar muebles: «Me acordé de la nave y la llevé».

«UNA BLUSA Y UN PANTALÓN CORTO»
Una vez en la nave, Abuín ha narrado que sacó el cuerpo de los asientos de detrás de su coche y desnudó a Diana Quer con la intención de que en su ropa no quedasen restos del tejido del vehículo en el que él la había llevado.

«Le saqué la ropa por miedo a que quedaran los restos del coche», ha explicado Abuín. Además, ha especificado que le retiró «una blusa y un pantalón corto» pero que no sabe si la ropa interior también salió al retirar el pantalón. ‘El Chicle’ ha remarcado que su intención no fue quitársela «porque esas prendas no estuvieron en contacto con el coche».

El acusado ha detallado que para «meter el cuerpo en el pozo» donde estuvo sumergido durante casi 500 días, levantó a la víctima «por debajo de las axilas y luego le metí las dos piernas». «El cuerpo quedó flotando boca abajo y fue cuando decidí coger dos bloques y los até, pero el cuerpo se quedó flotando igual», ha explicado.

Además, ha añadido que también tiró al pozo el bolso de Diana Quer pero no la ropa que ella llevaba de la que se deshizo al día siguiente «cerca de un desguace».

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La “hora de oro”, clave para salvar vidas en accidentes ferroviarios como el de Adamuz, según expertos en emergencias

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Los primeros minutos tras un accidente ferroviario de gran magnitud, como el ocurrido en Adamuz (Córdoba), son determinantes para la supervivencia de las víctimas. Así lo destacan especialistas en emergencias sanitarias, que subrayan la importancia de la conocida como “hora de oro”, un concepto clave en la atención a pacientes politraumatizados.

La “hora de oro” hace referencia al periodo inicial tras un siniestro grave en el que una intervención rápida y organizada puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, especialmente cuando existen lesiones que comprometen funciones vitales.

Por qué los primeros minutos son decisivos

Según explica la experta en urgencias Elena Plaza, la rapidez en la atención es crucial en determinados tipos de lesiones. Hemorragias externas graves, por ejemplo, pueden causar la muerte en cuestión de minutos si no se actúa de inmediato, mientras que un traumatismo craneoencefálico severo puede resultar letal si no se asegura una correcta ventilación en los primeros instantes.

En otros casos, como las lesiones internas profundas, la actuación inicial se centra en estabilizar al paciente para permitir un traslado seguro al hospital, aunque no siempre sea posible una intervención definitiva en el lugar del accidente.

Qué lesiones requieren atención inmediata y cuáles pueden esperar

Los especialistas señalan que algunas lesiones cardíacas o pulmonares sí permiten tratamientos iniciales en el propio escenario del siniestro, ganando tiempo vital antes del traslado. En cambio, fracturas de pelvis o fémur, aunque graves, pueden admitir cierta demora siempre que se realicen medidas de inmovilización y control, ya que estos huesos pueden provocar sangrados internos progresivos si no se estabilizan adecuadamente.

La clave, insisten los expertos, es identificar rápidamente qué pacientes necesitan intervención urgente y cuáles pueden esperar sin que su vida corra peligro inmediato.

El triaje, esencial en accidentes con múltiples víctimas

En emergencias como la de Adamuz, donde el número de afectados supera la capacidad de respuesta inmediata, se activa el protocolo de incidente de múltiples víctimas. En estos casos, los equipos de emergencia realizan un triaje, un sistema de clasificación rápida que prioriza la atención según la gravedad.

Habitualmente se utilizan cuatro categorías identificadas por colores:

  • Rojo, pacientes críticos con riesgo vital inmediato.

  • Amarillo, heridos graves pero estables temporalmente.

  • Verde, personas con lesiones leves que pueden desplazarse por sí mismas.

  • Negro, víctimas fallecidas.

Los pacientes más graves son evacuados primero hacia centros hospitalarios, mientras que el resto recibe atención progresiva conforme se liberan recursos.

Coordinación y hospitales de campaña para evitar el colapso

El experto en gestión sanitaria Luis García destaca que, en este tipo de catástrofes, es fundamental movilizar recursos sanitarios extrahospitalarios, instalar hospitales de campaña y coordinar de forma directa a los servicios de emergencia con los hospitales de referencia.

“La distribución equilibrada de pacientes evita la saturación de los centros sanitarios y garantiza una atención eficaz”, explica, subrayando la importancia de la comunicación constante entre el 112, los responsables del operativo y los hospitales.

Una lección tras la tragedia de Adamuz

El accidente de tren de Adamuz ha vuelto a poner el foco en la importancia de la respuesta inmediata, el triaje y la coordinación sanitaria en grandes emergencias. Para los expertos, la correcta aplicación de la “hora de oro” sigue siendo uno de los factores más determinantes para reducir la mortalidad en tragedias ferroviarias.


La historia de la niña de 6 años que sobrevivió sola al accidente de tren de Adamuz donde falleció toda su familia

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