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Consumo

7 consejos para ahorrar hasta 3.000 euros en un año

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ahorrar 3.000 euros en un año

Ahorrar es posible. Así lo asegura la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) que señala que revisando las costumbres cotidianas y ajustando algunos hábitos y haciendo buenas elecciones, al cabo del año el bolsillo lo notará. OCU te da hasta 50 consejos para ayudar a ahorrar 2.500 o 3.000 euros al año sin grandes esfuerzos.

Ahorrar 3.000 euros en un año:

1. La cesta de la compra

La cesta de la compra es un gasto casi diario: llenar la nevera y la despensa se lleva aproximadamente un 20% de nuestro presupuesto familiar. Conseguir recortar ese gasto puede suponer un buen pico todos los meses.

Comprar productos de temporada, frutas y verduras, o pescado del tiempo y de la zona, además de suponer una mejora en la calidad del producto, puede traducirse en un ahorro significativo. Fíjate en las ofertas de productos frescos: déjate tentar por ellas. Tu salud y tu bolsillo te lo agradecerán.

Es posible ahorrar en tu cesta de la compra, simplemente, eligiendo comprar en establecimientos con un buen nivel de precio. El el último estudio de supermercados de OCU, en que se visitaron casi 1.200 super e hipermercados de 63 ciudades, comprobamos que el ahorro anual al cabo del año oscilaba entre 276 y más de 3.000 euros, dependiendo de la localidad (donde mayor competencia hay, mayor puede ser el ahorro).

En cualquier caso, según los cálculos de los expertos de OCU, el ahorro medio anual para una cesta de la compra estándar (la cesta OCU) es de más de 900 euros, sin renunciar a nada, solo comprando en las tiendas con mejores precios de tu zona o, al menos, en las cadenas con mejor nivel de precios.

La compra online tiene muchas ventajas, es cómodo y rápido… Sin embargo hay que tener cuidado con las ofertas familiares tipo 3×2, 2×1, packs familiares, «envases ahorro», un 20% más gratis… No pienses que comprar sistemáticamente este tipo de ofertas es la mejor manera de ahorrar, porque no es así. En una buena indicación de precios, no basta señalar el precio por envase o unidad, debe indicarse también el precio del kilo: esta es la mejor manera de comparar precios y ver si esa presunta oferta realmente sale más económica.

Otra razón para desconfiar de esas ofertas es que, en ocasiones, la fecha de caducidad o consumo preferente del producto es demasiado próxima. El resultado es que acaba mucha comida en la basura, porque compramos más de la que podemos consumir.

Está comprobado, los alimentos «con apellido» suelen ser más caros: no es lo mismo una mermelada, que una mermelada «casera», unas pastas, que unas pastas «artesanales», un yogur, que un yogur «eco» o «bio», unos huevos, que unos huecos «tradicionales»…

2. En las facturas de suministros

Las continuas subidas eléctricas, la confusión del mercado, tarifas poco adecuadas a nuestro perfil de consumo… las facturas de suministros, sobre todo las de gas y electricidad suponen un gasto insoslayable ¿podemos recortarlo? Sí. Aquí van algunos trucos:

Buena parte de lo que pagas en tu factura es la potencia contratada: cada 1,15 kW de potencia suponen casi 60 euros al año. Si quieres recortar la factura de la luz, el primer paso es revisar qué potencia tienes contratada y ver si es de verdad la que necesitas.

¿Cómo puede saber sin pagas más potencia de la que necesitas según tu consumo? El truco casero es valorar si no salta nunca el ICP (interruptor de control de potencia), un dispositivo que controla la potencia, ahora integrado ya en los nuevos contadores: si el tuyo no salta es probable que puedas contratar algo menos de potencia … y arañar unos euros a tu factura.

Optar por la tarifa de discriminación horaria es una de las mejores maneras de ahorrar electricidad. Se basa en la existencia de «horas valle» (desde las 22 horas hasta las 12; desde las 23 a las 13 en verano), en que la electricidad es más económica, y unas «horas punta», con la electricidad solo un poco más cara. Cambiarse de tarifa a la tarifa con discriminación horaria (DH) es sencillo y bastante económico (solo 11 euros). Los hogares que no tienen esa tarifa suelen hacer, de media, u 50% de su consumo en horario valle: para empezar a ahorrar solo necesitas un 30%. Veras que, sin grandes esfuerzos, puedes ahorrar unos 80 euros anuales en tu factura de la luz.

Usar bien los electrodomésticos no solo alarga su vida, con el consiguiente ahorro, sino que además permite reducir el consumo de energía. Para ello, elige los programas que funcionan a temperaturas bajas, vigila donde instalas frigorífico y congelador, apagar placas eléctricas o el horno un poco antes de que acabe el tiempo de cocción y aprovechar el calor residual y mantener limpios tus electrodomésticos es clave para aumentar su eficiencia, y eso se traduce en euros.

Evita el Stand By: Cuando dejes de usar un aparato, apágalo del todo, no lo dejes en modo stand by, porque, aunque mucho menos, sigue consumiendo. Si apagas del todo la tele, el ordenador, el cargador o el equipo de música cuando no los estés utilizando, recortarás en un 10% tu consumo energético, que para un consumo medio (de 3.500 kWh/año) supone más de 50 euros anuales.

Revisa si puedes acogerte al bono social. Esta opción puede ahorrarte unos 180 euros al cabo del año. Sin embargo, muchas de las personas que podrían beneficiarse de esta ayuda no lo hacen, básicamente por desconocimiento. El bono social solo se aplica en la vivienda habitual, y en clientes que tengan contratada la tarifa regulada PVPC. Pero los requisitos están a punto de revisarse, y se incluirá la renta como criterio.

Hasta que llegue el momento el Bono Social exige cumplir uno de estos requisitos: tener contratados menos de 3 kWh, ser familia numerosa, ser pensionista con una pensión mínima de jubilación, incapacidad o viudedad o que todos los miembros de la unidad familiar estén en paro.

Ajusta los termostatos de calefacción y aire acondicionado: tener la casa a 21 ºC en vez de a 24 recorta en un 20% el consumo energético. También ahorras no bajando el aire acondicionado por debajo de 23 o 24 ºC en verano.

Regula el caudal del agua: La factura del agua no es tan elevada como la de otros suministros pero hay distintas opciones para asegurarse de no despilfarrar agua en nuestra vida cotidiana: cerrar el grifo mientras nos enjabonamos, mientras nos lavamos los dientes, o fregamos los platos, sustituir el baño por la ducha, no enjuagar los platos antes de meterlos en el lavavajillas, esperar a cargar la lavadora o lavavajillas antes de ponerlos… todo eso está muy bien. Pero además, recortarás el consumo de agua con grifos con limitadores de caudal o cisternas con doble descarga.

3. Facturas de teléfono e Internet:

El móvil, el fijo, la conexión a Internet, en ocasiones con paquetes que incluyen televisión… todos los meses pagamos una factura en telecomunicaciones que puede llegar a ser bastante elevada.

Las compañías ofrecen paquetes con megas, con tarifas planas ilimitadas, con programas que no vas ver, con una tecnología puntera para la que tu instalación quizá no esté preparada… no contrates la última oferta, ni firmes con la compañía más insistente: valora lo que necesitas, lo que de verdad vas a utilizar, y no contrates menos… pero tampoco más.

Busca la mejor oferta. Solo con llamadas, también con datos, fijo, móvil, con tarifas planas, prescindiendo del teléfono fijo… Piensa en tus hábitos de consumo de telecomunicaciones y contrata la oferta que más te convenga. El ahorro depende de cada caso, pero puede superar los 15 o 20 euros mensuales.

Cuidado con los servicios de valor añadido. Estos servicios suelen ser los responsables de que se disparen nuestras facturas: teléfonos de información, de juegos, la suscripción a servicios mediante el envío de SMS… estáte atento si no quieres que se desequilibre tu presupuesto en telefonía. Los teléfonos que empiezan por 800 y 900 son gratuitos, pero no sucede igual con los que empiezan por 803, 806, 807 y 905, que tienen un precio muy elevado. El consejo de OCU es que contactes con tu compañía y desactives todos los servicios de tarificación adicional. Si algún día los necesitas puedes volver a activarlos en cualquier momento… y hasta entonces evitarás un buen susto.

Usa amplificadores de Wifi: Si tienes frecuentes cortes en la conexión, poca cobertura o una escasa velocidad de descarga son señales claras de que el Internet de tu casa no va tan bien o tan rápido como debería. Las causas del problema son variadas (mala señal, robo del wifi, tipo de router incorrecto…) Para mejorar la señal, la solución más simple y económica es instalar un amplificador/repetidor, un dispositivo que se enchufa a la corriente eléctrica y recibe la señal wifi de tu router y luego la amplifica. Su precio: 30 euros.

Ahorra con los datos: Por defecto, la mayor parte de las tarifas de móvil, una vez agotado el bono de datos, cobran por el consumo adicional de internet. Atento pues: si no tienes datos, olvídate de las últimas apps y de navegar de manera ilimitada. Para no pagar de más, las principales compañías permiten activar la opción de reducir la velocidad una vez agotado el bono, sin coste adicional. No podrás navegar bien, pero sí bastará por ejemplo, para los servicios de mensajería y correo.

4. En el banco

¿Siempre eres tú el que sale perdiendo en tus relaciones con las entidades financieras? Cambiar las cosas puede estar en tu mano: aquí tienes las claves para que cuidar de tu dinero no te salga caro.

Elige cajeros donde no pagas comisión: la guerra de los cajeros se saldó con unas claras víctimas, los consumidores, que hemos visto cómo se reducían drásticamente las opciones para poder sacar dinero sin pagar comisiones. Afortunadamente, algunas entidades ofrecen opciones para extraer dinero en cajeros de otros bancos sin pagar comisiones (pero normalmente con limitaciones). Si no quieres pagarle al cajero, entérate bien de dónde (y cómo) puedes extraer dinero gratis.

Busca una cuenta que no te cobre: Elegir bien tu banco, la cuenta que se coupa de gestionar tus pagos y cobros te sale a cuenta: Algunas cuentas te devuelven un porcentaje de los recibos domiciliados (luz, gas, teléfono fijo, teléfono móvil e Internet), otra es retribuir a los clientes es pagar un interés sobre los saldos medios de la cuenta.

Elije una tarjeta rentable: Busca una tarjeta sin comisiones… y no solo eso, en vez de pagar por ella, localiza una de las que te devuelven dinero por usarlas.

Si tienes ahorros, inviértelos bien: Con los intereses por los suelos, incluso los mejores depósitos del mercado ofrecen al ahorrador rendimientos muy bajos. Si quieres sacar un mayor rendimiento a tu dinero, lo más acertado es plantearse la inversión en bolsa, pero claro, no de cualquier manera, hace falta diversificar, equilibrar… Salvo que seas un experto, la clave es estar bien asesorado. Una buena alternativa escoger un buen fondo de acciones.

Revisa los gastos hipotecarios: Si tienes una hipoteca o si la has tenido, aunque ya hayas acabado de pagarla, es muy probable que te hayan obligado a pagar mucho dinero de más que ahora puedes recuperar. Los contratos hipotecarios incluyen cláusulas que obligan a los consumidores a pagar todos los gastos de constitución de hipotecas. El Tribunal Supremo ha dictaminado que estas cláusulas son nulas, que el conusmidorea no tiene por qué correr con todos los gastos (Notaría, registro, impuesto de Actos Jurídicos Documentados…), y quien lo hizo, puede reclamar y recuperar su dinero. Dependiendo de los casos, puedes tener derecho hasta a 3.000 euros.

5. Al comprar productos:

Sí, tú quieres ahorrar… pero justo entonces la lavadora se rebela y se niega a seguir funcionando, o resulta que tu móvil ya no va a soportar la última actualización. Además, a la vuelta de la esquina está esa ocasión especial que toca celebrar, por no hablar del cambio de temporada. Hay que comprar cosas, no hay más remedio. Pero si aciertas con qué comprar, cuándo y dónde, puedes ahorrarte unos buenos euros.

Elige bien la tienda donde comprar: Si quieres ahorrar no basta solo con elegir los productos que más te interesan, por su calidad, por sus prestaciones o por su precio, sino que te interesa localizar la tienda donde lo podrás comprar más barato. Acertar al elegir el modelo con mejor relación calidad/precio y la tiendas más económica se traduce en cientos de euros.

Piensa en alternativas de consumo: Cada vez ganan terreno nuevas opciones de consumo: si tú ya no lo necesitas, puedes dárselo a otros, o venderlo, o cambiarlo por lo que te hace falta. Ropas, enseres y equipos que ya no necesitas pueden tener una nueva vida… y ser para ti también una fuente de ingresos. Las redes de trueque suponen tomar las riendas de tu propia economía.Todo puede intercambiarse, pero lo que tiene más exito es la ropa, bisutería, juguetes, libros, música y hasta pequeños electrodomésticos.

6. En el coche:
El transporte en general, y el coche en particular, se llevan un buen pico del presupuesto familiar: combustible y mantenimiento, aparcamiento, seguros… Hay quien calcula que al cabo del año un coche gasta unos 5.000 euros.

Adopta prácticas de conducción eficiente: Conduce de un modo eficiente, a la velocidad adecuada, sin apurar las marchas y eligiendo la marcha más adecuada para circular en cada momento: ahorrarás hasta el 15% en combustible. Vigila la presión de los neumáticos para que sea siempre la adecuada: circular con menos presión en las ruedas aumenta el consumo un 1% por cada 0,1 bares de presión menor a la adecuada, y en un año o 20.000 km, el gasto extra medio será de entre 80 y 100 euros más que con las ruedas con la presión correcta. Evita cargar el coche en exceso y no abuses del aire acondicionado, ni de otros aparatos electrónicos del coche.

Ahorra en la gasolinera: El depósito te durará más con unas buenas prácticas de conducción, pero aun así, se agotará y tendrás que ir a repostar: en ese momento, también puedes ahorrar. ¿Cómo? Localizando la gasolinera con mejor nivel de precios de la zona que te interese.

Plantéate al carsharing y el alquiler por horas: Recorta gastos usando el coche solo cuándo lo necesitas, optando por el carsharing, que te permite usar (y pagar) un vehículo el tiempo que lo has usado y aparcar de manera cómoda en un parking o donde te venga mejor dentro de las zonas autorizadas por la compañía.

Si vas a comprar un coche nuevo, ten en cuenta que puedes ahorrar negociando bien con el concesionario: distintos estudios de OCU han visto que, apra un mismo modelo, es posible tener un ahorro de hasta el 24% en el precio de ese coche.

7. En los seguros:

Pasa revista a los seguros que ya tienes, y no vuelvas a contratar esas coberturas: si ya tienes el riesgo de accidentes cubierto por tu tarjeta, no necesitas contratarlo más, por muy competitiva que sea la oferta que te hagan.

Si tienes coche, necesitas un seguro. Y sí, es posible tener un buen seguro sin pagar de más. Consulta cuál es la mejor póliza para tu caso concreto en los comparadores de seguro.

Asegura tu hogar por el valor correcto, asignando el valor adecuado a continente y contenido, ya que si desafortunadamente se produce un siniestro podrían aplicarte la regla proporcional. Sí es posible recortar un poco la prima de tu seguro de hogar evitando duplicar garantías ya cubiertas: en este sentido, te recomendamos revisar lo que cubre el seguro de la comunidad de propietarios, pues si es bueno, podrías contratar el seguro de hogar con un pequeño capital “a primer riesgo” y de esta forma, se reduciría la prima. Si eres inquilino, lo que más te conviene asegurar es la responsabilidad civil.

Fuente:OCU

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Consumo

Nuevos precios de la gasolina y el diésel en España desde este jueves 3 de abril

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El precio del diésel en España sigue en descenso, mientras que la gasolina experimenta una ligera subida

Desde este jueves, 3 de abril de 2025, los precios de los carburantes en España han experimentado ajustes. El precio medio del diésel ha registrado su sexta caída consecutiva, abaratándose un 0,07% respecto a la semana anterior, situándose en los 1,439,62 euros por litro, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea. En cambio, el precio de la gasolina ha subido un 0,2%, alcanzando los 1,511 euros por litro.

Coste de llenar el depósito en abril 2025

Con los precios actuales, llenar un depósito de 55 litros de diésel cuesta aproximadamente 79,1 euros, lo que representa una diferencia de unos cinco euros menos en comparación con el mismo periodo del año pasado, cuando el coste era de 84,15 euros.

En cuanto a los vehículos de gasolina, llenar un depósito medio de 55 litros tiene un coste de unos 83,1 euros, lo que implica un ahorro de seis euros en comparación con la misma semana de 2024, cuando el precio era de 89,1 euros.

Precios aún lejos de los máximos históricos

A pesar de los cambios recientes, tanto la gasolina como el diésel siguen estando lejos de los máximos históricos alcanzados en el verano de 2022. En julio de ese año, la gasolina llegó a costar hasta 2,141 euros por litro, mientras que el diésel alcanzó los 2,1 euros. Es importante destacar que el precio del diésel ha permanecido por debajo del de la gasolina durante 109 semanas consecutivas.

Buscar las gasolineras más baratas en España

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico facilita la búsqueda y comparación de precios de carburantes en las gasolineras de toda España mediante el Geoportal de Hidrocarburos, disponible en la web: https://geoportalgasolineras.es/geoportal-instalaciones/Inicio.

Este portal se actualiza automáticamente cada cinco minutos con los precios más recientes proporcionados por las gasolineras. Además, ofrece información sobre descuentos vigentes ofrecidos por cadenas de supermercados como Carrefour, LIDL, Ikea o El Corte Inglés, así como las rebajas aplicadas a través de tarjetas de crédito o débito bancarias. También permite acceder a geoportales de otros países, como Portugal, Francia, Italia o Reino Unido.

Precios de carburantes en España frente a Europa

Con los precios actuales, España sigue manteniendo precios más bajos que la media de la Unión Europea. El precio medio de la gasolina sin plomo de 95 en la UE es de 1,659 euros por litro, mientras que en la eurozona alcanza los 1,705 euros. En cuanto al diésel, el precio en España (1,439,62 euros) también es inferior al de la media de la UE, que es de 1,565 euros, y a la media de la zona euro, donde el precio se sitúa en 1,587 euros por litro.

Este contraste con los precios europeos continúa posicionando a España como un destino con precios relativamente más bajos para los carburantes en comparación con muchos de sus vecinos europeos.

Medidas para ahorrar en gasolina

Ahorrar en gasolina es una preocupación común, especialmente cuando los precios de los carburantes aumentan. Aquí tienes algunas estrategias prácticas y efectivas para reducir el consumo de gasolina y ahorrar dinero:

Conducción eficiente

  1. Conduce a una velocidad constante: Mantén una velocidad moderada y constante en la medida de lo posible. Evita acelerones y frenazos bruscos.
  2. Usa el control de crucero: En autopistas y carreteras, el control de crucero puede ayudar a mantener una velocidad constante y reducir el consumo de combustible.
  3. Evita el ralentí prolongado: Apaga el motor si vas a estar parado más de un minuto. Mantener el motor encendido consume gasolina innecesariamente.
  4. Acelera suavemente: Acelera de manera gradual en lugar de pisar el acelerador a fondo.
  5. Anticipa el tráfico: Observa el tráfico para evitar frenazos bruscos. Esto ayuda a mantener un flujo de conducción más suave y eficiente.

Mantenimiento del vehículo

  1. Mantén los neumáticos inflados correctamente: Los neumáticos con la presión incorrecta aumentan la resistencia al rodaje y el consumo de combustible.
  2. Realiza un mantenimiento regular: Cambia el aceite, revisa los filtros de aire y combustible, y asegúrate de que el motor esté en buen estado.
  3. Aligera la carga: Elimina del vehículo cualquier carga innecesaria. El peso extra aumenta el consumo de gasolina.
  4. Comprueba la alineación: Una alineación incorrecta de las ruedas puede aumentar el consumo de combustible y desgastar los neumáticos más rápidamente.

Uso inteligente del aire acondicionado

  1. Modera el uso del aire acondicionado: El aire acondicionado aumenta el consumo de combustible. Úsalo de manera eficiente y apágalo cuando no sea necesario.
  2. Usa la ventilación natural: A bajas velocidades, abre las ventanas para ventilar el coche en lugar de usar el aire acondicionado.

Planificación de rutas

  1. Planifica tus rutas: Evita las horas punta y el tráfico intenso siempre que sea posible. Usa aplicaciones y herramientas de navegación para encontrar rutas más eficientes.
  2. Agrupa tus tareas: Realiza varias tareas en un solo viaje en lugar de hacer múltiples desplazamientos.

Otros consejos

  1. Conduce menos: Siempre que sea posible, opta por caminar, usar la bicicleta o el transporte público.
  2. Compartir coche: Compartir el vehículo con amigos o compañeros de trabajo puede reducir significativamente el gasto en gasolina.
  3. Considera vehículos eficientes: Si estás en el mercado para un coche nuevo, investiga vehículos con mejor eficiencia de combustible o considera opciones híbridas o eléctricas.

Implementar estas medidas puede ayudarte a reducir significativamente el consumo de gasolina, ahorrar dinero y contribuir a la reducción de emisiones contaminantes.

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