Cultura
Muere Alfonso Ussía
Publicado
hace 3 mesesen
Alfonso Ussía, uno de los escritores y periodistas más influyentes de la prensa española de las últimas décadas, ha fallecido en Ruiloba, Cantabria, a los 77 años. Su muerte pone fin a una trayectoria marcada por el ingenio, la sátira y una fidelidad absoluta a sus lectores, especialmente en ABC, La Razón y en sus últimos años en El Debate, donde siguió publicando hasta el final de su vida.
Alfonso de Ussía y Muñoz-Seca nació en Madrid el 12 de febrero de 1948 y falleció en Ruiloba, Cantabria, el 5 de diciembre de 2025. Fue escritor, periodista y una de las firmas más reconocidas de la prensa española durante más de cinco décadas. Su estilo satírico, su defensa de la monarquía y su mirada crítica marcaron a generaciones de lectores.
Durante su vida profesional brilló especialmente en ABC y, en los últimos años, en El Debate, donde publicó diariamente hasta sus últimos días. También trabajó en radio, televisión, semanarios y colaboró con diferentes medios. Era autor de la exitosa serie del marqués de Sotoancho, ilustrada por su amigo Barca, con quince volúmenes publicados.
Estaba casado con Pili Hornedo Muguiro, con quien tuvo tres hijos y ocho nietos. Su familia fue decisiva tanto en su vida personal como en su forma de trabajar, especialmente en sus últimos años, cuando ya no podía escribir físicamente y dictaba sus textos.
Su compromiso con la escritura hasta el final
La escritura fue su motor vital. Cuando su salud se debilitó, continuó dictando artículos a su hija Isabel hasta quedarse sin voz. Tras recibir la extremaunción aún siguió escribiendo, convencido de que su columna diaria era su forma de mantenerse en contacto con sus lectores. El último día en que dictó un artículo fue el martes anterior a su fallecimiento.
Su fidelidad a El Debate fue absoluta desde el 1 de octubre de 2021, fecha del relanzamiento del diario. Su audiencia digital demostraba diariamente el enorme seguimiento que conservaba, incluso en los nuevos formatos periodísticos.
Raíces familiares e influencias
Alfonso Ussía nació en una familia con identidad marcada y un legado literario. Su padre era vasco, y de él heredó la lealtad absoluta a la Corona y una profunda admiración por don Juan de Borbón, rey de derecho. Siempre estuvo a su lado, aunque nunca fue cortesano ante don Juan Carlos o don Felipe.
De su madre heredó la brillantez literaria y el espíritu satírico de su abuelo, don Pedro Muñoz Seca, figura clave del teatro español y asesinado en Paracuellos en 1936. Este vínculo marcó profundamente su personalidad, su estilo y su sentido de la responsabilidad cultural.
Formación y primeros pasos
Estudió en los colegios del Pilar y Alameda de Osuna, instituciones que moldearon su carácter. Inició las carreras de Derecho y Periodismo, aunque no llegó a terminarlas porque su vocación real era ser escritor. Esa profesión no tenía titulación oficial, pero sí le permitió vivir holgadamente y convertirse en un referente nacional.
Sus primeros trabajos fueron en los diarios Informaciones, Diario 16 y Ya, hasta que llegó a ABC, donde consolidó la etapa más sólida y reconocida de su carrera.
Poesía satírica y provocación inteligente
Su talento satírico destacaba tanto en prosa como en poesía. Era provocador, versátil y conocedor de los límites según el contexto. Una anécdota habitual recuerda una conferencia en Santander sobre poesía satírica española. Antes de iniciarla, preguntó si podía incluir unos versos polémicos sobre el marqués de Villaverde. Finalmente decidió no hacerlo, atendiendo a la prudencia solicitada.
También vivió una intensa pasión por el deporte, especialmente el Real Madrid, para el que llegó a presentarse como candidato a presidente. Perdió por escaso margen frente a Ramón Mendoza, y más tarde se conocería el escándalo de votos de socios fallecidos. Su ironía resumió aquello con una frase memorable: menos mal, qué follón ser presidente del Madrid.
Estrella indiscutible de ABC
Ussía fue una de las principales estrellas de ABC durante años. Sin embargo, cuando el periódico pasó a ser propiedad del grupo Vocento, su situación profesional se volvió más incómoda. La presión de amenazas terroristas le obligó a pedir seguridad, y él defendía que debía ser el diario quien asumiera esa responsabilidad, en coherencia con el riesgo generado por lo publicado.
Una de sus columnas más polémicas, El cerdo vasco, provocó su salida definitiva del periódico. Tras valorar diferentes propuestas, se incorporó a La Razón, donde volvió a convertirse en figura destacada. En aquella etapa se crearon los Premios Alfonso Ussía, con cinco categorías: Estudiante del año, Héroe del año, Conservación de la naturaleza, Personaje del año y Trayectoria profesional. Tras su marcha, los premios fueron suprimidos.
Su salida estuvo motivada por su negativa a formar parte de un grupo mediático que integraba tanto La Sexta como La Razón bajo la misma propiedad. Esa decisión reafirmó su independencia, pero lo dejó sin grandes apoyos empresariales, limitando sus colaboraciones a pequeños proyectos con los que apenas podía vivir.
El retiro en Ruiloba y una vida nueva
Apoyado siempre por su mujer Pili Hornedo, enfermera jubilada y compañera absoluta, la pareja decidió vender su casa en Madrid y mudarse a su vivienda en Ruiloba, junto a Comillas, en Cantabria. Allí vivían desde hacía años durante los veranos y, con el tiempo, encontraron un refugio definitivo para vivir con serenidad.
Regreso a El Debate en homenaje a su abuelo
El 29 de julio de 2021 fue invitado a almorzar en el Real Club Marítimo de Santander, donde recibió la propuesta de incorporarse al nuevo proyecto de El Debate. Su entusiasmo fue inmediato. La conexión familiar era profunda: don Pedro Muñoz Seca había sido una firma histórica del diario antes de su asesinato.
Aceptó con la única condición de evitar críticas directas al Papa, a lo que accedió sin problema. Su incorporación fue un impulso para el diario y consolidó el relanzamiento de El Debate dentro del panorama digital.
Principios inquebrantables
Alfonso Ussía fue un hombre de principios muy claros: la defensa de la Corona, la identidad nacional, el respeto a las Fuerzas Armadas y una visión cultural conservadora. Su trayectoria fue reconocida con distinciones como la Gran Cruz del Mérito Naval con distintivo blanco y la Cruz de Plata al Mérito de la Guardia Civil.
La última distinción y la despedida
A finales de agosto de 2025, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, viajó hasta su casa en Ruiloba para entregarle el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid en Literatura. Era un reconocimiento íntimo, humano y muy emotivo, en un momento en el que ya sufría rotura de cadera y cáncer avanzado.
El encuentro fue breve, pero profundamente significativo. Era evidente que se trataba de su última gran distinción pública.
Semanas después conversó por última vez con amigos. Su voz era débil, pero todavía conservaba humor. La anécdota final que lo alegró especialmente fue la confesión del actor Antonio Resines, quien lo reconoció gracias a su retrato en El Debate y afirmó leerlo cada día. Aquello le emocionó profundamente.
Su muerte deja un vacío inmenso en el periodismo español, en la sátira contemporánea y en la literatura humorística. Para quienes lo siguieron durante décadas, Alfonso Ussía fue una compañía diaria cargada de ingenio, libertad y estilo.
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Cultura
Sin redes y lejos del foco: así es la vida rural de Patricia López Arnáiz, Goya 2026 a mejor actriz
Publicado
hace 1 díaen
1 marzo, 2026
La actriz Patricia López Arnáiz ha conquistado el Goya 2026 a mejor actriz protagonista por su papel en ‘Los domingos’, consolidando una trayectoria impecable en el cine español. El premio, entregado en la 40ª edición de los Premios Goya, supone su segunda estatuilla en cinco años tras la obtenida por ‘Ane’ en 2021.
El reconocimiento llega en un momento de plenitud profesional, pero también confirma una paradoja: mientras su nombre brilla en la industria, su vida personal transcurre lejos de los focos, en un pequeño pueblo de Álava y sin presencia en redes sociales.
Un discurso íntimo: “Este personaje ya existía ahí dentro”
Visiblemente emocionada en la gala celebrada en Barcelona, López Arnáiz dedicó el premio a la directora de la cinta, Alauda Ruiz de Azúa:
“Eskerrik asko, Alauda, por este personaje que ha sido íntimamente especial para mí. Es como si ya existiera ahí dentro y estuviera esperándote”.
Su interpretación en ‘Los domingos’ —donde encarna a Maite, una tía atea que intenta frenar la vocación religiosa de su sobrina— ha sido destacada por su profundidad emocional y por abordar conflictos familiares, fe e identidad con una intensidad contenida.
Durante su intervención también quiso compartir el galardón con el equipo técnico y artístico y subrayó la importancia de “poner luz a las violencias en la infancia”. Cerró su discurso con una dedicatoria personal: “Para Emma, mi verdadero amor”.
Segunda estatuilla y una carrera en ascenso
Con este nuevo Goya, Patricia López Arnáiz refuerza una trayectoria marcada por la coherencia y la excelencia interpretativa. En los últimos años ha acumulado nominaciones por trabajos como ‘Los destellos’ y ‘20.000 especies de abejas’, convirtiéndose en una presencia habitual en la temporada de premios.
Su carrera, sin embargo, no fue precoz. Comenzó en la interpretación a los 27 años, tras un camino académico que no estaba inicialmente ligado a la actuación. Diecisiete años después, su nombre se asocia a cine de autor, personajes complejos y proyectos de riesgo.
Sin redes sociales y lejos del ruido
Más allá del éxito profesional, López Arnáiz mantiene una relación distante con la fama. Vive en un entorno rural de Álava, donde ha construido una rutina alejada de la exposición pública.
En una época dominada por la hiperconectividad, ha optado por no tener redes sociales. Según ha explicado en diversas ocasiones, se trata de una decisión de autocuidado y de preservación de su intimidad. “No quiero estar disponible todo el tiempo”, ha afirmado.
Esa elección, lejos de perjudicarla, ha reforzado su imagen de autenticidad. Su discreción contrasta con la visibilidad constante que caracteriza al sector audiovisual, convirtiéndola en una figura singular dentro del panorama cultural.
De la montaña al escenario de los Goya
La noche del 1 de marzo de 2026 confirmó lo que la crítica ya apuntaba: Patricia López Arnáiz es uno de los pilares del cine español contemporáneo. Su triunfo en los Goya no solo celebra una interpretación concreta, sino una forma de entender el oficio basada en la honestidad, la profundidad y el compromiso artístico.
Tras la ovación y los flashes, la actriz regresará a su vida tranquila en la montaña. Allí, lejos del ruido, seguirá construyendo una carrera que parece no tener techo.
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