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Salud y Bienestar

La lista de alimentos que nos hacen más felices

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alimentos que nos hacen más felices
PEXELS

La relación entre los alimentos y la felicidad puede ser compleja y subjetiva, ya que varía de persona a persona. Sin embargo, algunos alimentos pueden influir en la liberación de neurotransmisores y hormonas relacionados con el bienestar y el estado de ánimo.

Los alimentos que nos hacen más felices:

  1. Chocolate: El chocolate, en particular el chocolate negro, contiene compuestos como la feniletilamina y el triptófano, que pueden inducir sentimientos de euforia y placer.
  2. Plátanos: Son una fuente de triptófano, que es un precursor de la serotonina, una hormona relacionada con el bienestar y el estado de ánimo.
  3. Nueces: Las nueces son ricas en ácidos grasos omega-3, que se han asociado con la mejora del estado de ánimo y la función cerebral.
  4. Pescado: Los pescados grasos, como el salmón y la trucha, son ricos en ácidos grasos omega-3 y vitamina D, que pueden tener efectos positivos en la salud mental.
  5. Frutas y verduras frescas: Una dieta rica en frutas y verduras frescas proporciona vitaminas y antioxidantes que pueden promover la salud mental y el bienestar.
  6. Huevos: Los huevos son una buena fuente de triptófano y proteínas, que son importantes para la producción de serotonina.
  7. Yogur: El yogur contiene probióticos, que están relacionados con la salud del intestino y pueden influir en el estado de ánimo y el bienestar.
  8. Avena: La avena es una fuente de carbohidratos complejos que pueden ayudar a aumentar los niveles de serotonina en el cerebro.
  9. Té verde: El té verde contiene L-teanina, un aminoácido que puede tener efectos relajantes y mejorar el estado de ánimo.
  10. Alimentos picantes: Los alimentos picantes pueden liberar endorfinas, lo que puede proporcionar una sensación de euforia y bienestar.
  11. Alimentos ricos en triptófano: Además de los plátanos y los huevos, alimentos como el pavo, las nueces y los productos lácteos son ricos en triptófano, que es un aminoácido precursor de la serotonina.

Es importante destacar que una dieta equilibrada y variada, rica en nutrientes esenciales, es fundamental para la salud mental y el bienestar en general. Si bien algunos alimentos pueden tener un impacto positivo en el estado de ánimo, la felicidad no depende exclusivamente de la alimentación, sino también de factores como el ejercicio, las relaciones personales, el estrés y la salud mental en general.

Las claves de los alimentos con triptófano

El triptófano es un aminoácido esencial, lo que significa que el cuerpo humano no puede producirlo por sí mismo y debe obtenerlo a través de la dieta. El triptófano es un componente esencial en la síntesis de proteínas y es un precursor de la serotonina, un neurotransmisor importante en el cerebro que desempeña un papel clave en la regulación del estado de ánimo, el sueño y otros procesos fisiológicos.

Algunas funciones y beneficios del triptófano:

  1. Síntesis de proteínas: El triptófano, al igual que otros aminoácidos, es esencial para la síntesis de proteínas en el cuerpo. Las proteínas son esenciales para el crecimiento, la reparación y el mantenimiento de los tejidos.
  2. Producción de serotonina: El triptófano es convertido en serotonina en el cerebro a través de una serie de reacciones bioquímicas. La serotonina es un neurotransmisor que regula el estado de ánimo y el bienestar emocional. Niveles adecuados de serotonina están asociados con un buen estado de ánimo y la regulación del sueño.
  3. Regulación del sueño: Dado que la serotonina es un precursor de la melatonina, una hormona que regula el ciclo del sueño-vigilia, el triptófano también puede influir en la calidad y la duración del sueño.
  4. Apoyo al sistema inmunológico: El triptófano es importante para la función del sistema inmunológico y la respuesta inflamatoria del cuerpo.
  5. Alivio del estrés y la ansiedad: La serotonina también puede ayudar a reducir los sentimientos de estrés y ansiedad, lo que contribuye a un mejor bienestar emocional.
  6. Apoyo a la salud mental: La investigación ha sugerido que el triptófano puede tener un impacto positivo en trastornos del estado de ánimo como la depresión y la ansiedad.

Fuentes dietéticas de triptófano incluyen carnes magras, productos lácteos, pavo, plátanos, huevos, pescado, nueces y legumbres. También se encuentra en algunos suplementos dietéticos. Sin embargo, es importante consumir triptófano como parte de una dieta equilibrada y no aislado de otros aminoácidos esenciales.

si bien el triptófano puede desempeñar un papel en la regulación del estado de ánimo y el bienestar, su efecto es parte de un sistema más amplio de factores que influyen en la salud mental y emocional, y no es una solución única para problemas de salud mental más graves. Si tienes preocupaciones sobre tu salud mental, es importante buscar el consejo de un profesional de la salud.

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Cómo identificar la ansiedad infantil, por el psicólogo Alberto Soler

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Cómo identificar la ansiedad infantil, por el psicólogo Alberto Soler
EFE/Ana Escobar/Archivo

La ansiedad infantil cada vez es más frecuente. Todos tenemos sentimientos que nos paralizan. A veces los notamos en la cabeza, otras, en el pecho; y otras, en el estómago. Tengo un nudo en la barriga ayudará a niños y niñas a señalar lo que les está ocurriendo, con un lenguaje claro y una metáfora ilustrativa que dan sentido a la sensación de enredo que tantos hemos sentido.

Aunque parezca cosa de mayores, los más pequeños también la sufren y en ocasiones no solemos prestarle la atención necesaria.

Cómo identificar la ansiedad infantil

Alberto Soler psicólogo especializado en familia y crianza centro de psicología en Valencia es el autor junto a su mujer Conchi de ‘Tengo un nudo en la barriga’ su nuevo álbum.

Official Press ha charlado con el psicólogo en exclusiva sobre qué es la ansiedad infantil, cómo se puede identificar y qué debemos hacer los padres y madres frente a ella.

¿Qué es la ansiedad infantil y cómo se reconoce?

La ansiedad infantil es una realidad que tenemos y que muchas veces nos cuesta identificar. Porque muchos de los síntomas que tiene no son exclusivos de la ansiedad,  sino que se presentan también por otras características.

Muchas veces niños y niñas sienten preocupaciones, sienten malestar físico y no lo suelen atribuir a la parte psicológica. Sin embargo detrás tenemos un problema de ansiedad.

Algunas de las características son un nudo en la barriga, en la garganta, dolores de cabeza, somatizaciones más difusas, preocupaciones, miedos, necesidad de huir o evitar ciertas situaciones.

La ansiedad siempre se asocia al adulto. ¿La ansiedad infantil siempre ha estado ahí o es un término nuevo?

No, no es nuevo en absoluto. La ansiedad es una respuesta normal que tiene nuestro organismo ante situaciones que percibimos como una amenaza.

Sí que es verdad que el ritmo de vida y estilo que llevamos actualmente hacen que se presenten con más frecuencia de la que debería y se acaba convirtiendo en enfermedad patológica.

Es cuando percibimos venir amenazas que realmente no existen o sobrevaloramos. Sí que es verdad que lo asociamos mucho a personas más adultas.

Pero niñas y niños también sienten ansiedad y tienen dos problemas: uno tener ansiedad y segundo que muchas veces no reconocemos el derecho a tener ansiedad porque minimizamos e ignoramos sus problemas.

Sus ansiedades están motivadas por circunstancias muy diferentes a las de los adultos.

En tu cuento la acción transcurre en un colegio. A veces la ansiedad va ligada al bullying…

Sí, claro cuando hay una problemática a nivel escolar si llegamos al extremo de un caso de acoso escolar por supuesto que la ansiedad va en aumento y va a estar presente.

Pero no tenemos que irnos a esos extremos para hablar de ansiedad.

Es mucho más cotidiana la ansiedad en niños y niñas en la escuela el nivel de exigencia que tienen los niños y las niñas, las relaciones sociales, la relación con sus profesores y profesoras….

El clima que tengan en casa, la relación que hay entre sus progenitores, el ritmo de actividades diarias todo esto son situaciones que pueden incrementar ese nivel de ansiedad en la criatura y que lo pase mal pero sin duda son situaciones y cuestiones diferentes a las personas adultas.

¿Cómo reaccionar ante la ansiedad?

Cómo debe reaccionar un padre ante un caso de ansiedad infantil

Lo primero sería intentar generar un clima familiar y las rutinas diarias en las cuales tengamos la mayor tranquilidad posible. No solo tranquilidad a nivel de reloj sino a nivel tranquilidad de relación.

Es decir, que nos llevemos bien seamos amables eduquemos desde el cariño desde la amabilidad, desde la firmeza.

Que tengamos un día a día que sea lo más satisfactorio posible para todos los que convivimos.

Eso ya es un factor de protección frente a la ansiedad negativa. Que una madre o un padre identifique que su hija o su hijo puede tener un problema de ansiedad pues es fantástico porque una de las principales dificultades es que muchas veces nos pasa por delante y no nos damos cuenta.

Entonces ya hemos hecho la mitad del camino que es identificar la ansiedad que ese problema está.

¿Cómo solucionarlo? Lo primero es hablar con el hijo o la hija en función de la edad que tenga y preguntarle, no en plan interrogatorio, sino en plan preguntas abiertas.

Valorar sus emociones, darle permiso para sentir lo que siente y por supuesto poder mediar para darle todos los recursos

Valorar sus emociones, darle permiso para sentir lo que siente y por supuesto poder mediar para darle todos los recursos.

Para solucionarlo le podemos dar recursos nosotros: reestructurar el tiempo, un cambio de actividades, quizás necesite algo referente a la escuela.

Si nosotros carecemos de los recursos necesarios y necesitamos buscar ayuda profesional pues genial que para eso estamos los psicólogos.

El ritmo estresante de vida de los padres puede influir en la ansiedad infantil

Sin duda influye. Pero no es que los padres y madres transmitan esa ansiedad a sus hijos.

Ellos también son unas víctimas del modelo. La sociedad en la que muchas otras actividades pasan por delante del espacio que deberíamos estar teniendo para educar y criar a nuestras criaturas con un poco más de margen.

Mucho hablamos de conciliación pero realmente la conciliación no existe o es muy difícil en la mayoría de las situaciones. La culpa no es de las familias que mucho hacen con los pocos recursos que tienen.

Estamos hablando de un terreno mucho más amplio, una raíz que son mucho más sociales.

Y sí, al final tanto madres y padres como hijas e hijos son unas víctimas de la situación

¿Qué influye en la ansiedad?

¿Hay alguna edad concreta en la que aparece la ansiedad infantil?

A partir de 3 o 4 años puede empezar a presentarse. Pero sobre todo a partir de esa edad, cuando son un poco más conscientes de sus propias emociones y empiezan a tener unos miedos más sociales.

Tienen capacidad para anticipar lo que va a ocurrir entonces se puede presentar con más frecuencia.

Es raro que un niño por debajo de 4 años hable de ansiedad o que siente ansiedad.

Una característica fundamental de la ansiedad es esa capacidad para anticipar el futuro de una manera negativa y por debajo de esa edad pues las anticipaciones que se dan son más limitadas.

Sin embargo pues el desarrollo cognitivo permite que a partir de los 5 o 6 años, sobre todo al entrar en la educación primaria más o menos, ya tengan mucho más capacidad para imaginar cómo va a ser el futuro y esa capacidad de abstracción y fantasía qué es muy buena para una cosas, también pueden tener sus lados negativos,

Esa capacidad anticipativa puede tener una negatividad en ciertos eventos.

¿La ansiedad se hereda?

Serían las dos cosas. Por un lado sí que es verdad que hay un componente hereditario.  Podemos tener mayor o menor riesgo de desarrollar problemas de ansiedad si nuestros progenitores son personas más o menos ansiosas.

Sí que esos estilos de vida temperamentales se pueden transmitir de padres a hijos pero no solamente es esa carga genética que te puede hacer más vulnerable.

A la vez también todas las vivencias diarias a las que tú te enfrentas constantemente y que tú ves cómo gestionan y cómo resuelven las personas que te cuidan.

Entonces ahí tenemos ese doble impacto: por un lado la experiencia directa en el día a día y por otro lado tenemos también la carga genética.

Luego están también por supuesto los acontecimientos sociales que son los que ya podrían la gotita que colma el vaso

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