Síguenos

Cultura

Así es el belén que recrea una calle valenciana de principios del siglo XX

Publicado

en

belen

La Real Parroquia de El Salvador y Santa Mónica de València ha instalado su belén que incluye una recreación de la calle Sagunto, de la capital valenciana, tal y como era a principios del siglo XX con los conventos de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, las Trinitarias y las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.

En el montaje y la instalación del belén, que está situado en la nave lateral izquierda, ocupando tres capillas, se ha involucrado toda la comunidad parroquial durante dos semanas y lo ha realizado un equipo de cinco personas, según ha indicado el párroco José Ricardo Albelda.

El nacimiento incluye escenas clásicas como la anunciación a los pastores o la matanza de los inocentes y también se han recreado edificios representativos del barrio de Sagunto como el antiguo mercado de San Pedro Nolasco, ha añadido.

Así es el belén que recrea una calle valenciana de principios del siglo XX

Una de las novedades de este año ha sido la representación de la calle Sagunto como si estuviera a principios del siglo XX, con los conventos y las religiosas con sus hábitos característicos, así como figuras que recrean automóviles de la época.

El belén también cuenta con movimiento en las campanas de las maquetas que recrean la Real Parroquia y el Calvario, así como en la figura de una cuadriga de soldados romanos, y en todas se inicia el movimiento al accionar un pulsador. Además, el montaje también incluye la representación de las Torres y del Puente de Serranos. (AVAN)

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cultura

5 curiosidades que no sabías de la Mona de Pascua

Publicado

en

curiosidades mona de pascua

Empinar el cachirulo, saltar a la cuerda, comer la longaniza de pascua y romper el huevo de la mona en la frente. Qué sería de estas fiestas sin estas tradiciones que año tras año se repiten durante la Semana Santa. Pero, ¿de dónde viene la mona de Pascua? Official Press te cuenta cinco curiosidades que tal vez no conozcas sobre este panquemado tan nuestro.

5 curiosidades que no sabías de la Mona de Pascua

Hay que remontarse a la época árabe para encontrar los orígenes de este dulce. Su nombre proviene del término árabe munna o mouna, cuyo significado es «provisión de la boca», y era un regalo que los musulmanes hacían a sus señores siendo sinónimo de fertilidad, esperanza y renacimiento.

El origen del huevo cocido se remonta a la prohibición durante la Cuaresma de comer huevos frescos y carne. Como el cocido estaba permitido ésta era una buena manera de tomar proteínas. Para los cristianos simboliza que la cuaresma y las abstinencias se han acabado.

Es en la época del Rey Luis XIV cuando se pintan los huevos. ¿El motivo? Durante los siglos XVII y XVIII una vez pintados se ofrecía y vendían estos huevos pintado y decorados al monarca a la salida de la misa de Pascua.

En Europa, italianos, franceses y alemanes a principios del siglo XIX, ya comenzaron a elaborar huevos a base de chocolate con regalos en su interior

La tradición dice que el padrino o la madrina regala la mona a su ahijado o ahijada el Domingo de Pascua, después de la misa. Era típico salir al campo el lunes de Pascua en familia aunque a día de hoy cualquier día de esta festividad es bueno para disfrutar de un día de mona.

Este panquemado o toña es típico en toda la Comunidad Valenciana. Con su forma de serpiente, mono o lagartija recubiertas de anisetes de colores hay muchas recetas pero la típica es la que utiliza clara de huevo batida antes de cocer, el conocido caramull. La localidad de Alberic es la localidad con más fama. De hecho en el recetario de cocina de Joan Company de 1905 se habla del «panquemado estilo de Alberic». Cuentan que se le concedió al hornero Ramón González Torres el título de «Proveedor de la Casa Real de S.M. el Rey Don Alfonso XIII».

Continuar leyendo