Síguenos

Gastronomía

De la croqueta madrileña al pato de l’Albufera: Gastroadictos y Arzábal menú a cuatro manos

Publicado

en

València, 26 feb (EFE).- De la croqueta de ibéricos con leche de oveja al magret de pato de l’Albufera pasando por la raya a la mantequilla y la patata a la importancia, el valenciano grupo Gastroadictos y el madrileño grupo Arzábal cosieron este martes por la noche un menú a cuatro manos en La Sastrería, en València, una experiencia gastronómica surgida de la “amistad” en pleno Cabanyal.

Los dos grupos -el valenciano, con bares como Bar Mistela, Cremaet, Bajoqueta o Bar Cassalla, y el madrileño, con locales en el Bernabéu y el Retiro- elaboraron en el local del Cabanyal un menú de cuatro pases, postre y maridaje concebido como “una conversación”.

Esta colaboración nació hace alrededor de un año de la relación entre dos grupos “en expansión” y gira en torno a la fusión de los conceptos de producto, tradición y disfrute, como una “oda al buen comer” que busca dar un giro contemporáneo a la tradición en base al producto de temporada.

“Hicimos una visita a sus locales en Madrid y ellos nos la devolvieron y pensamos que teníamos que hacer algo juntos”, explicó Héctor González, chef de La Sastrería.

Ese “algo juntos” cristalizó este martes en una cocina repleta de personal de ambos grupos de restauración, un menú de “mar y montaña” en la que los invitados de Arzábal proponían un plato típico de sus locales que era “contestado” por la propuesta de Gastroadictos y acompañado por un maridaje con vinos de Peralada-Chivite y Taittinger.

Así, las croquetas de ibérico con leche de oveja Latxa de Arzábal tuvieron su respuesta en la anchoa López serie oro sobre espina crujiente y mantequilla ahumada de sus anfitriones en un primer pase, mientras que, en el segundo, los madrileños cocinaron un crujiente de oreja a la plancha con salsa brava y la propuesta valenciana fue vieira a la brasa con papada ibérica y jugo de naranja.

Para el tercer pase, ambos equipos prepararon guisos: los invitados aportaron patatas a la importancia con cigalitas, un plato que, según Álvaro Castellanos, propietario y chef de Arzábal “parece que es muy sencillo pero se trabaja mucho, se le dan muchas vueltas”, y Gastroadictos respondió con pochas con berberechos en velouté de azafrán, un plato que, explicó Héctor González, “introduce las legumbres con un toque de mar”.

Por su parte, el último de los pases antes del postre comenzó con un plato de raya a la mantequilla negra, un clásico de los restaurantes de Arzábal, y cerró con el magret de pato azul de l’Albufera a la parrilla en su jugo ahumado de los valencianos.

“En los postres nos hemos encontrado con que los dos apostamos fuerte por la torrija, así que les hemos dejado que preparen la suya, que es bastante cañera”, destacó, sobre la parte dulce de la cena González, cuyo equipo preparó ‘petit fours’ de barquillo, trufas elaboradas artesanalmente y cereza con chocolate rubí.

“Interés por aprender”

Para ambos equipos resulta una colaboración muy natural ya que, explica el chef de La Sastrería, nació “por intereses mutuos”, sobre todo por el “interés por aprender del otro, por hacer mejor las cosas” y por la voluntad de que “los errores que vamos detectando en el día a día no los cometan y al revés”.

El menú está concebido como una partida de tenis o una conversación. Arzábal hace sus platos míticos porque son los invitados y ellos los complementan. En cada pase hay un primer plato que es típico de Madrid y un segundo de los que la Sastrería suele servir en su restaurante en el Cabanyal.

“Estamos muy contentos de venir a València de la mano de Gastroadictos, que son un grupo que nos aporta muchísimo a nosotros”, aseguró, por su parte, Castellanos.

En este sentido, agradeció esta relación de alrededor de un año. “Parece que, como venimos de Madrid, vengamos aquí a enseñar, pero aprendemos más nosotros de ellos que ellos de nosotros”, concluyó.

 

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Gastronomía

Receta: cómo hacer buñuelos

Publicado

en

Receta de los buñuelos
HORCHATERÍA FABIÁN

@rosalom

La receta de los buñuelos es fundamental para esta época de Fallas que siempre viene dulcemente acompañada de los buñuelos de calabaza. Esos bocados sabrosos y esponjosos con forma redonda son ideales para bañarlos en azúcar o mojarlos en un chocolate caliente.

La receta, dicen, es bastante sencilla: solo se necesita una calabaza, harina, levadura de panadería y aceite (de oliva o girasol) para freírlos posteriormente. No es necesario ni añadir cáscara de naranja, ni huevo, como he leído por ahí… 

Receta de los buñuelos

Aquí van los pasos a seguir, tal y como me ha explicado mi madre, Vicenta. Ella reproduce exactamente la receta de su suegra, mi yaya que, como miembro de familia pastelera, hacía unos buñuelos de foto:

-En primer lugar, se corta y se pela la calabaza (unos 800 gramos) en trozos. Se cuece en agua unos 25 minutos, es decir, hasta que se quede tierna.

-Después, la escurrimos bien (reservando el agua de la cocción) y la aplastamos hasta que quede blanda, como un puré.

-Por otro lado, añadimos al agua en la que hemos hervido la calabaza (debe estar a una temperatura más templada) unos 50 gramos de levadura de panadería para que se deshaga.

-En un recipiente grande ponemos unos 500 gramos de harina y le añadimos el agua mezclada con la levadura, removemos bien con la mano y, a continuación, incorporamos la masa de la calabaza.

-A esta mezcla se le añade algo más de harina (unos 400 gramos) para que la masa adquiera el máximo espesor y la dejamos reposar en un lugar cálido (tapando el recipiente con un paño) entre 35 y 40 minutos hasta que doble su volumen.

-Cuando falte poco para que la masa esté lista, empezamos a calentar el aceite en una sartén grande. Una vez esté ya muy caliente, y la pasta haya adquirido el volumen deseado, se van cogiendo puñados de la pasta de los buñuelos (del tamaño aproximado de una cuchara sopera) y con el pulgar hacemos un agujero en medio, los ponemos en la sartén o freidora y dejamos que se doren bien por ambos lados.

-A la hora de retirarlos, debemos escurrir bien el aceite sobrante, por ello lo ideal es dejarlos en una fuente o plato grande con papel de cocina debajo.

Y como a todo el mundo puede que no le apetezca meterse en la tarea:

Buñolera, la opción más cómoda es ir a comprarlos a la Horchatería Fabián o a los puestos ambulantes. Eso sí, una recomendación de valenciana: descartad los que tengan un color blanquecino o cierto destellos fluorescentes… ¡A saber qué llevan!

-10 raciones

-Recomendaciones para forasteros (que no les timen con los buñuelos)

Continuar leyendo