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Consumo

Dejar abierto el grifo durante dos minutos supone el desperdicio de 10 litros de agua

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Unas 10.000 personas fueron expuestas al escenario instalado, donde se encontraba un grifo que permaneció en pleno funcionamiento durante todo el día. A través de una pantalla ubicada encima, se mostraba a un chico y una chica esperando a que alguien lo cerrase para poder beber.

Ante la situación, más de 150 personas que pasaron por delante de la instalación procedieron a cortar el agua, permitiendo a los protagonistas de la acción hidratarse.

La campaña “Cada gota cuenta” ha tenido lugar dentro de la Semana Antidesperdicio, una acción de Carrefour que ha consistido en la puesta en marcha de un plan para evitar el despilfarro y que ha incluido 12 acciones específicas como la desarrollada por Colgate. La Semana Antidesperdicio ha servido para compartir con los consumidores y colaboradores de la empresa de distribución diferentes acciones para concienciar en la necesidad de luchar contra cualquier forma de despilfarro: energético, alimentario…

Según Joaquín Ariz, responsable de cuidado bucal de Colgate-Palmolive en España, “estamos muy satisfechos con la acogida de la campaña el pasado sábado y esperamos seguir aportando nuestro granito de arena en la educación sobre un uso correcto y responsable del agua, empezando por algo tan simple como cerrar el grifo mientras nos cepillamos los dientes”. Dejarlo abierto durante dos minutos supone el desperdicio de 10 litros de agua.

Con este gesto, Colgate pretende crear conciencia al consumidor sobre la escasez de agua en determinados lugares del mundo, incluyendo España en la actualidad, ya que cada día solo un 1% de nuestro consumo de agua se destina a la hidratación personal, mientras que los recursos hídricos para beber se están agotando.

“Cada gota cuenta” forma parte del compromiso de la compañía iniciado hace varios años con el desarrollo de un plan global, conocido como “Save Water”, para no desperdiciar este recurso vital en el proceso de producción de las plantas de Colgate. Con esta política, ha logrado reducir el consumo de agua desde 2005 en un 33,1%, el equivalente a 7.000 piscinas olímpicas.

Siguiendo esta línea, ha establecido diferentes colaboraciones con asociaciones internacionales para promover el acceso al agua potable en zonas donde escasea. Entre sus proyectos cabe destacar la instalación de pozos en Etiopía junto a “Un enfant par la main” y la implementación en Sudáfrica de sistemas de “playpump” o “juegos de agua”, que consiste en la utilización de la energía de los niños al jugar para bombear agua que recuperan posteriormente en un grifo.

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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