Síguenos

Valencia

Desahuciada una familia con dos niños de 2 y 4 años en la Malva-rosa

Publicado

en

València, 5 oct (EFE).- La Policía ha ejecutado una orden de desahucio a una familia con dos niños de 2 y 4 años sin ingresos económicos que vivía desde hace dos años en una vivienda propiedad de BBVA, ubicada en la Malva-rosa de València.

Sin alternativa donde vivir, la mujer desahuciada se quedará durante unos días en casa de sus padres con los niños, y el padre acudirá a casa de «algún amigo», según ha explicado a EFE el afectado, Epifanio, que está de baja médica por una lesión sufrida en un accidente de tráfico.

Epifanio va a pedir ayuda al asistente social, como le ha indicado la Policía, que ha ejecutado el desahucio sobre las 8 de la mañana, una hora antes de lo previsto, según informan fuentes de Sindicat de Barri Cabanyal.

Miembros de este colectivo han acudido a las ocho de la mañana a la zona de la vivienda con la intención de parar el desahucio y cuando han llegado, se han encontrado con que el desalojo ya se había ejecutado y la Policía había cortado el paso a la calle donde se ubica la vivienda.

Según un miembro de Sindicat de Barri Cabanyal, la Policía ha desplegado siete furgones en la zona y cuando personas del colectivo han decidido acercarse a la vivienda, los agentes han comenzado a identificarlos.

La familia desahuciada reside en una vivienda propiedad de BBVA, en la calle San Juan de Dios, que sufrió un incendio hace dos años y que adecentó para vivir en ella poco después. La Generalitat es conocedora de la situación de vulnerabilidad de la familia e instó al juzgado a paralizar el desahucio, pero el juez no ha aceptado la petición, según estas fuentes.

Sindicat de Barri Cabanyal lamenta que el juez haya decidido ejecutar el desalojo en lugar de suspenderlo en aplicación del Real Decreto ley 8/2021, de 4 de mayo, que suspende el procedimiento de desahucio y de los lanzamientos para hogares vulnerables sin alternativa habitacional, que se ha prorrogado hasta el 31 de octubre de este año.

La familia ha presentado en varias ocasiones al juzgado el informe que demuestra su situación de vulnerabilidad y desde la Generalitat se han remitido escritos informando de que están buscando una alternativa habitacional digna para la familia.

En los últimos cinco meses, la familia ha recibido tres órdenes de desahucio, las anteriores el 18 de mayo y el 25 de junio, que se paralizaron. Unos días después de esta fecha, la Policía acudió a la vivienda pero no ejecutó el desalojo porque el afectado estaba convaleciente por un accidente de tráfico ocurrido días anteriores.

Para Sindicat Barri del Cabanyal, «estas prácticas evidencian una vez más que al entremado especulativo no le importa jugar con la vida de las personas».

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

Publicado

en

Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

Continuar leyendo