Síguenos

Salud y Bienestar

El Hospital La FE, elegido mejor hospital de la Comunitat Valenciana

Publicado

en

VALENCIA, 28 Dic. (EUROPA PRESS) – El Hospital Universitari i Politécnic La Fe de Valencia, ha repetido por cuarto año consecutivo como mejor hospital de la Comunitat Valenciana, aunque en esta edición se ha quedado fuera del top 10 del ranking general del El Índice de Excelencia Hospitalaria (IEH) del Instituto Coordenadas y Economía Aplicada de 2018, al descender a la undécima posición en la clasificación nacional, frente a la novena de 2017.

El resto de centros valencianos se mantiene sin grandes fluctuaciones respecto a 2017. Así, en segunda posición repite el Hospital Universitari Doctor Peset de Valencia, mientras que en la quinta posición se mantiene también el Hospital Nisa 9 de Octubre. El único cambio es la subida del Hospital General Universitario de Alicante, del cuarto al tercer puesto, mientras que la cuarta posición pasa a ocuparla el Hospital Quirónsalud Torrevieja, situado en tercer lugar en 2017.

El Índice, elaborado mediante encuestas a cerca de 2.000 profesionales de la salud en toda España, mide la excelencia en base a los resultados y percepciones de los profesionales que trabajan en los centros o en su entorno.

El IEH del Instituto Coordenadas entiende la excelencia hospitalaria como la suma de calidad asistencial, atención personalizada y eficiencia de los recursos. Con unos resultados que trascienden el número total de servicios ofrecidos en los centros para centrarse en la calidad y valoración de los mismos, según han matizado los promotores.

Una edición más, y por cuarto año consecutivo, la Fundación Jiménez Díaz encabeza la clasificación, afianzándose como el mejor hospital de España de acuerdo con la opinión de la gran muestra de profesionales consultados. El Hospital Universitario La Paz recupera la segunda posición, mientras que el Hospital Clinic de Barcelona, desciende del segundo al tercer puesto.

Entre las novedades de este año destaca el ascenso Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, que sube del puesto 11 al 9 metiéndose de nuevo entre los 10 mejores hospitales de España. Este hospital andaluz es además el único centro del top ten que no pertenece a Madrid y Cataluña, que copan las primeras posiciones del ranking con 5 y 4 hospitales respectivamente. También reseñable es la subida del Hospital Universitario Clínico San Carlos a la cuarta posición (respecto a la séptima de la edición anterior).

«El bienestar y la salud de los ciudadanos son fundamentales para el crecimiento y desarrollo de un país y en España podemos estar orgullosos de contar con una sanidad ejemplar, fruto de carácter universal de su atención, la calidad y compromiso de sus profesionales, con una reputación internacional que nos sitúa entre los mejores sistemas sanitarios del mundo», ha señalado el Vicepresidente Ejecutivo del instituto Coordenadas, Jesús Sánchez Lambas.

«Sin embargo, es fundamental que todos los agentes del sector trabajen de la mano para afrontar los grandes retos a los que se enfrenta la sanidad, no sólo en España sino a nivel global, como son la sostenibilidad, la cronicidad, el empoderamiento de los pacientes, la transformación digital y el uso de los datos, o la paridad entre hombres y mujeres».

Salud y Bienestar

La dieta mediterránea mejora la memoria y retrasa el deterioro cognitivo

Publicado

en

EFE/Kai Försterling/Archivo

Madrid, 16 sep (EFE).- La dieta mediterránea no solo tiene efectos beneficiosos en la salud cardiovascular, sino que también puede mejorar la memoria y prevenir o retrasar los efectos del deterioro cognitivo asociado al envejecimiento, aunque no a todo el mundo por igual, según un estudio publicado en la revista Clinical Nutrition.

En la investigación, que ha sido liderada por investigadores del CIBEROBN y del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIMHospital del Mar), han participado también científicos de la Universitat de València, del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), de la Universitat Rovira i Virgili y de la Universidad de Navarra.

El estudio se ha hecho durante tres años a 487 voluntarios, repartidos casi a partes iguales entre hombres y mujeres con una edad media de 65 años, participantes en el ensayo PREDIMED-PLUS (PREvenciónDIetaMEDiterranea Plus), un estudio en el que participan 23 centros investigadores españoles para analizar el efecto de la dieta mediterránea tradicional.

Al inicio del estudio, los participantes presentaban sobrepeso u obesidad y, como mínimo, tres criterios de síndrome metabólico (hipertensión, hiperglucemia, exceso de grasa en la cintura, niveles bajos de colesterol HDL y niveles elevados de triglicéridos).

El síndrome metabólico, que sufren aproximadamente 1 de cada cuatro adultos en el mundo, implica un mayor riesgo de sufrir enfermedades del corazón, accidentes cerebrovasculares, diabetes tipo 2 y deterioro cognitivo.

Al comenzar el estudio, al año siguiente y tres años después, los investigadores midieron, mediante test neuropsicológicos, el estado cognitivo de los voluntarios, su rendimiento en memoria y en otras funciones cognitivas, como la capacidad de tomar decisiones, razonar, prestar atención, planificar o ignorar ciertos impulsos.

Según estudios anteriores, en tres años, las personas con síndrome metabólico que no siguen ningún tipo de intervención, pierden casi 0,40 puntos su cognición global y 0,10 puntos su memoria pero al seguir las recomendaciones del estudio, los participantes registraron mejoras de más de 0,60 puntos en cognición global y de cerca de 0,90 en la memoria.

Además, en el conjunto de los pacientes, los resultados del estudio mostraron una relación directa entre la adherencia a la dieta mediterránea y la mejora cognitiva, apuntan los autores.

La adherencia a la dieta mediterránea hipocalórica se calcula, principalmente, según el consumo de aceite de oliva virgen extra y el número de raciones de verdura y piezas de fruta que se consumen al día; puntuaciones por encima de los 11 puntos se consideran una alta adherencia.

El estudio comprobó que por cada punto de mejora de la adherencia a esta dieta, la memoria mejoró en 0,13 puntos, algo que los investigadores atribuyen a la pérdida de peso y al incremento de la actividad física, que mejora la calidad de vida.

Para Rafael de la Torre, investigador principal del estudio, este hecho «es importante, teniendo en cuenta que los cambios cognitivos pueden no ser perceptibles para las personas, pero pueden ser más relevantes si se combinan con mejoras en su calidad de vida».

Sin embargo, el estudio observó que los beneficios de la dieta mediterránea no son iguales para todo el mundo: Las mujeres, las personas de más edad, las que tienen un menor nivel educativo y con diabetes tipo 2, obtienen menos beneficios.

Los investigadores también observaron que los voluntarios con un rendimiento cognitivo más bajo al inicio del estudio en memoria y otras funciones cognitivas, son los que tienen menos adherencia a la dieta Mediterránea y los que tienen menos probabilidad de lograr una reducción significativa de peso.

«Nos interesaba saber qué voluntarios perdían peso y cuáles no perdían, y porqué unos perdían y otros no, desde el punto de vista de la cognición y de su conducta», explica De la Torre.

Concretamente, las personas que al inicio del estudio presentaban mejor memoria auditiva, más capacidad de planificación y de toma de decisiones, menos tiempo de reacción y menor impulsividad, tenían entre un 20% y un 50% más de probabilidades de conseguir el objetivo del estudio de perder un 8% de peso en tres años.

Según los investigadores, esto se explica porque la mayoría de las personas con estas capacidades cognitivas consiguieron una alta adherencia a la dieta mediterránea hipocalórica que se tradujo en pérdidas de peso clínicamente relevantes.

Los autores creen que estos resultados ayudarán a identificar a los colectivos con más dificultades para beneficiarse de estas intervenciones de estilo de vida, para personalizar las medidas y facilitar así que adopten las pautas de vida saludable propuestas, consiguiendo favorecer a la vez la prevención del deterioro cognitivo.

Continuar leyendo