PORTADA OFFICIAL PRESS
La entrevista de Feijóo en el ‘El Hormiguero’ logra una audiencia histórica
PORTADA OFFICIAL PRESS
Guerra en Irán: cómo puede afectar a España
Publicado
hace 3 añosen
La entrevista de Alberto Núñez Feijóo en el ‘El Hormiguero’ logró una histórica audiencia con 3.079.000 espectadores de media y el 25,9% de cuota de pantalla. Un total de 5.487.000 individuos vieron al menos un minuto de la emisión.
Además, el programa aportó a Antena3 2,4 puntos de cuota de los 15,7 que firmó la cadena en el Total Día. El MINUTO DE ORO de la jornada se registró también durante la emisión de EL HORMIGUERO. A las 22:50 horas, 3.833.000 espectadores veían el programa de Antena3.
El presidente del Partido Popular, visitó el programa de Pablo Motos y Trancas y Barrancas y lo primero que comentó es que su hijo iba a ver el programa por primera vez y precisamente por las hormigas. Más allá de esta anécdota, lo que estaba claro es la gran expectación surgida entre los espectadores por conocer más sobre su perspectiva política y sus propuestas como candidato de cara a las elecciones generales del 23 de julio.
El presentador de ‘El Hormiguero’ ha querido empezar por el proceso que le ha llevado a ser líder del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno. «Yo he intentado unir a los gallegos durante estos casi 14 años, ahora intento unir al partido y creo que lo hemos conseguido, y ahora, si los españoles quieren, voy a intentar unir a la sociedad española», ha afirmado. Núñez Feijóo ha destacado sus orígenes para apuntar: «Si los españoles quieren, puedo ser el primer presidente del Gobierno nacido en la España rural».
Pablo Motos, queriendo entrar en un tema espinoso, le ha preguntado al invitado qué es el ‘Sanchismo’. El número uno del Partido Popular ha tirado de su carácter gallego para utilizar las mismas palabras pronunciadas por Pedro Sánchez durante su visita a ‘El Hormiguero’, aunque ahora con un tono irónico para afirmar que está de acuerdo con él. «Maldad, mentira y manipulación, y yo estoy de acuerdo», ha dicho.
La fecha elegida por Sánchez para las elecciones generales, el 23 de julio, es un tema por el que también le ha preguntado Motos a Núñez Feijóo. «¿Cómo les vamos a decir, a entre diez y doce millones de españoles que están fuera de su casa, que interrumpan sus vacaciones y vengan a votar?», ha reaccionado el gallego, preocupado por la participación. Por eso, se ha mostrado rotundo: «Creo que los españoles no se merecían esta fecha».
Además, ha aclarado por qué, en el pasado, él mismo convocó unas elecciones en julio. «En Euskadi y en Galicia eran en el mes de abril. Lo que ocurre es que viene una pandemia, hablamos con el comité clínico y nos dijeron que, en cuánto empezase el verano, bajaría el porcentaje de infección», ha recalcado.
Tan de actualidad como las elecciones generales próximas están las pasadas autonómicas y municipales. El presidente popular ha sido muy claro: «Estoy contento con los pactos que estamos haciendo». En este sentido, se ha referido a gestos como dar la Alcaldía de Barcelona y la de Vitoria al PSOE, además ya de los acuerdos del PP para gobernar Canarias junto con Coalición Canaria y en Cantabria con la abstención del Partido Nacionalista Cántabro, a lo que suma las mayorías absolutas en Madrid y en La Rioja.
Por eso, el presentador ha querido centrarse en los casos que están ocupando más titulares, como la Comunidad Valenciana. «Discrepamos profundamente sobre algunos pensamientos ideológicos, porque mi partido no es VOX», ha señalado Núñez Feijóo, que ha explicado por qué allí sí se ha llegado a un pacto en el que la formación de Abascal ha entrado en el Gobierno.
Respecto a Extremadura, ha defendido a María Guardiola: «La conozco, la quiero y la voy a seguir apoyando», y ha asegurado que allí el pacto lo rompió VOX por su cambio de exigencias. Como resumen, ha apuntado: «Si quiere la gente que haya un cambio en España, la garantía es votar al Partido Popular y, si me votan lo suficiente, yo garantizo que el Gobierno será del PP en exclusiva».
Extrapolando los posibles pactos a las elecciones generales, Pablo Motos ha querido saber si es posible que Santiago Abascal llegue a ser su vicepresidente. El dirigente del PP lo ha negado dando una exclusiva: «Mi objetivo es nombrar una vicepresidenta… y sé quién es». Y ha añadido: «El ministro de Economía… también sé quién es». Eso sí, ha aclarado que no iba a revelar sus nombres por el respeto que tiene a designar cargos.
Además, ha destacado su compromiso de reducir el número de ministerios. Con 22 en la actualidad, se ha mostrado convencido de que con 14 «España iría mejor». «Universidades y Educación deberían hacer un interés por estar juntos, Igualdad puede estar con otro ministerio, la Seguridad Social puede estar con Trabajo…», ha ido desmenuzando.
El presentador de ‘El Hormiguero’ ha querido que el invitado explicara algunas de sus posiciones ideológicas. Al coincidir la entrevista con el Día Internacional del Orgullo, ha sido el primero de los temas. Recalcando que le gustan más «los derechos que las banderas», el líder del PP considera «sagrados» los derechos del colectivo LGTBI.
En cambio, quiere modificar la Ley Trans: «No respeta el sexo biológico y lo vulgariza». Núñez Feijóo ve importante que se realice un examen médico, un seguimiento, un mínimo periodo de reflexión y que, mientras sean menores de edad, tengan el consentimiento de los padres.
Tras las preguntas formales, han llegado Trancas y Barrancas para hacer las preguntas más distendidas al líder del PP. Las hormigas han estado punzantes al querer saber si Núñez Feijóo se ha reído alguna vez con las frases de Rajoy y han repetido una pregunta que le hicieron a Sánchez el día anterior pero a la inversa: «¿Qué le diría usted a su hijo si su novia es de Podemos?». El invitado las ha dejado descolocadas: «¿Quién te dice a ti que mi hijo no sea de Podemos?».
Publicado
hace 2 horasen
3 marzo, 2026
Sigue la última hora sobre la guerra en Oriente Próximo:
La escalada militar tras los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán ha tensionado los mercados energéticos y financieros internacionales. El foco está en el Estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que transita cerca del 20% del petróleo mundial y alrededor de un tercio del comercio global de gas natural licuado.
Cualquier alteración en esta ruta clave impacta de forma directa en Europa y, por extensión, en España. Estos son los cinco efectos que pueden influir en el día a día de hogares y empresas.
El primer reflejo del conflicto se ha visto en el petróleo. El barril de Brent —referencia en Europa— ha superado con fuerza los 70 dólares y llegó a aproximarse a los 80 tras repuntes superiores al 8%, con previsiones que apuntan a posibles escaladas adicionales si la crisis se agrava.
Irán concentra cerca del 10% de las reservas mundiales y es uno de los principales productores de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Un recorte de suministro o un bloqueo parcial en Ormuz tensionaría aún más el mercado.
En España, las estaciones de servicio ya anticipan subidas en el precio del combustible, con incrementos más acusados en el gasóleo que en la gasolina. Esto repercute directamente en el transporte, la logística y el coste final de muchos productos.
El gas natural también se ha encarecido en los mercados europeos, especialmente tras los ataques a infraestructuras energéticas en el Golfo Pérsico. Desde la guerra en Ucrania, la Unión Europea redujo su dependencia del gas ruso y aumentó las importaciones de gas natural licuado desde otras regiones, incluidas las del Golfo.
Aunque España cuenta con un suministro diversificado (Argelia, Estados Unidos y varios países africanos), el mercado energético es global. Si el gas sube en Europa, el precio mayorista de la electricidad puede verse arrastrado al alza, lo que terminaría notándose en la factura de hogares e industrias.
La incertidumbre geopolítica también ha golpeado a la renta variable. El IBEX 35 ha registrado descensos relevantes, penalizado por su elevada exposición al sector bancario y al turismo.
Entidades como Banco Santander, BBVA o CaixaBank han sufrido retrocesos, mientras que aerolíneas como IAG —matriz de Iberia y British Airways— han acusado el doble impacto del encarecimiento del combustible y la cancelación de rutas.
En el lado opuesto, compañías energéticas como Repsol se han visto beneficiadas por el repunte del crudo, y firmas tecnológicas y de defensa como Indra han reaccionado al alza ante el previsible aumento del gasto militar.
Si la inflación repunta por el encarecimiento energético, el Banco Central Europeo podría frenar futuras bajadas de tipos o retrasar su hoja de ruta monetaria, lo que afectaría a hipotecas y financiación empresarial.
El transporte marítimo afronta un escenario complejo. Grandes navieras han optado por modificar rutas o suspender escalas en la zona. Evitar el Estrecho de Ormuz implica rodear África para conectar Asia y Europa, lo que supone más días de tránsito, mayor consumo de combustible y primas adicionales de seguros por riesgo bélico.
Este sobrecoste logístico termina trasladándose al precio final de bienes tecnológicos, textiles e industriales importados.
En el ámbito aéreo, varias compañías han cancelado o reprogramado vuelos hacia Oriente Medio. El encarecimiento del queroseno y los desvíos para evitar zonas de riesgo pueden derivar en billetes más caros si la situación se prolonga.
El efecto no se limita a la energía. Aproximadamente un tercio del comercio mundial de fertilizantes —como amoníaco y azufre— atraviesa el Estrecho de Ormuz. Además, la región produce una parte relevante del polietileno, esencial para envases y embalajes.
La agricultura española depende de estos insumos, cuyos precios están ligados al gas y al petróleo. Si el barril supera los 100 dólares y la interrupción comercial se mantiene, el encarecimiento podría trasladarse a frutas, verduras y productos básicos, alimentando un nuevo ciclo inflacionista.
En el plano político, el Ejecutivo ha negado que Estados Unidos esté utilizando las bases de Base Naval de Rota y Base Aérea de Morón para operaciones contra Irán.
El presidente Pedro Sánchez ha llamado a la desescalada diplomática, mientras que la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el titular de Exteriores, José Manuel Albares, han insistido en que cualquier uso de instalaciones españolas se rige por el derecho internacional y la soberanía nacional.
Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.
Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.
Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.
Si desactivas esta cookie no podremos guardar tus preferencias. Esto significa que cada vez que visites esta web tendrás que activar o desactivar las cookies de nuevo.
Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.
Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.
¡Por favor, activa primero las cookies estrictamente necesarias para que podamos guardar tus preferencias!
Más información sobre nuestra política de cookies

Tienes que estar registrado para comentar Acceder